
domingo, 29 de enero de 2012
Dos abuelos salvan el negocio

viernes, 23 de septiembre de 2011
Monstruos mezclados


sábado, 17 de septiembre de 2011
Y descubrimos a Agnes Obel

Suele ser poco frecuente darse de bruces con un sonido que puede reflejar a la perfección una parte del espíritu de alguien. Cuando llega ese instante en el que cada canción es casi perfecta para unos oídos y para otros sólo es un ruido bien acompasado. Acostumbrados como estamos por aquí a ser minoría, y a que lo que nos hace gracia es poco menos que de fuera, del otro lado, o algo sólo para nosotros, redescubrimos la capacidad para enamorarse de un sonido con Agnes Obel, de la que en El Corso ya hay post anterior. Su único disco, 'Philarmonics', es precisamente esa fusión entre la dimensión clásica formal, tanto en instrumentos como en organización vocal, el juego con la voz humana, con el ímpetu de la música que se hace hoy y no en los tiempos de Brahms. No nos atreveríamos a llamarlo pop mezclado con clasicismo, porque el esquema de las canciones no es precisamente el mismo, pero ya que gustan tanto las etiquetas merece la pena ponérsela, porque a muchos poperos les encantará esta mujer del norte que canta en inglés (nada fuera de lo común) pero que está a años luz en cuanto a complejidad profesional y musical de Russian Red, por poner un ejemplo. Sin los mohínes malasañeros ni nada que ver con esa burbuja indie, más bien superándola. Una delicia, para paladares selectos dispuestos a darle a la música una oportunidad y amarla, no tenerla de fondo como si fuera una compañía más contra el silencio.
miércoles, 7 de septiembre de 2011
Cuando vendes tu alma al dictador

martes, 6 de septiembre de 2011
Los 40 Subnormales

martes, 23 de agosto de 2011
Tom Waits y Johnny Cash

lunes, 8 de agosto de 2011
Go to the Proms!!
Mucha atención a la foto que hay sobre estas líneas. ¿Qué parece?, ¿la cola para ir al FIB?, ¿para comprar entradas para Coldplay?, ¿para entrar a un club? No, nada de eso, es la cola para comprar entradas para los Proms de Londres, la mayor fiesta de la música clásica, la MÚSICA con mayúsculas: compleja, pura matemática emocional, una estructura que tiene mucho de ciencia y otro tanto de arte, nada que ver con el ABA de toda la vida del pop consagrado por los Beatles, entre otros. Facilón. Muy facilón todo.

lunes, 25 de julio de 2011
Adiós, genial tía loca

Breve como su vida: un post de apenas un párrafo para despedir a una de las responsables de que el soul haya resucitado y se haya incrustado en el pop posmoderno y post todo. Vivió como muchos otros estrellados: Cobain, Hendrix, Janis Joplin (de las más grandes, de las más queridas), el genial Morrison, Brian May y compañía. Dos discos, muchos premios, una estrella fugaz, un cometa, muchas drogas y un proceso meticuloso de autodestrucción para una chica menuda, escuálida y llena de tatuajes que pasaba por querer ser un sex symbol sin serlo, empujada quizás por las discográficas de turno. Era una grandísima cantante con voz profunda. Una pena. Todos perdemos, ella todo, nosotros alguien que no volverá. RIP.
viernes, 15 de julio de 2011
Monstruos
El público está dominado por inventos como el FIB, cada vez más lejos del espíritu de otros como Glastonbury; el mayor festival de España, puede que del sur de Europa y parte del resto de puntos cardinales, es una gran quedada para adictas al bikini con vaqueros y la legión de erasmus borrachos que cada año llegan al país para dejar euros en alcohol y camellos agradecidos. La música sólo es un ingrediente añadido, no el eje. Cuando un festival dura más de dos años, malo: pierde el arte, gana Don Dinero, poderoso caballero. Y los demás les bailan el agua. Woodstock quedará para siempre como el único y verdadero festival. Todos los demás son simulacros donde vende más una marca de cerveza que un grupo. Y si las discográficas se meten por medio, todavía peor. El negocio de la música cambia, debe cambiar, y por si quedaba alguna duda, ahí está la Innombrable para poner ese puntito de lujuria corrupta para recordar que Darío Manrique tiene razón: los músicos son unos monstruos. Será que somos unos románticos, o que vemos algo más allá del simple hedonismo. Qué tristeza ser racional en un país de fenicios sin sentido de la medida. lunes, 20 de junio de 2011
Diego Manrique, el bisturí

lunes, 28 de marzo de 2011
The Wall y el tiempo
Mira que han pasado años, y que el archifamoso rock sinfónico, rock progresivo o directamente pop psicodélico (hay tantas etiquetas que decir una sola es equivocarse, fijo) hace tiempo que está en el subconsciente de nostálgicos a los que le pilló la juventud entre los 70 y los 80, pero Pink Floyd tiene algo raro. Esa rareza que tantas veces le hemos escuchado a muchos críticos de música, y que en realidad es la llave para dos cosas: la inmortalidad, y luego, si se tercia, el agotamiento. Le pasó a Supertramp, le pasó a The Doors, le pasó a los Beach Boys, y le pasó también a Pink Floyd.

Sencillamente eran tan diferentes, tan raros, tan alternativos a lo que hacían el resto, que directamente eran un estilo en sí mismos y cuando el empuje se agotó, simplemente se convirtieron en un cliché. Eso duele, pero es cierto, ya que ninguno de los grupos que hemos mencionado han tenido continuidad. En todos había un toque de grandilocuencia y de cierto lirismo exacerbado a veces por la personalidad de sus miembros (del extremo Morrison al introvertido Brian Wilson o cierto ego inflado de Waters), pero en general fueron los que abrieron muchas veces el camino. Dicen en EEUU que los Beatles se dieron de bruces contra los Beach Boys gracias a Wilson, quizás uno de esos Mozart de la música popular del siglo XX que tanto han hecho por cambiar el mundo. Jim Morrison era, para nosotros, un poeta metido a músico; de haber vivido un poco más quizás se hubiera acoplado a un proyecto como del de Roger Waters; sólo de pensarlo se ponen los pelos de punta.
Y eso que nunca le hemos dado muchas oportunidades a Pink Floyd, suenan muy lejanos en el tiempo y a veces se superpone, sobre todo por ‘The Wall’, a esa época de las óperas rock donde cada uno ponía sus granitos de arena. No hay que olvidar que fueron los tiempos de ‘Tommy’ (The Who), pero también de esa guitarra aplastada de The Clash. La segunda época grandiosa de la música británica, capaz de juntar en apenas siete años a Queen, The Clash, Sex Pistols, Joy Division o los todavía niñatos U2. Después del concierto de hace un par de días en Madrid de lo que queda de Pink Floyd, no deja de resultar interesante echar un vistazo atrás y darse cuenta de que a veces ser diferente, que es vital, también puede pagarse con un nicho demasiado profundo. Hoy en día nadie ha hecho justicia a esos grupos tan marginales que explotaron de puro éxito para luego caer en una lánguida decadencia y cierto olvido. Menos mal que ya está todo en mp3 y en ese monstruo apocalíptico llamado internet…
viernes, 11 de febrero de 2011
Lady "Gárgaras"

