domingo, 29 de mayo de 2011

Cómic y realidad social


Mientras medio país se deja enredar en la nube de humo del fútbol la otra mitad arquea una ceja y piensa que mañana podrán pasar tres cosas: 1. seguirá sin trabajo, 2. la alegría, como los orgasmos de una noche alcohólica, duran un suspiro siempre demasiado corto para todos como para compensar por mucho tiempo, 3. España cada vez se acerca más a la Españistán de la que habla Aléix Saló en su memorable cómic, y en un vídeo que circula por la red sin cesar. Una forma perfecta de poner el punto sobre la i, la del cómic, una nueva herramienta todavía más potente que muchos libros. La novela gráfica nació de la mano de Will Eisner para atornillar una realidad que muchas veces pasa sin pena ni gloria en los medios de comunicación. A través del humor, del dibujo y de muchas dosis de narración estilo Michael Moore, Saló acorrala la realidad de la mano de un arte que no deja de crecer y de ocupar espacios abandonados por otros, como la pintura, por ejemplo, que hace ya mucho que dejó de ser útil socialmente para convertirse en un ejercicio de estilos y referencias cruzadas. En cuanto a la literatura o el cine, la primera es una gran incógnita que sigue arando terrenos en barbecho y mezclando géneros; el segundo sólo se relaciona con el cómic para fabricar blockbusters y dejarse de tonterías que hagan pensar a la gente. Nació 'Thor' al más puro estilo palomitas y se acabó lo que se daba. Lo demás son cosas que hacen los europeos. Bueno, o no, porque todavía esperamos que algún director continental se olvide de ese cine-arte-ensayo nacido después del 45 y haga cosas nuevas. Pero vamos...

viernes, 27 de mayo de 2011

Ponerle puertas al campo


Las futuras guerras se harán igual que las futuras industrial del conocimiento y la cultura: en la red. Las peleas entre compañías tecnológicas y de software son equidistantes a cómo se empieza a pergreñar el conocimiento y su distribución. Ya todo pasa por ese tamiz, y lo que no esté en internet, está muerto o no existe. A los pocos años de que internet funcionara a un rendimiento más o menos óptimo, lo primero que se hizo fue copiar todo el saber enciclopédico, y poco después, hasta el último cuadro o dibujo accesible.

Los propios museos han hecho copias digitales a partir de fotografía de alta resolución: es una nueva arca, por si se va todo al infierno, pero lo cierto es que por ese embudo también se ha colado mucha mentira, demasiada. Es una guerra abierta entre lo frívolo (especialmente en las redes sociales) y lo serio, entre la esfera de los bloggers (capaces de lo mejor y de lo peor, de ser un buen bisturí a convertirse en la mayor cortina de humo imaginable) y las webs oficiales que intentan imponer cierta calidad a lo que dan. La red es un posible universal, una forma de vida, una herramienta que en buenas manos puede ser la forma definitiva de llevar el conocimiento a todos los rincones del mundo, a todas las personas.

Pero es como todo: en buenas manos. Igual que las religiones y las ideologías: bajo la dirección correcta son perfectas, o cuasiperfectas; bajo control de fanáticos, mediocres o directamente aprovechados, una gran pesadilla para todos. Por eso el tamiz es fundamental, por eso sí hay que tener un buen perro, un sabueso que sepa diferenciar la mierda de lo necesario. No se le pueden poner puertas al campo del acceso (eso va por la Ley Sinde), pero sí que es imprescindible poner a un verdugo que siegue todo lo que dificulta el conocimiento en la red. De conseguirlo, de poder echar fuera la basura, las mentiras y las realidades ficticias en manos de lobos solitarios con @ incorporada, la red trascenderá el nivel de lo social para convertirse en el nexo cultural. En la UNED se dieron cuenta, vamos a ver si los demás siguen el ritmo.

domingo, 22 de mayo de 2011

Érase una vez... la educación y la virtud


La relación entre la ideología conservadora, cristiana y neoliberal y la cultura siempre ha sido muy tormentosa, pero nos gustaría recordarle a la gente que ni siquiera Aznar fulminó las subvenciones al cine, al teatro o a las artes. La cultura es una herramienta, un arma del poder, y no se preocupe nadie por este rodillo azul, que durará lo que dure la paciencia del pueblo (muy voluble, ciertamente), pero también es cierto que se avecine un ajuste de cuentas con la inteligencia, algo secundario para muchos de los conservadores por delante de otras cuestiones mucho más materiales. Curioso que sea la derecha más materialista que la izquierda, siempre algo más "en el aire" que su antagonista, pero es la realidad: la pela es la pela y las neuronas siempre pesan menos que la sangre y las hormonas, si es que la metáfora es admisible.

No nos alegramos de ver al PP en el poder, lo consideramos un partido que no casa con ciertas ideas y perspectivas, mucho menos en la cadena arte-ciencia-educación que es la base de la cultura, siempre, y que hemos defendido en los últimos 809 post de este blog desde que empezamos en 2008. No somos conservadores, pero lo que es cierto es que la principal víctima de este 22 de mayo será la educación, entregada en una parte a la Iglesia (para contentar a los católicos del PP) y en otra parte a los recortes para la cosa pública (para contentar a los neoliberales).

