jueves, 21 de abril de 2011

La verdadera religión (esa no, la otra)


Post breve, porque a fin de cuentas son días de vacaciones. Desde el domingo pasado ha ocurrido algo diferente: la religión. Cuando las creencias cogen fuerza el intelecto desciende al nivel de la necesidad de espíritu. Sólo en las grandes ciudades se aglutinan otros caminos más allá de la creencia. De todas formas, tal y como está el patio sociológico, ya nadie se toma muy en serio este tema: son legión los que huyen de vacaciones, los que simplemente pasan de todo o los que miran a las procesiones como si fueran una performance teatral de última generación. Bastó un Real Madrid-Barcelona para demostrar cuál es la verdadera religión nacional: un balón, 22 deportistas, dos entrenadores que se creen que son Alejandro Magno o Julio César y millones de personas colgadas de lo que hacen. Es la dimensión de la cultura social más grande: la religión ocupa su lugar, coronada por el periodo vacacional y la inercia de lo sagrado. Más allá de eso, sólo queda la costumbre. Así pues lo más sagrado se convierte en una simple tradición, y de ahí a la costumbre hay un paso. Mientras tanto, la nueva mitología del fútbol ocupa su lugar de preeminencia. Cristo ya sólo queda para los cuadros, para las exposiciones abiertas a propósito para coincidir con la Semana Santa.



No hay comentarios: