Blanca Portillo vuelve en 'Paseo romántico' (dirigida por Laila Ripoll) de la mano de Becquer, Larra o Zorrilla, nombres muchas veces olvidados, obviados o dejados de lado y que son los Byron y compañía en versión española. El romanticismo no gozó de buena prensa entre los creadores, a veces muy apegados a la tierra, otras tantas demasiado cargados de filosofía y finalmente experimentales, vanguardistas o pacatos burgueses. Portillo es una actriz como la copa de un pino, un animal de tablas que dejó la TV cuando estaba en lo más álgido para ser lo que siempre ha querido ser, actriz de teatro. Y de cine, al que también deja tirado más de una vez para volver a esos alto sobre un mar de butacas que la esperan. En la gira de la obra 'Paseo romántico', un recitativo e interpretativo con los textos clásicos de los más grandes de ese siglo XIX teñido de rojo sangre y pasión, pasarán por Salamanca el 4 y 5 de febrero por el único teatro con algo de empaque: el Liceo. Porque el resto son como el mítico estadio Delle Alpi de la Juventus: "el más grande del mundo porque nunca se llena", dicen entre risas los tifosi. Al lado de Blanca, Ginés García Millán y José Coronado, a los que se merendará. lunes, 3 de enero de 2011
Blanca Portillo y el romanticismo
Blanca Portillo vuelve en 'Paseo romántico' (dirigida por Laila Ripoll) de la mano de Becquer, Larra o Zorrilla, nombres muchas veces olvidados, obviados o dejados de lado y que son los Byron y compañía en versión española. El romanticismo no gozó de buena prensa entre los creadores, a veces muy apegados a la tierra, otras tantas demasiado cargados de filosofía y finalmente experimentales, vanguardistas o pacatos burgueses. Portillo es una actriz como la copa de un pino, un animal de tablas que dejó la TV cuando estaba en lo más álgido para ser lo que siempre ha querido ser, actriz de teatro. Y de cine, al que también deja tirado más de una vez para volver a esos alto sobre un mar de butacas que la esperan. En la gira de la obra 'Paseo romántico', un recitativo e interpretativo con los textos clásicos de los más grandes de ese siglo XIX teñido de rojo sangre y pasión, pasarán por Salamanca el 4 y 5 de febrero por el único teatro con algo de empaque: el Liceo. Porque el resto son como el mítico estadio Delle Alpi de la Juventus: "el más grande del mundo porque nunca se llena", dicen entre risas los tifosi. Al lado de Blanca, Ginés García Millán y José Coronado, a los que se merendará. lunes, 26 de julio de 2010
La crisis que no cesa
lunes, 3 de mayo de 2010
Dos tortas por el precio de una
Primer guantazo: ha dimitido la directora de Arco, la misma que hasta hace unos meses decía que la crisis se había superado y que todo iba bien, que eso de la rebelión de las galerías era una manipulación y bla, bla, bla... Razones: colisión con los gestores de Ifema, políticos o puestos por políticos, con lo cual no les interesa tanto el arte como la posibilidad de darle rendimiento al invento; y por supuesto, la pasta, que no entra, que se aleja de Arco y de Madrid. Cuatro años han dado para mucho, para demostrar que no hay sector que la guillotina económica no descabece y que, las ferias de arte, como los equipos de fútbol, sólo funcionan si el presidente o el jefe se mantiene lejos del fútbol y deja hacer a los que saben. O puede que no, que sea simplemente porque hay ya tantos intereses que no deja de ser una sesión de bizantinismo cualquier cosa que lleve la etiqueta de oficial cerca del nombre. También podría deberse al agotamiento de la feria, necesitada de una urgente reformulación si quiere sobrevivir en el futuro. Igual éste es un primer paso, o no, eso ya veremos.
Segundo guantazo: a la Sgae, por lista. Ponen un circo y a estos pobres les crecen los enanos. Por no saber montarse mejor el negocio. Resulta que los ganadores de las 23 categorías de los Premios Max debían conocerse a las 21.00 horas de hoy lunes, pero algún listillo le dio a la tecla antes de tiempo y salieron publicadas horas antes de la gala todos los resultados. "Tomaremos medidas y se hará una investigación para saber qué ha ocurrido". Bonita frase, es la misma que suele decirse cuando hay un atraco, un asesinato, una filtración, un accidente o un desastre natural. Más leña al árbol que intentan tirar entre todos de la Sgae, incapaz de reaccionar ante la nueva era digital con otra respuesta que no sea recaudar dinero como lo haría el Fisco, sin amoldarse a los nuevos tiempos, protegiendo de verdad a los autores de la piratería. Empiezan a parecerse ya a los antiguos recaudadores de impuestos del Faraón, que cuando no había dinero o sacos de grano se llevaban a una hija o hijo del campesino a modo de pago en especias. En Inglaterra, en la Edad Media, los colgaban del árbol más cercano. Más que animadversión generan compasión: y los medios de comunicación se la tienen jurada a la Sgae, de la que más tarde o más temprano formaremos parte (sigh). Populismo y mala gestión se unen en la cacería. Un fallo en una edición descafeinada donde sólo triunfaron 'Urtain', de Animalario, y Blanca Portillo con su espectacular interpretación de 'Hamlet'.viernes, 26 de marzo de 2010
Día del Teatro
lunes, 25 de enero de 2010
'Spamalot' - 50% es mejor que nada

Pregunta: ¿Es capaz la cultura española de recoger e imitar el estilo absurdo, surrealista y desmedidamente inglés de los Monty Python? Respuesta: Puede que sí, puede que no. Puede que a ratos, puede que la imitación sea la esencia misma del elogio, pero 'Spamalot', en Madrid, puede que también en Salamanca, deje cierto regusto y cierto aire a nada. Es pythonesque hasta cierto punto; después de todo es la versión española del mismo musical que ellos mismos montaron y estrenaron en Broadway. No obstante, no llega a ser realmente pythonesque. Es un quiero, puedo pero mire usted, no llego. La mezcla de sketches entre 'Los caballeros de la tabla cuadrada' y 'La vida de Brian' le quita muchísima identidad a un musical que pasa más por pastiche mal fusionado de momentos míticos de los Monty Phyton que realmente una idea nueva y original.
martes, 19 de enero de 2010
Tricicle
Un leve gesto sirve para partir la caja torácica. No es una llave de artes marciales, no es el gatillo de un arma, no es la empuñadura de una espada: es Tricicle. Desde aquella versión de la canción de Julio Iglesias, vista pro vez primera en televisión en los 80, estos tres gamberros aburguesados (sí, y además catalanes y además no lo niegan – ninguna de ambas) han conseguido hacer reír en paralelo a Martes y 13. Pero mientras el lenguaje y los giros y guiños del absurdo eran fundamentales en Millán y Salcedo, en ellos la palabra sobra: sólo es un gesto, un movimiento de una mano, una cara, una mirada, una ceja arqueada… y la risa. Es el nivel más básico, intuitivo, primitivo y eficiente de la carcajada.

“Reid mientras estéis vivos. Si os duele, estáis vivos; si os reís, estaréis todavía más vivos”, dijo Gervaise de la Rochelle mientras cruzaba el Rin aquel lluvioso martes de febrero de 1945. ‘Carrick’ es lo último de Tricicle, más fenicios que nunca, pero al mismo tiempo con nada que demostrar. Puede ser bueno o puede ser malo: sea como fuere, los viejos monstruos siguen adelante como unos Rolling Stones del humor ibérico que no han parado. Ni lo harán. Son, por decirlo así, y junto con Buenafuente, la cara más universal y menos nacionalista (en principio, ojo) de la carcajada catalana. Son como esa pirueta que hacía Buenafuente: cuando estaba en TV3, para poner tenso al personal y hacer reír al público trufaba sus monólogos y diálogos de palabras y frases en castellano. Cuando se fue a Antena 3 hizo al revés y empezó a ser más catalán que nunca. Lo que sea por llevar la contraria: lo que sea por hacer reír. Ya saben: si duele, vivimos, si reímos, vivimos más. Tricicle estará el 2 y 3 de abril en el CAEM salmantino.
martes, 5 de enero de 2010
La muerte y la doncella
Ariel Dorfman, chileno, luchador de difuso origen centroeuropeo en la más blanca parte de Sudamérica, y al mismo tiempo también la más babanera. En 1992 publicó el texto que luego sería una de las obras de teatro más representadas del mundo, ‘La muerte y la doncella’, la misma que pasará por el Liceo el 23 de enero con Emilio Gutiérrez Caba, Luisa Martín y José Saiz. Sólo tres personas para narrar una opción retorcida y maquiavélica, la tentación del camino recto: una víctima de torturas durante la dictadura (da igual que sea Chile o Argentina, o cualquier otra), a su vez esposa del más reputado jurista de derechos humanos del país, encuentra al doctor que ayudó a humillarla y vejarla en aquellos años. Y no se le ocurre otra cosa que secuestrarle para devolverle la moneda años después. Es la vendetta, la justicia hebraica, Hammurabi convertido en realidad amordazada y a punta de cuchillo, pistola o lo que sea. Es un dilema, una opción moral que se repite un millón de veces al día en todo el mundo: confiar en ese difuso concepto de la justicia equitativa propia de la democracia o el viejo instinto del ajuste de cuentas. Merece la pena aunque sólo sea por ver a Gutiérrez Caba, un monstruo de los que ya quedan pocos; también por descubrir que Luisa Martín hace mucho que dejó de ser la chacha que encumbrara Emilio Aragón en aquella serie de cuyo nombre nos hemos olvidado (afortunadamente). Qué bien le sienta el drama a los actores, aunque hacer comedia sea más difícil. Y para abrir boca, un pequeño avance.
domingo, 3 de enero de 2010
Chejov roto

Hace poco hemos contratado (bueno, es un decir, claro…) a un fanático del teatro que se pirra precisamente por lo que tanto criticamos en cierta ocasión: la revisión y resurrección de los clásicos. A nadie le molesta verse un Hamlet un fin de semana invernal de cierto aburrimiento. Incluso el espectador podría descubrirse a sí mismo recitando los versos del príncipe tarado de Dinamarca (porque al final, obsesionado con la venganza y fingiéndose loco, se volvió realmente loco…) en la oscuridad de la sala. No obstante, hay ciertos temas que empiezan a cansar. Y él se está poniendo muy pesado. Es el caso de ‘El jardín de los cerezos’, obra de teatro basada en el celebérrimo y manido texto de Anton Chejov (nuestro hombre en la imagen) y que con Rayuela Producciones encuentra otra muesca más en la culata de lo facilón.
Originalidad, inventiva, ingenio, vanguardia (es decir, al ataque), imaginación… todas esas cosas que nos definen como seres humanos se convierten en papel mojado en manos de actores y directores que se creen que el teatro moderno es poner un par de árboles de fibra óptica, juegos de luces y una dosis concreta de minimalismo sobre el escenario. El nuevo da muchísimo la vara, y le va a costar una bofetada con la mano abierta de un pastor de cabras de los montes de León como no deje de saltar pensando que en Salamanca va a tener para gozar en dos meses. Aquí somos mayoría los que pensamos que efectivamente ya está bien de hacer remakes de viejos éxitos, como si el gremio teatral español (de los más fuertes y resistentes a enfermedades, crisis y zarandeos) fuera Hollywood, que lleva viviendo de los clásicos y de los cómics desde hace 20 años. La próxima vez, en lugar de que la gota de sudor sea por mover cajas sobre el escenario, que sea del esfuerzo intelectual. Muchas gracias.
sábado, 2 de enero de 2010
Primera del año: teatro barato

Primera traca del año, y sentimos haber tardado. Para 2010 prometemos un Corso Expresso más grande, más ambicioso, quizás con vídeos y música, o puede que en otro formato (¿se pagarán las deudas pendientes algún día...?). Palabrita del Niño Jesús.
Lo que sí podemos avisar es que finalmente Arco sale adelante y con sólo una galería salmantina, Adora Calvo, que no fue a Art Salamanca en diciembre pasado y casi parece que acertó: se la han cargado, o mejor dicho, la han convertido en bianual. Si es que la guadaña no perdona, y por lo menos lo han reconocido de una manera más o menos pública: no hay pasta suficiente, así que hay que recortar por donde se pueda. Aquí somos muy pragmáticos, así que no cargamos contra la guillotina, pero sí contra la forma de invertir el dinero. Una vez más, y nos repetimos, pero es que “hay que especializarse, hay que diferenciarse, hay que ser más listos, coño, y meter la pasta en algo específico que pueda dar de sí mucho más”. Así que para 2010 apostamos por un arte y un formato: el teatro. Es más barato, más digno, tiene más renombre y tirón (por los actores y obras), da mucho más juego cultural y quién sabe si no es el anticipo de una luminaria esporádica en el poder para que se decidan por un macrofestival de teatro. Entre el CAEM, el Liceo, el teatro Caja Duero y (¿algún día?) el futuro Juan del Enzina, suman unas 2.000 localidades. Fácil de llenar si se hace la bola de nieve promocional adecuada. Otra cosa es que al burro le vuelva a sonar la flauta si sobra. Para todo lo demás, vaya usted a rezar a Santa Rita, patrona de los posibles altamente improbables.
miércoles, 11 de noviembre de 2009
Filete asado de vaca sagrada

Nueva versión de ‘Fedra’ en Salamanca y otra demostración de por qué determinados personajillos deberían ser condenados al ostracismo. El divismo de la dentona belenense es de los que tiran de espaldas. Ya nos dijeron una vez que era la quinta esencia del pijismo rojo, de ese rojerío Ferrari del mírame y no me toques que llevo años en este oficio, nene. Así pues, no dejan de llegar mensajes celestiales de que a las vacas sagradas hay que fustigarlas, porque una vez llegan arriba (bueno, depende de lo que se considere “arriba”…) son como en la India: no se toca, no se mira y se le dan regalitos. Pues a cañonazos si hace falta. El respeto, y mucho más el respecto intelectual, hay que ganárselo. Y no se hace con malas maneras de uno de los esbirros de turno. Y a pulso, porque en el mundo del conocimiento y el talento artístico no se puede vivir de las rentas, hay que dar muestras de maestría cada determinado tiempo para que el respeto se mantenga, porque es una meritocracia y no una aristocracia. Y si no hay más combustible para nada, pues entonces se retira uno/a discretamente a una casita de campo a vivir relajadamente el resto de los días de vida. Porque subirse a las tablas para hacer ‘Fedra’ con esa cara de “apollardá”, la misma que pone cuando canta y encima meterle con calzador la tensión enajenada a un mito griego…, pues para eso se queda uno en casa. Vale, lo hace bien porque tiene oficio y experiencia, pero olvídense de saltos mortales, de esos segundos de angustia en los que el espectador se fusiona con el personaje en una sola cosa y vibran ambos al unísono. No, de eso no hay nada… Solo queda la sobreactuación y esa cara imposible en momentos emocionales imposibles. Por cierto, ¿alguien vende en Ebay algún látigo egipcio de siete colas?
PD: Esto pasa por no ser más flexibles y amigables con los medios...
martes, 10 de noviembre de 2009
Migajas para el teatro, cofres para el cine
Que este post sirva para hacer ver cómo funcionan ciertos temas en esa jaula de grillos que es el Ministerio de Cultura. Anuncian a bombo y platillo que van a dar 275.000 euros durante un año para alentar la producción teatral en el País Vasco. Vale, una de las regiones españolas (mal que les pese, claro) con mayor tradición y producción escénica se tiene que conformar con 275.000 euros para sólo 115 representaciones, que es más o menos lo que se lleva una sola película de gran presupuesto en subvenciones públicas.

La diferencia de trato es tan abismal, y sobre todo, de resultados, que da escalofríos pensar que puede llegar a funcionar en algún momento este actual sistema de reparto de los maravedíes del dinero público. Es aberrante que una obra de teatro que puede estar dos meses en cartel, llenar un teatro de unas 350 o 400 personas dos veces a la semana reciba a veces sólo un 5% de lo que recibirá una película que sólo verán unas 40.000 personas, como ha pasado más de una vez. Vale que el cine llega a más gente, pero la injusticia empieza a ser tan brutal que más de uno y más de dos deberían empezar a pensar en plantarse, negarse a pagar impuestos y buscarse la vida por su cuenta. Total, para las migajas que les dan más valdría no pedir. Un solo espectáculo de flamenco cuesta 100.000 euros, de primer nivel, de los que viajan a Japón, China, Corea del Sur, Taiwán, Canadá, Argentina, EEUU, Argentina… Un ejemplo: el montaje de Aída Gómez para su versión de ‘Carmen’ podría llegar a todos esos lugares. ¿Cuántas películas españolas pueden presumir de eso? No muchas.