Será la siguiente generación la que pague el pato de los errores de sus padres, como casi siempre, porque la educación es la base de un país sano, fuerte e inteligente. Sólo a través de cambiar y fortalecer el sistema educativo público, de todos, no sólo de una minoría pudiente, se puede reconstruir en la virtud a una sociedad y convertir la cultura en la mayor corona imaginable. Un país de científicos, técnicos, obreros especializados, artistas y humanistas sólo se logra con tesón y educación, no con victorias electorales que duran cuatro años, o menos, en función de cómo vaya la economía de aquí a 2015.




viernes, 20 de mayo de 2011

Lars von Trier es...


Regla número 1 del Manual del Buen Superviviente: Jamás, jamás, jamás, jamás, jamás, jamás, jamás, por Dios bendito, jamás, se te ocurra bromear con el Holocausto judío. Los hebreos son un pueblo machacado y machacador, con un instinto de supervivencia brutal, capaces de adaptarse a todo tipo de cortapisas, patadas en la entrepierna y zancadillas, parte insustituible de la civilización occidental, cómicos geniales, escritores obsesivos, músicos retorcidos y maestros del noble arte de pensar, hoy en notable decadencia.

Lars von Trier está, simplemente, tarado perdido. Es un lerdo, no por lo que ha dicho, una memez que ni él mismo se creerá, sino porque lleva muchos años sustituyendo el talento para hacer cine por bromas pesadas y todo tipo de experimentos fallidos. A los escandinavos, muerto Bergman, eso del cine parece quedarles algo grande. La literatura es otra historia. Danés de origen alemán, es el perfecto modelo del burgués intelectualizado desde la izquierda y lanzado con fuerza contra la pared.

Von Trier lleva años medicándose por varios trastornos psicológicos, y eso no lo sabían en Cannes, donde se quedaron lívidos con la gilipollez de turno de jugar a ser el más guay y meterse con los judíos. Aquí ya hemos señalado muchas veces que Israel tiene el peor síndrome de la víctima-verdugo de la Historia: putean a los palestinos como antes les putearon a ellos durante siglos. Es un acto reflejo: ¿quieres matarme y echarme al mar, árabe?, pues te va a costar mucha sangre y más lágrimas. Pero eso no implica que ser judío sea sinónimo de cabrito machacador: juzgar el todo por las partes es lo que hacen los niños. Ser antisemita es tan patético como antiislamista: donde no llega la inteligencia lo hace el prejuicio y el tópico.

Carlos Boyero, uno de los referentes (bueno, a veces menos) que solemos usar para juzgar el cine, dice que la película que ha presentado en Cannes, 'Melancholia', es buena pero no para tirar cohetes, pero que con el psicodrama nacionalsocialista ha terminado de cargarse una carrera ya de por sí compleja, con unos bandazos que ni un pesquero en medio de una tormenta. Es un claro caso de intelectual y artista que para poder lanzarse en tromba sobre su obra necesita llamar la atención. Es penoso.

Si no fuera tan tópicamente típico cuestionar el Holocausto (hay más de 1.300 pruebas contrastadas del mismo sin contar con los testimonios de los testigos, por cierto, de todo tipo, imposibles de cuestionar e invalidar) Lars von Trier incluso haría gracia. En su día su supuesta gran película, 'Los idiotas', nos pareció una memez pasada de rosca, mucho ruido de crítica y pocas nueces artísticas, pero lo de esta semana de pasión en la costa francesa ya es de órdago. Dios los crea y ellos se escoñan. Al final igual la película es buena y todo, pero, ¿acaso importa ya?


miércoles, 18 de mayo de 2011

El Pueblo empieza a cabrearse


15 de mayo. Bonita forma de empezar a darle patadas a un bidón de gasolina llamado España que, por ahora, no se mueve mucho. Manifestaciones en toda España; en Salamanca uno de los mejores valores del PP local reacciona como una jubilada sin pastillas sedantes: una pena, era su oportunidad para destacar más, porque algún día López podría ser alcalde, pero para entonces Salamanca importará todavía menos que ahora. En el PSOE, visto el cariz que toma el asunto, aunque a fin de cuentas son cuatro gatos (la guerra de Irak echó a la calle a millones y Aznar hizo caso omiso, así que...), se ponen de los nervios porque les adelantan por la izquierda. IU intenta agarrarse a un clavo ardiendo; y en el PP se ríen porque saben que esto no les afecta, porque la gente de Madrid y Barcelona que acampa y se manifiesta son "rojillos" y ellos ya van bien sobrados con su bolsa de votos disciplinada, lobotomizada y correctamente uniformada. La pregunta que nos hacemos es qué pasará el día que en España haya un partido liberal-demócrata de verdad, dónde terminará el PP, en qué diván.

La cuestión es que en este blog ya hemos dicho muchas veces que es cuestión de tiempo que la clase media de menos de 40 años estalle porque les han estafado el futuro. Tal cual. Ya van dos generaciones de cabreados: los que se engancharon al carro en los 90 y los que intentaron hacerlo en esta primera década. Gente bien preparada entre los 25 y los 40 y pocos que se han estrellado contra la realidad de un país que agota sus fórmulas sin renovarse. A España la salvaba que la bola del dinero seguía creciendo, pero cuando ha estallado, todas las vergüenzas han quedado al aire: o alguien hace algo o esa gente, que ya ha perdido la fe en los dos partidos mayoritarios (IU es una quimera y una broma) va a replantearse y a intentar mover los cimientos del edificio. Por mucha necesidad de mantequilla sobre una tostada, metáfora del conformismo que se viene abajo cuando no hacer nada hace que no haya ni tostada ni mantequilla.

El milagro no era tal, más bien un poco de trucos de magia y listos. Las manifestaciones del 15-M han demostrado que una parte de esa gente cabreada está dispuesta a moverse un poco más y no esperar a ver qué pasa. Si la partitocracia no se mueve y no lo arregla, crecerá y se convertirá en un problema para el PP si gobierna: los seguirá teniendo en la calle y más cabreados todavía, y no hay nada que le dé más gusto a un "rojillo" que poner a caer de un burro a un gobierno de derechas. Los dos primeros años del hipotético gobierno del PP con Mariano van a ser muy moviditos: va a desear haber perdido las elecciones generales. O puede que no, puede que España no tenga remedio y que la gente no diga ni mu mientras la peor generación de políticos que ha tenido España desde la turba de magos y arribistas que rodeaban a Carlos II se cargó lo poco que quedaba del Imperio. Porque algo está muy claro: irán a votar unos 16 o 20 millones de personas, unos diez sólo para el PP, pero el resto estará gestando el virus de la impaciencia. Ganar en 2012 o este 22 de mayo no es un salvavidas de nada, porque cuando se es mediocre y ciego ante cómo se resquebraja el sistema, se es siempre aunque se lleve un traje caro.


sábado, 14 de mayo de 2011

Freud, la sociedad y la hipocresía


Contaba De la Rochelle que en el mundo la gente solía posicionarse a favor o en contra del todo, nunca de las partes. Es decir, el mismo tipo que abroncaba a su hijo por comer muchos dulces luego fumaba a escondidas. La hipocresía es tan natural y tan evidente en cada persona como el aire que respiramos: todos lo hemos sido alguna vez, y cuanto más nos esforzamos en intentar ser coherentes más estúpidamente hipócritas somos. Pocos son los que han conseguido desmontar la realidad, aunque luego también fueran unos hipócritas. Por eso son siempre tan necesarios esos francotiradores que alteran la realidad, que la desguazan para poder verla en sus partes y entender bien por qué suceden las cosas.

Con permiso de Jung y compañía, y de los enemigos acérrimos del psicoanálisis, una recomendación extensible a todos, que ya indicamos en El Corso pero que recogemos por su valor. ‘Tótem y tabú’, por ejemplo, para poder comprender qué es esa superestructura que todos llaman cultura y con la que se llenan la boca. Cultura no es que un grupo de universitarios que se creen que viven en los años 60 hagan un par de performance en la calle para mostrarle al mundo, básicamente cuatro jubilados que pasan por allí, su descontento. Si no fuera tan inocente sería hasta insultante: la cultura es el capirote, la cúpula de un gran templo llamado sociedad, lleno de grietas, puntos de fuga y partes que nos obligan a ser hipócritas. Nadie como Sigmund Freud con libros como éste para demostrarnos que la sacralidad y el respeto a la sociedad y las tradiciones, o a las estructuras de poder, son una pose convenientemente barnizada y enyesada para evitar que se venga abajo.

Freud fue uno más de esa lista negra de mentes-katana que destrozaron a Occidente, empezando por Montaigne, Maquiavelo, Hobbes, Baltasar Gracián, Voltaire y, más tarde, Nietzsche. Hay muchos más, como Man Ray y Le Corbusier, pero ellos son los que más fustigaron esa hipocresía. Quizás por eso le odiaron tanto, porque demostró que somos calcetines usados llenos de agujeros y vueltos del revés, que nuestra civilización es una larga cadena de actos en los que hacemos una cosa y miramos a otro lado, una larga lista de símbolos y de iconos que son las piezas angulares de ese templo, en contraposición siempre a tabúes que muchas veces son condicionamientos para lograr un mayor control y que el caos no se apodere de todo. Y por caos entendemos la libertad total, ese regalo envenenado: cuanto más libre eres, más espacio necesitas para seguir haciendo lo que tu voluntad te indica. Pero la sociedad no es un campo de amapolas, es un edificio con muros. Quizás por eso la libertad es esa cosa necesaria que todos temen. No, no somos libres de verdad.

Así que, por una vez, intentad leed algo que no sea un facilón best-seller que os deje frescos en lugar de haceros pensar, que es lo mejor que podéis hacer. Hay que salir del rebaño y ver en perspectiva a las ovejas de vez en cuando.



miércoles, 11 de mayo de 2011

Astronomía TV


Obviedad: la gente no lee.
Segunda obviedad: la gente sí que lee.
Tercera obviedad: la gente lee, pero no lo que debería.
Cuarta obviedad: Igual, si lo ven en una pantalla, aprenden lo que deben.
Conclusión: la televisión como herramienta para la ilustración de la sociedad civil, además de acumular multas por vulnerar las normas.


Desde hace varios días, puede que semanas, que en el fondo no se puede ver todo, La 2 de TVE no ha parado de programar series de documentales sobre astronomía en horario vespertino y nocturno. Es, por decirlo así, el reverso luminoso de la basura programada a diario por el resto de grandes canales, incluyendo La Sexta, que utiliza el humor y la ideología para convencer, no para ofrecer. Todo esto conduce irremediablemente al debate más viejo del pasado siglo: ¿entretenemos o educamos con la televisión? Siempre ha sido lo primero, y lo segundo era una ilusión muy hermosa pero inútil, igual que la cacareada función de servicio público de la prensa, otro sueño abortado por la necesidad económica y los servilismos políticos. Oficio de putas y mercenarios, en la televisión se alcanzan cotas de miseria moral muy grandes, hasta que el espectador se topa con algo que le enseña.

Ojo: educar sobre astronomía es más fácil e interesante, sobre todo si se usan continuamente simulaciones por ordenador de lo que son los quásares, agujeros negros, las colisiones de planetas, asteroides, la búsqueda de exoplanetas, la formación y destrucción de las estrellas... son cosas fáciles de enseñar, difíciles de reducir para ser explicadas, pero al mismo tiempo se puede comunicar mejor que hablar de Cervantes, de Picasso o de Marius Petipá. La TV y la ciencia se dan la mano, y cada vez es más evidente que la fase de onanismo televisivo debería empezar a dar paso a algo de más calidad. Aunque en España es complicado. Y sin embargo, ahí está la BBC, HBO, ITV o la RTL. Paciencia. Mientras, rastreen en La 2, porque son dos docuseries que han repetido al menos dos veces, entre ellas 'Colisiones estelares'.



sábado, 7 de mayo de 2011

Número 16 de El Corso

En este mes de mayo destacamos la nueva apuesta de la cadena HBO por las series que son puro cine en píldoras para la televisión. ‘Game of Thrones’ está a la altura de ‘Broadwalk Empire’, ‘Roma’ o ‘Hermanos de Sangre’, pero totalmente distinta. Nueva sección, la de Cómic, que inauguramos con el multipremiado Paco Roca. Hablamos también de la nueva modalidad de carrera espacial con naves no tripuladas y cohetes más potentes: se acabaron los transbordadores y vuelven los míticos “rockets”. Arte para los artistas que viven y crean fuera de los bordes, por Darío Tobes; resumen de lo mejor de la programación de música del próximo Festival de las Artes, una escapada a Gijón y muchas más cosas, como la página de opinión con nuevo colaborador, José Ángel Sanz. Disfrutadla.



Adoptar un poeta


Cuando no se tienen buenos hijos se les adopta. Es un poco lo que han hecho en Salamanca con Antonio Colinas, un nómada poético que ha deambulado por León, Córdoba, Italia, Ibiza y ahora en esta llanura ondulada que es el oeste castellano. Nunca ha sido gran madre de hombres de letras desde que la ciudad de los tres tesos fortificados despidiera a Fernando de Rojas y ese Anónimo que dejó al Lazarillo, ambos sentando las bases del Siglo de Oro español. Entre 1450 y 1600 y pico Salamanca tuvo su Edad de Oro y ahora se reconvierte en parque temático de piedra y patrimonio. Es la nueva era española: servicios, servicios, y más servicios. Aquí llegó relajado y tranquilo Antonio Colinas, y aquí se quedará probablemente, convertido en un icono, en una parte más del patrimonio de la ciudad. Sólo esperamos que siga siendo igual de libre, independiente y multifuncional, capaz de viajar y no parar de escribir, prolífico como pocos.

miércoles, 4 de mayo de 2011

800 post y el crimen


Estamos de aniversario. Corso Expresso cumple 800 post, 800 balas perdidas, certeras o que salieron melladas y no dieron en la diana. Muchas más neuras de lo necesario, aunque en los últimos meses hemos logrado darle cierto equilibrio para evitar alejarnos de lo que siempre fue este rinconcito digital: reflexión sobre lo que pone la cabecera, cultura, tanto de una ciudad perdida como Salamanca como de fuera, aunque cada vez más lejos de ese lugar y más universal que antes. A fin de cuentas, decía el bardo, un poeta lo es aquí y en el inframundo, siempre es el mismo canto. Y toca, además, hablar en crónica negra. Todavía no ha llegado a España, pero lo hará en breve.

El este de Londres durante el siglo XIX fue al crimen lo que la Atenas del siglo V a. C. fue al conocimiento: la fuente, el modelo de crecimiento de esa larva social generadora de tanto morbo como miedo. Dice la autora de ‘The invention of murder’, Judith Flanders, que aquella ciudad victoriana era el crisol del crimen porque en ningún otro lugar había tal hacinamiento de capas obreras y desfavorecidas. Londres era la cabeza de un imperio mundial, la urbe más rica, más pobre, con más poder del planeta, y por lo tanto, pionera en el nuevo modelo de sociedad industrial. Y eso incluye el crimen como tendencia y no como occasional brote de violencia según el modelo de sociedad antigua. En total 556 páginas editadas por Harper Collins con una gran difusión en los medios y que asoma el hocico en España con ‘El Mundo’ y el señor Alemany, siempre tan atento a ciertos detalles. Recogemos uno de sus párrafos: “Decapitaciones, estacazos, periódicos sensacionalistas, redes de prostitución, turbas de desharrapados, cuchillazos, estructuras de crimen organizado, policías corruptos, calles mugrientas, ejecuciones en la horca, un destripador... Son el 'reparto' del ensayo de Flanders, y el listado de ingredientes que, desde entonces, han nutrido la tradición literaria negro-criminal”.

Todo un manual del Mal con mayúscula, de esa mezcla de hormiguero humano, pasiones desatadas, caída en picado de la moral tradicional, juegos de poder y dinero, represión sexual… y del surgimiento de ese monstruo llamado prensa diaria y sensacionalista, que tuvo un papel fundamental a la hora de inmortalizar a Jack el Destripador, meta final del ensayo. Ya están tardando en traducirlo.

domingo, 1 de mayo de 2011

Cómic social y pinturas rupestres


Paco Roca, dibujante, guionista, autor de cómics. Mientras el resto de España sigue debatiéndose en duelo por si le gusta más el blanco que las barradas de colores imposibles (¿a quién se le ocurrió mezclar granate y azul oscuro, a un daltónico?), el arte y la industria se dan la mano a través de esa cosa rara llamada cómic social. Es, por decirlo así, una derivación natural dentro de un arte, el noveno, dicen, enclaustrado y condenado a galeras durante mucho tiempo. Un arte con aproximadamente unos 140 años de edad, pero que en realidad fue el primero cuando los cavernícolas pintaron los primeros bisontes y los primeros humanos (que se parecían a Cuttlas, por cierto) en las paredes de roca. Despierta el cómic, y lo hace con un poder doble: el de sugerir y referenciar tanto o más que le arte contemporáneo, y al mismo tiempo, desde el éxito económico. Al cómic también lo piratean, pero, ay amigo, resulta que la gente sigue prefiriendo comprar el librito porque es una posesión más, como las ediciones de tapa dura y papel de alta calidad de las grandes novelas.

Dinero y respeto, dos pilares fundamentales para que la cultura tenga el respaldo necesario y se convierta en esa guinda del pastel de la vida interior de un ser humano que todos deberían tener. No todo es trabajar, salir e intentar encontrar pareja estable, también es alimentar un alma que hoy en día malvive bajo la tiranía de la anemia intelectual.

Una recomendación viva, dos, mejor dicho. Primero 'Arrugas' y luego 'El invierno del dibujante', dos ejemplos maestros de que el cómic adopta tantas formas como la propia sociedad en al que nace y se desarrolla. El cómic español necesitaba a un Paco Roca, a alguien que sacara al cómic del submundo de la imaginación, eso sí, sin dejar jamás de lado esa matriz en la que ha sido acunado durante más de un siglo. El cómic nació para ser imaginación y nuevos mundos visuales y narrativos, pero también para ser espejo de la sociedad.

martes, 26 de abril de 2011

La burbuja cultural y el alfiler


Hace tiempo que no hacemos crítica de creación artística, escénica... una vez más, será cuestión de esperar a que haya algo digno de mención de lo que ya no hayamos hablado ya. No hay mucho, por lo menos en este rincón ocioso del mundo. Y más libre que será, ahora que llegan los "Malos tiempos de la burbuja". Contaba un analista hace no mucho que España era el país burbuja, porque toda actividad social estaba llena de aire que inflaba mucho más de lo normal nuestras vidas. Había burbuja inmobiliaria, que explotó, una burbuja financiera, que explotó también, y contaba que hay otra burbuja cultural, que también explotará en breve.