Y sobre todo, ¿por qué Lola Films, de los Almodóvar, siguen mendigando pasta al Ministerio? ¿Es que no ven que así joden a los directores primerizos que buscan apoyo para su primera película?, ¿cuántos de ellos habrán tenido que desistir porque todos los productores, por defecto, sacan la faça para ir a ver a González-Sinde? Luego se extrañan de que haya piratería, aquí y en el Índico: manda el bolsillo, así que dejen de hacer el idiota con el dinero, por favor.
miércoles, 28 de octubre de 2009
Jibarizar los clásicos

Ya hablamos una vez de la resurrección parcial de los clásicos en nuevas versiones que supuestamente las modernizan. ¿Para qué? Mucha gente encuentra genial la forma de expresión de ‘El Buscón’ de Quevedo porque el sonido barroco del castellano de la época les encanta. Esos quiebros, cuando hasta los porqueros parecían tener un don especial para hablar en verso o tener la lingüística en las venas. Hoy en España cada vez se habla peor, se usa menos vocabulario y se utilizan muchas onomatopeyas que sustituyen a las palabras y demuestran el analfabetismo funcional de la masa menor de 20 años, o más… Se habla peor porque se enseña peor, o mejor dicho, porque la sociedad ya no es capaz de controlar a una masa que se enroca en la preferencia de lo fácil: de lo sencillo, que es dejarse devorar por los vacíos y la ignorancia.
Para esa gente, muchas veces, se ha creado la actual corriente que recupera a los clásicos de todos los tiempos para darles un nuevo brillo, a veces con acierto, a veces con desatino. En noviembre estará en Salamanca ‘Fedra’ (original de Eurípides y guía de las nuevas versiones), con Juan Carlos Plaza al frente y como grandes actores Ana Belén y Fran Perea. A pesar de esas cejas arqueadas que acabáis de tener por instinto (tienen todas las dudas, una por veterana resabiada y el otro por novato sin muchos dones) resulta que no está tan mal, o cuando menos eso ha comentado la prensa. Desconfiamos notablemente de esa jibarización de los clásicos, que no tiene por qué ser en los textos, sino en la puesta en escena. Pero esa manía de tener que readaptarlo todo a la percepción moderna es un primer paso para perder la autenticidad de un clásico, que lo es precisamente porque sus valores e ideas superan la barrera del tiempo.
miércoles, 26 de agosto de 2009
'Arte' y Yasmina Reza
¡Aleluya hermanos, la escasez se terminó! Dijo el creyente en que no hay nada como la vuelta de vacaciones como para llevarse una grata sorpresa: la archiconocida, archirepresentada y archimanida 'Arte', de Yasmina Reza, una mujer famosa en Francia por su total vinculación con la causa cultural francesa, tan rancia ya como los muros del Palacio de Justicia junto al Sena. Será el 4 y 5 de septiembre en el Liceo (21.00 horas, 12, 16 y 20 euros) con un trío totalmente diferente al que estrenara la versión en español hace años. Ahora será el turno de José Luis García Sánchez, Iñaki Miramón y Alex O' Dogherty después de que Luis Merlo se diera de baja médica. Porque regresa septiembre, y con él la programación cultural sostenida en el aire por los fondos públicos. No vamos a dejar de repetirlo un millón de veces, hasta que sea un mantra común a todos: NO HAY INICIATIVA PRIVADA. En mayúsculas, para que quede más claro que la cultura no puede vivir eternamente del mecenazgo público, sea cual sea la institución, su color político y poder. Porque si algo es universal a PP, PSOE y nacionalistas es esa manía de firmar cheques en blanco sin mirar con lupa lo que están pagando. No por subversivo (ojalá), sino por mediocre. jueves, 9 de julio de 2009
Adaptaciones de Pirandello en Fonseca
Entre los muchos peligros de saltar formatos está el triple salto mortal con tirabuzón (y doble carpado hacia atrás, que diría mícer Tejerizo), ese que lleva la literatura a otro campo del arte. Es muy peligroso: si se hace bien el alquimista ha rehecho la obra y ya no es, quizás, la que era. Y si lo hace mal (muy habitual, por cierto), la obra se cubre de mala fama y el ejecutor arruina su carrera. El salto de la literatura al teatro suele acarrear un problema: hay que cortar esos largos párrafos en los que no hay acción real sino largas descripciones inadaptables a la escena, o directamente mucha psicología e introspección. Juan Carlos Plaza y Natalia Menéndez aceptaron el ofrecimiento de hacer ese tránsito con varios relatos cortos de uno de los más grandes escritores que ha dado Italia, Luigi Pirandello. El resultado se podrá ver mañana viernes 10 a las 23.00 horas en el Patio del Claustro de Fonseca. Siete actores (Fidel Almansa, Jorge Calvo, Lola Casamayor, Lara Grube, José Luis Patiño, Juan Ribó y Antonio Zabálburu) para cinco cuentos (‘La casa de Granella’, ‘El hombre de la flor en la boca’, ‘Limones de Sicilia’, ‘El certificado’ y ‘Alguien ha muerto en el hotel’) que llevarán al público a una época todavía muy convencional, a caballo entre el siglo XIX y el XX, a ambientes muy diferentes pero que prometen tratar temas tan actuales como el paro o el desprecio al otro. Pirandello, en su etapa final, tendió cada vez más hacia el humor y la fantasía, a los requiebros donde la realidad convencional se convertía en algo más lírico que su teatro. Curiosamente, el Pirandello dramatúrgico no es el que estará en Fonseca, sino el cuentista, el amante de los relatos cortos que son pequeñas fábulas humanas.