Más o menos cuando el PP, según los sondeos (tampoco hay que creerlos mucho, porque los sondeos son como el amor de una madre, tan sinceros como falsos y sobredimensionados), gobierne en cada rincón de la piel de toro. Lo hará por un par de años, hasta que el encabronado y hastiado pueblo adopte la pose de la hoz y la antorcha para salir a la calle. Rajoy puede ser presidente (otro Zapatero sólo que más cobarde y provinciano), y eso supone más recortes, más guillotinas, más desprecio por el gasto social (educación y cultura incluidas) y un par de años de progresiva bilis encarnada en cada ciudadano. Si gana en 2012, para 2014 ya tendrá medio país en la calle, harto de ser gobernado por lerdos incompetentes. Pasará lo mismo que en Italia, donde han tenido que pseudo privatizar monumentos para poder pagar su restauración, además de hacer desaparecer toda la inversión pública en cultura. Siempre hemos sido partidarios de la inversión privada, de que haya empresarios especializados en cultura que den más libertad y movimiento a los intelectuales y autores, pero tampoco reducir a cero todo es una buena idea.

En Salamanca la burbuja explotó a lo largo de 2010, pero en España lo hará del todo en 2012. De nuevo la derecha será satanizada, mereciéndolo o no, según qué región. Veremos desaparecer todas esas burbujitas autonómicas; puede que desaparezca el Fàcyl, el Musac y muchas otras cosas que prefiero no citar o nombrar, para no dar gafe o ser ala negra de cuervo de mal agüero. Un gran alfiler con traje y corbata se acerca a la superficie jabonosa de la burbuja, y muchos, entre ellos la baronesa Thyssen, cabreada porque Cultura no le da suficiente dinero (que no tiene), ya ven peligrar un estilo de vida que arrancó con el PP a partir de 2000 con la recuperación económica, y que podría terminar con el PP también. Vae victis, nenes.


sábado, 23 de abril de 2011

Dinero útil, cultura inútil


A veces te lo tienen que decir desde fuera para darse cuenta de lo que ocurre. Es muy sencillo, pero no por ello no deja de ser una de esas espitas por las que se escapa la poca inocencia residual. Las subvenciones culturales hechas con dinero público se hacen para presumir, no para crear cultura realmente. ¿Por qué, insinuaba un amigo, le dan dinero a Almodóvar y no a un chaval que empieza y que tiene ya varios cortometrajes? Sencillo, porque es mediáticamente más útil el manchego que el pobre chaval que empieza. Las subvenciones se inventaron para darle más salida a los nuevos talentos, para afianzar esa nebulosa llamada industria cultural, pero al final se han convertido en una herramienta más del poder, mucho más que para crear una sopa boba agradecida. Se equivocan los conservadores al pensar eso, porque cuando les toque turno de malgobernar, también ellos pondrán el objetivo allí donde les interese estar, y con la gente que les interese estar. Ya en tiempos de Aznar las vacas sagradas de la izquierda cultural recibían dinero, así que... muy triste todo en general. Luego dirán que somos conservadores o de derechas (gente sin entendimiento, perdidos en los detalles), pero una vez más, y para que sí sirva de precedente: la cultura subvencionada no es cultura, es servilismo. La independencia y el libre pensamiento anti conservador y anti oficialista siempre deberá ser privado y libre de servidumbres, si no, es casi imposible.

jueves, 21 de abril de 2011

La verdadera religión (esa no, la otra)


Post breve, porque a fin de cuentas son días de vacaciones. Desde el domingo pasado ha ocurrido algo diferente: la religión. Cuando las creencias cogen fuerza el intelecto desciende al nivel de la necesidad de espíritu. Sólo en las grandes ciudades se aglutinan otros caminos más allá de la creencia. De todas formas, tal y como está el patio sociológico, ya nadie se toma muy en serio este tema: son legión los que huyen de vacaciones, los que simplemente pasan de todo o los que miran a las procesiones como si fueran una performance teatral de última generación. Bastó un Real Madrid-Barcelona para demostrar cuál es la verdadera religión nacional: un balón, 22 deportistas, dos entrenadores que se creen que son Alejandro Magno o Julio César y millones de personas colgadas de lo que hacen. Es la dimensión de la cultura social más grande: la religión ocupa su lugar, coronada por el periodo vacacional y la inercia de lo sagrado. Más allá de eso, sólo queda la costumbre. Así pues lo más sagrado se convierte en una simple tradición, y de ahí a la costumbre hay un paso. Mientras tanto, la nueva mitología del fútbol ocupa su lugar de preeminencia. Cristo ya sólo queda para los cuadros, para las exposiciones abiertas a propósito para coincidir con la Semana Santa.



domingo, 17 de abril de 2011

Guerra Civil y huevos de oro


La abundancia termina por matar la gallina de los huevos de oro. La Guerra Civil española no se ha superado, a la vista está: cómo han triturado a Garzón, cómo se mira con desprecio al desenterramiento de las fosas comunes, cómo unos y otros siguen usando a sus muertos como armas arrojadizas... Hay demasiados ensayos históricos, demasiados autores hablando sin parar de quién era el cabrón y quién la víctima, demasiados periodistas cacareando a sueldo. Hay demasiadas películas monocordes, y muy poca distancia histórica. Al final han matado el subgénero bélico español, convertido ya en pasto de los tertulianos.