martes, 30 de junio de 2009
Giotto, San Francisco y la publicidad de Darío Fo

“Es el signo de los tiempos. Es verdaderamente una expresión de este retrógrado conservadurismo cultural para el cual toda alteración del 'status quo' se convierte en un acto de blasfemia". La frase es del hijo de Darío Fo, Jacopo Fo, que ha reaccionado así cuando la Iglesia decidió, ayer mismo, que el Premio Nobel de Literatura italiano no podrá estrenar ‘Giotto o non Giotto?’ en la plaza de la basílica de San Francisco de Asís. ¿Razón? Sencilla: cuestionar, como muchos otros críticos de arte, que Giotto hubiera pintado los famosos frescos de la basílica. La obra teatral, un monólogo largo como un día sin pan de unas cinco horas, sostiene la tesis de que Giotto era demasiado joven como para poder tener un encargo de tal envergadura. Al ser suelo perteneciente a la edificación, directamente la Iglesia ha decidido prohibirlo. Pero ojo, que en esta comedia huele raro, como en la Dinamarca de Hamlet. Preguntas: ¿Qué pasa, es que Giotto y su obra entran dentro del dogma de fe cristiano?, ¿acaso si no fueran de Giotto ya no habría tantos ingresos por turismo en la basílica?, ¿es que los tonsurados no saben vivir sin prohibir o decirle a la gente lo que pueden o no pueden ver? De todas formas es una tormenta en un vaso de agua: es tan sencillo como llevar la obra a un teatro municipal, quizás fuera de Asís para que el alcalde de turno no se pliegue y ponga pegas. Siempre habrá un escenario alternativo dispuesto para Fo. De momento, y sospechamos que muchas veces esto es lo que realmente hay detrás, Darío Fo ya tiene la publicidad de su nueva obra asegurada. ¿Lo pillan?
lunes, 29 de junio de 2009
Shakespeare, Lope de Vega y la necrofilia

¡Qué fácil es, y qué bonito, subirse sobre los hombros de gigantes! Cuando a la “inteligencia” occidental asociada al mundo del cine y la televisión se le acabó la gasolina creativa, allá por los años 80, salió para salvarles una figura de dos cabezas: el mismo cuerpo, diferente testa, a un lado William Shakespeare, al otro, Kenneth Branagh, un tipo de lo más astuto. Como era un actor teatral de lo más prometedor y quería triunfar en el cine no se le ocurrió otra cosa que encajar en lo audiovisual al bardo, al que conocía de memoria y sabía bien su capacidad para ser adaptado sin perder frescura. Así labró una carrera llena de éxitos que muchos otros copiaron, incluso haciendo versiones para adolescentes de obras como ‘Trabajos de amor perdidos’. Cuando se pasó la moda y llegaron los remakes para llenar el hueco creativo Kenneth perdió la fama y parte de su fortuna. Ahora todos adaptan a los clásicos y les dan la vuelta como si fueran calcetines usados llenos de tomates y descosidos.
En la programación de Noches del Fonseca 2009, organizadas por la Universidad de Salamanca, van a meter con calzador lo clásico y lo nuevo. Esto es cuestión de modas: ya lo hacen incluso con Lope de Vega o Quevedo. Así que nada, a sacar de paseo los muertos, como cuando Julián Lanzarote menciona a Unamuno pero no le quita los honores a Franco. Prostitución de la memoria. Pero es otro tema que ahora no toca (que diría Pujol). El próximo 3 de julio le toca el turno a un texto del siglo XII, ‘Auto de los Reyes Magos’, el día 21 al bardo con ‘La fierecilla domada’, el día 24 a ‘Sueño de una noche de verano’, y el día 28, a ‘El caballero de Olmedo’, de Lope de Vega. Dos clásicos ingleses y uno castellano, y entre medias, revisiones de obras de Pirandello y nada menos que un mito griego, Fedra. ¿Hay que empezar a preocuparse o esto es otra vez la moda de adaptaciones clásicas pero en el teatro? ¿Para cuando una versión posmoderna y rompedora de ‘Hamlet’ o ‘Ricardo III’ en español?
lunes, 22 de junio de 2009
Flotats, Descartes y Pascal
El miércoles y el jueves visita Salamanca uno de los niños bonitos de Cataluña, uno de esos rebeldes con causa (estilo Boadella) que desde su catalanismo militante, personal e intransferible, fue capaz de poner de los nervios a Pujol, el pequeño gran hombre que soñaba con ser un Churchill de tiempos de paz y terminó convertido en eficaz gestor de la supuesta superioridad levantina. Flotats, que parece excesivo hasta para ir al baño, consiguió que los mismos que le encargaron que fundara y diera alas al Teatre Nacional de Catalunya (TNC) le despidieran a los pocos días de que echara a andar. Una de sus frases fue “A mí me da igual, ellos sabrán lo que hacen. Yo seguiré a lo mío”. Con esa solvencia y ganas de seguir amando el teatro, que le da la sangre y la vida, aterriza en el Caja Duero a las 20.30 horas con ‘El encuentro entre Descartes y Pascal joven’, de Jean Claude Brisville, la cual nuevamente dirige e interpreta junto a Albert Triola (Pascal).

El argumento es el cruce que se produjo entre ambos flósofos, el 24 de septiembre de 1647, en el que ambos genios se dan cuenta de que son antítesis vivas. Podríamos hablar largo y tendido del choque de trenes intelectual que debió ser ver en la misma habitación la esencia misma del racionalismo extremo (Descartes) con esa luminaria francesa que fue Pascal. Éste último unió en su vida las dos grandes contradicciones humanas: racionalismo total con su dedicación y aportaciones a las matemáticas y la física en su juventud y la total conversión hacia el misticismo cristiano en su madurez. Se opuso a la teoría cartesiana y al empirismo, los dos caballos de batalla de la Ciencia. Con esa ambivalencia juega un personaje histórico al que los conservadores se agarran como un clavo ardiendo (fue de los pocos genios que se pasaron a su lado) y al que los matemáticos elevaron al Olimpo por sus aportaciones. Es decir, buffet libre para todos. Y en medio, Flotats y su cartesiano personaje.
domingo, 14 de junio de 2009
Lecciones de teatro

1. La gente no sabe estar en el teatro. Especialmente los que lo consideran como una prolongación del pincho y la caña. Además, en España, se une la mala educación de parlotear cuando no se entiende lo que se ve. Si no sabe usted, o no comprende, puede irse, no hay francotiradores en el techo.
2. Para que una obra funcione hay que darle algo de tiempo. Juzgar los 15 primeros minutos es el primer paso para equivocarse. Lo hicieron en Salamanca con ‘Orgy of tolerance’ de Jan Fabre y todos los que vieron el principio erraron el tiro. Eso cuando no se hicieron comentarios por la ciudad del estilo “¿A eso le llaman arte? Menuda mierda”. Hay libertad de expresión para todo, incluso para ser ignorante.
3. El teatro siempre está en crisis, desde Eurípides, pero no deja de llenar escenarios, de atraer gente y de sobrevivir con entradas a 8 y 9 euros mientras los conciertos jamás bajan de los 30 euros y el cine ya es un insulto monetario en vista de lo que se recibe a cambio.
4. El público de teatro es diferente: no se forja en una noche, sino en varias, entrenándolo para que acepte vanguardias y esté dispuesto a llegar al borde de lo permisible si a cambio le hacen pensar.
5. El mundo del teatro también es mentira, y sobre todo, farsa. La comedia más burda ya existía al mismo nivel que la tragedia, y los griegos fueron maestros en hacer llorar y hacer reír. Luego los romanos dieron el doble salto mortal e inventaron la sátira. Tan legítimo es el comediante como el actor de carácter que enfatiza el dolor.
6. Visto lo visto, el Festival de las Artes debería dejarse de tanta bobada callejera y duplicar el número de obras de teatro de sala. Es lo mejor, lo de más calidad y no deja indiferente a nadie.
lunes, 13 de abril de 2009
'Dos menos' que son más que muchos... (?)