Tener distancia del suceso histórico es el primer paso para poder digerir un suceso histórico. Al lado de la Segunda Guerra Mundial lo ocurrido entre 1936 y 1939 es una minucia. No es un conflicto vendible fuera de España, ni siquiera en su calado romántico, a pesar de que ya son varios los directores extranjeros que han metido la guerra en su carrera cinematográfica. Pero al final lo que queda es lo que en cierta ocasión contó Antony Beevor: "No hay mayor puñetazo moral que leer las palabras y recuerdos de los que lucharon. Ningún escritor supera eso. Los astutos saben aprovecharse de eso". Quizás por eso él rellena sus ensayos con testimonios directos de los soldados y corresponsales. Al final la Guerra Civil es un tópico más, una gran llanura de ideas en las que cualquiera puede plantar su obelisco a la memoria de los caídos, vencedores o vencidos, pero sin perspectiva. España no supera la Guerra Civil, y quizás hará falta que las generaciones de los años 30 y 40 también desaparezcan (no diremos la de los 50, que ya es mucho, ¿no?) para que empecemos todos a no tentarnos la ropa cuando digan eso de "aquel julio del 36". El vivo al bollo y el muerto (el franquismo) al hoyo.

Pero, ¿y los que han tenido en suerte, o en desgracia, la tarea de intentar contar la Guerra Civil de otra forma por herencia familiar o que llevan años planeando un libro que no llega porque la fuente no suelta prenda? Ya no queda apenas sitio para contar aquel horror desde otra perspectiva, todo está ya contado o polarizado, y eso en un país donde la mitad de los adolescentes ni siquiera saben quién era Franco y lo confunden con Suárez o Calvo Sotelo. ¿Qué pasaría si alguien quisiera contar la historia de un soldado enrolado a la fuerza, preso en el País Vasco y convertido en carne de cañón en el Frente del Ebro, que conoció a la que sería su esposa porque le pasaba mendrugos de pan entre los barrotes de la cárcel?


miércoles, 13 de abril de 2011

Tribuna - Vae victis


Un medio de comunicación menos siempre es un problema, porque se cierra una boca más que podría dar un discurso distinto al oficial, o parte del mismo discurso oficial. Es una oportunidad, sobre todo, más allá de su calidad y de la gente que hace que ese medio funcione. Tribuna de Salamanca está ya desconectado del mundo. Se pierde una vía más, como si las carreteras por las que circular por la realidad se fueran restringiendo paulatinamente. Tristeza por esto más que por muchas otras cosas. La dimensión humana siempre es sentimental, pero en un país que coquetea con los 5 millones de parados, 32 más o menos no se nota. Como cada vida es un cosmos en sí mismo, habrá ahora 32 universos paralelos partidos por la pérdida de un trabajo y de unas ilusiones, si es que alguno las tenía todavía. Los que suscribimos, en plural mayestático y en singular a la vez, ninguna.


Era una muerte anunciada por la falta de valor, de inteligencia y de ideas a la hora de dirigirlo y de trabajarlo. No es problema de una sola persona, ni de tres, es de mucha más gente que tampoco se rebeló a tiempo y que desde luego optó por el camino fácil del dejarse ir. La cobardía y la apatía forman parte de nuestro mundo tanto como la valentía y el orgullo. Pierde Salamanca, pierden esos 32 y algunos se van a su casa con el dudoso honor de ser la diana pública de los reproches. Allá cada uno y cada una con sus mediocridades y miedos, pero el tiempo, decía Amapoles, pone a cada uno y cada una en su lugar más allá de su astucia o estupidez. En la memoria dos nombres, quizás cuatro, y poco más, y una licenciatura experimental en la que se ha aprendido mucho, lo bueno y lo malo, lo que se debe hacer y lo que no. Una pena, pero la vida es así. Quien llore ahora después de haber hecho todo lo posible para evitar que funcionara, sólo desearles que esas lágrimas sean tan ácidas como la realidad que se nos viene a todos encima.

sábado, 9 de abril de 2011

La Laboral


En todos lados suelen cocer habas. Un vistazo a Gijón deja una señal: en todas las ciudades que intentan que las ciencias y las artes sean algo más que un recurso publicitario, una forma de educación, palpita siempre la creencia de que las programaciones hay que hacerlas para todos. Y para todos se hacen, pero las cabezas que piensan son las que delimitan qué es y qué no es "para todos".

En Gijón hay varios ejemplos: el Instituto Jovellanos se centra en la fotografía y une educación con cultura, una prueba de ello es Press Photo 09, organizada por la Caixa para la institución. Otro más es el Teatro Jovellanos, que se atreve con obras que no se han visto ni en Salamanca ni en muchos otros lugares, quizás sólo en las cuatro grandes (Madrid, Barcelona, Bilbao, y luego Valencia, Sevilla o Zaragoza). Y después está ese monstruo de aspecto británico y francés, en función de por dónde se mire, y también un símbolo de la arquitectura franquista, la Laboral. En Asturias es ya un referente, histórico, educativo, pero ahora también cultural. Pero las habas son un cuece-cuece que no deja de dar muestras de que la política y la intención social no para de ejecutar ideas. Empezó en manos de la vanguardia asturiana, pasó luego a las de José Luis Moreno (como reacción al excesivo elitismo cultural de los primeros) para terminar más tarde en las de programadores de esa cuerda.

La comparación entre las tres programaciones no aguanta un asalto, pero es una demostración también de que la eterna elección no funciona fuera de las metrópolis. La Casa Encendida y la Fundación Telefónica van por un lado, y el resto del país por otro. No todos pueden tener un Macba o un CCCM, o el Caixa Forum Madrid... pero sí una Laboral. Resumiendo: mucho edificio para poco uso. Quizás devolviéndolo al ámbito universitario sí se pudiera cumplimentar del todo la misión de que ese monstruo pardo terminara por ser un símbolo. Merece la pena invertir mucho más en la Laboral, darle la dimensión que merece, que desde sus piedras se pueda competir con el otro monstruo del norte, el de titanio, el Guggenheim.



viernes, 8 de abril de 2011

Número de abril de El Corso


En El Corso, en abril, aguas mil: mejor dicho, un reportaje sobre la opción de hacer western de Quentin Tarantino, el programa del festival Jazzaldia 2011, el avance del Festival de las Artes de Castilla y León, una ruta distinta por el arte africano y latino por Madrid (imprescindible el billete de Metro). En test número también encontraréis al clásico ruso posmoderno "a rabiar" Vladimir Sorokin, un particular viaje personal al corazón de la revolución egipcia en la plaza de Tahrir. En Ciencia y Tecnología, los efectos del plutonio tras el desastre de Fukushima y la caída de ventas en el mundo del ocio electrónico.

lunes, 4 de abril de 2011

Otro caído más


Acosada la inteligencia, caen actores, directores y escritores, periodistas y cualquier persona que esgrima el inmenso poder de una neurona frente al resto del mundo. Muere Julian Mer-Kamis en Israel, en un crimen que nadie sabe si ha sido perpetrado por palestinos o israelíes. Él era de los segundos, pero también un actor, escritor y director teatral sobresaliente. Su pecado había sido montar un teatro con los chicos de la zona de Yenin, palestinos. El resultado, un dolor inmenso en la cultura hebrea de esa franja forjada con sangre: no le sobran a Israel neuronas, mucho menos desde que los ortodoxos dinamitan lentamente la democracia, el estado laico, la libertad. Todo por una religión tan equivocada y bastarda como cualquier otra. Si el nacionalismo era el refugio de los idiotas, la religión y sus necesidades son el último resquicio de todo lo contrario a lo que es el ser humano. Lo divino es inhumano. Tanto como para dar alas a un asesinato más. 

sábado, 2 de abril de 2011

El zapatero y sus zapatos descosidos

Por petición popular, y a sabiendas de que éste es un blog de opinión cultural: ¿Hace falta hacer un post sobre Zapatero? Nosotros creemos que no, que sus leyes puede que sirvan a largo plazo, cuando haya más dinero o la sociedad sea más avanzada. Simplemente tres frases que parafrasean (valga la redundancia fonética) las de otros grandes hombres. Las frases originales son “Nunca tantos le debieron tanto a tan pocos”, “La guerra es la política por otros medios” y “El nacionalismo es el último refugio de los idiotas”, gracias a Churchill, Klausewitz y Wilde por el préstamo.

Primera: “Nunca tantos le debieron tan poco a una sola persona”, es decir, que después de 7 años de gobierno a este leonés le ha tocado tener la peor de las suertes, con una crisis bíblica y una falta de liderazgo que es la demostración de que para ser un buen político, en su sentido original grecolatino, hace falta algo más que un traje y un partido político a la espalda.

Segunda: “La guerra es la estupidez por otros medios”, es decir, que la frase original de Klausewitz vale tanto como para decir que cuando dos partidos confunden el ejercicio del poder con la lucha por cada voto, entonces es que Aristóteles tenía razón cuando decía que el vicio de la democracia era la demagogia y el ansia de poder. En eso Zapatero no ha cambiado nada, y mucho menos los del otro lado, iguales o peores que él.

Tercera: “El zapaterismo es el último refugio de los idiotas”. Más o menos lo mismo que le dijeron a muchos cuando se dieron cuenta, tarde, de que este tipo tenía muy buenas intenciones y nula capacidad para sacarla adelante. Hay muchos fallos de organización, logística y comunicación que van más allá de unas circunstancias malas. La misma situación, en manos de otros, quizás hubiera sido usada para realzar a todo el Gobierno como si fueran David frente a Goliat. Pero…

PD: Y por cierto, la famosa foto de sus hijas góticas con Obama es lo de menos. Cuando uno es coherente debe seguir con sus filias y fobias hasta el final. Simplemente sirvieron de diana cruel para un montón de fascistas con las rodillas de acero de tanto… (sí, justo eso que piensa su lóbulo frontal).