Cuentan las tablas desvencijadas de más de un teatro español que los que las pisan desgranan y transpiran emoción y talento, que en esas virutas de madera o de cubiertas de plástico está el compendio de lo que somos y de lo que aspiran todos a ser. La vida como representación, como obra de teatro, y éste como transpolación de lo que es la vida misma. Es una idea de Occidente, la civilización creadora del teatro como expulsión de lo interior hacia fuera. ‘Dos menos’ es una de esas obras que suenan a despedida y cierre de dos habituales de las tablas rotas, Héctor Alterio y José Sacristán. Por sí mismos es lo mejor que va a dejar este mes de abril podado de recursos culturales. Entre el sábado y el domingo próximos (18 y 19) ofrecerán esta historia que retrata las últimas horas de dos agónicos condenados a muerte en un hospital cualquiera. Su ansia de libertad y de recuperar lo que es la vida (que les obliga a fugarse) es una demostración más de que ésta es un sin sentido continuo lleno de crueldades. Es ahora, en la vejez, cuando más reputación y honor parecen exudar estos dos monstruos de actores venidos de dos países diferentes unidos por la misma lengua ácida española.
Sacristán se tiró media vida haciendo películas infames en el franquismo para luego irse al otro extremo: teatro, dramas, musicales y siempre rojo como la cabeza de una rosa de montaña. Alterio tuvo que salir por piernas de Argentina para no “desaparecer” en manos de la dictadura de los generales. Primero perseguidos e insultados, luego encumbrados: triste hipocresía de un pueblo que cada vez que respira hace arte pero que sigue en manos de fuerzas invisibles al estilo Adam Smith que no paran de joder la marrana. Menos mal que siempre nos quedará la senectud, esa etapa final en la que la sabiduría y las heridas de guerra le hacen a uno mejor persona, o peor, y por tanto encantadora. No esperan mucho más del mes de abril que merezca la pena: Teatro Liceo, 21 y 22 horas. Las entradas, entre 12 y 20 euros.
martes, 7 de abril de 2009
Y el pérfido glóbulo blanco se comió el Gran Café Teatro...

Dos apuntes sobre por qué el Ayuntamiento de Salamanca es en realidad el glóbulo blanco más grande del universo (jo, qué imagen mental tú…). Primero: al contrario de lo que opinó en su día Gore Vidal, las comunidades pequeñas no son más democráticas, sino que son más sensibles a caer en manos de reyezuelos y caciques que los grandes estados y naciones. Es más fácil mentir a mil que a un millón, aunque parezca lo contrario. Segundo: el Gran Café Teatro de La Vega, el último rincón de iniciativa cultural privada que quedaba en Salamanca, se ha ido directamente a las fauces del consistorio, que harto de ser puesto a caer de un burro por sistema ha terminado por “comprar” el formato de café-teatro-cabaret que tanto éxito tenía. ¿Cómo? Sencillo: valiéndose de un informe de los bomberos sobre la falta de seguridad estructural del edificio donde se ha hecho durante 20 años, han ofrecido un espacio municipal a cambio de… (música de fanfarrias), sí, exacto, “seleccionar” y quitar de la lista a determinadas personas con tendencia a despelotar al Emperador. La subversión, como dijimos el domingo (qué post tan bonito nos quedó…), ha muerto. A partir de ahora ya no quedará nada. Ellos dicen que no, que seguirán con la barra de bar, los cafés, las copas, las cervezas y las sátiras contra Lanzarote y Pablos (PP-PSOE, o las dos caras de la misma moneda oxidada), pero la realidad es que los elementos más peligrosos ya han dicho que no van, porque no se puede sentarse uno al lado del César y reírse de él. Como un glóbulo blanco patrullando la sangre, en cuanto aparece un virus o un cuerpo extraño el leucocito de marras lo huele, lo persigue y se lo come fagocitándolo. Es más sencillo eso que no prohibirlo. Bienvenidos pues a la mano izquierda del poder. El Huracán Fontaine está que trina. Por lo menos alguien de los medios dirá algo (a nosotros nos leen poco, ¡debería daros vergüenza!), mientras el resto de plumillas de medio pelo y telarañas en la cabeza rajan a gusto a la espalda y luego mojan los pantalones cuando los tienen delante (recadito gratuito, nenes…).