Bienvenidos al mayor fraude musical en mucho tiempo. No por sus más que posibles “inspiraciones” derivadas de canciones de otras divas del estilo de Madonna, sino que vale más la distorsión y el falso estilo electrónico para parir cualquier gilipollez. Lo sentimos, pero aquí todos coincidimos que Lady Gaga es un producto perfecto de una industria musical que hace gárgaras con sangre (la de otros, claro) para poder seguir adelante. Igual dentro de 20 años resulta que este híbrido de mujer con dibujo manga salido de madre es una buena aportación al pentagrama, pero hoy por hoy no creemos, ni de lejos, que así sea. Su última canción, colgada en su web y en Facebook y que es el adelanto del nuevo disco. ‘Born this way’ se asemeja muchísimo, como ya han dicho muchos, a ‘Express yourself’. Vamos, que la música en EEUU ya va por el mismo derrotero que el cine industrial: remakes, versiones, adaptaciones… nada original, nada revolucionario. Sí es vanguardista su forma de venderse y el paquete en sí, pero no el interior. El caramelo está rancio, por muy bonito que sea el envoltorio. En fin, tampoco es Beethoven y no esperábamos nada mejor. Así que… no lo compren. Háganse un favor, ni lo descarguen, que ya lo oirán machaconamente en las radiofórmulas a sueldo de siempre. Y no ponemos enlaces para no hacerle publicidad, aunque algo, al mencionarla, pero es muy cansina y está en todos lados...
lunes, 31 de enero de 2011
De John Barry al ABC

Ya hemos pedido perdón tantas veces que mejor no hurgar: pero tenemos que volver con un RIP más y un par de recomendaciones. Descanse en paz uno de los hombres que pusieron sonido de fondo al cine de los años 60 y 70, en parte responsable de ese soniquete pop y lounge de decenas de películas de ambas décadas. John Barry, padre también de la sintonía original y de muchas de las BSO de la saga James Bond. Un final que deja huérfanos los oídos. Suyas fueron las BSO de ‘Memorias de África’, ‘Bailando con lobos’ o ‘Cowboy de Medianoche’.
El par de recomendaciones: el Museo de la Ilustración de ABC junto a Argüelles, en Madrid, un repaso a la Historia del semanario ‘Blanco y Negro’ y también al devenir histórico de España en esos cien años y pico de existencia periodística. Desde el novecentismo inicial al Mingote de todas las épocas.
Segunda recomendación: el ‘Diccionario de literatura para esnobs’, un canto al elitismo del conocimiento que en sociedades abotargadas como la nuestra, donde el miedo a destacar por el intelecto es un pecado inasumible por el resto de la manada. Escrita, por supuesto, cómo no en este tipo de temas, por un francés, Fabrice Gaignault.
domingo, 16 de enero de 2011
El refugio de la ópera
Pero en España siempre ha existido este tópico de que la ópera es para ricos, un tic burgués que sólo demuestra que para algunos el arte y el conocimiento están por debajo de sus condicionamientos sociales. La música es universal y no admite fronteras económicas, políticas o ideológicas. Como la ópera era consumida en masa por la burguesía, como un signo de distinción artificial, las partituras y la música pasaron a ser un productor por y para ricos. Ese salto es falso, hipócrita y un error más de una izquierda que se alejó de sus raíces ilustradas para sumirse en la masificación cultural. Quien ata las artes por cuestiones políticas, como hacen PP y PSOE allí donde gobiernan, demuestra su cortedad y su mediocridad. Por eso la empresa privada es tan necesaria, para rellenar el hueco que dejan programadores y técnicos que miran la pela par acontentar gusto peregrinos en lugar de hacer pedagogía y educar. Y para botón de muestra, miren dentro del Liceo... miércoles, 15 de diciembre de 2010
Mala Navidad

No va a ser una buena Navidad, sacudida por la pérdida de Morente, que hará resentirse la capacidad de innovación del flamenco, pero en toda España lo que duele es otra cosa: no hay dinero, y los medios ya avisan de que 2011 serán otros doce meses de calvario, de productoras que no pagan, de rodajes suspendidos, de auge de cortometrajes hechos con cuatro euros y mucha voluntad, de fracasos que dejan en la cuneta otros proyectos… de excusas muy malas para aplazar un concierto no vaya a ser que la venta de entradas sea tan mala que sólo funcione en grandes ciudades como Madrid o Barcelona. Decía un productor no hace mucho que para que un concierto de un músico español funcione tiene que haber una proporción de 6 a 1, esto es, seis ciudadanos a los que no les interese nada ese cantante por cada uno que sí. Con semejante horquilla, sólo ciudades por encima de los 450.000 habitantes podrían permitirse algo así. De esta forma Dani Martín podría haber tenido suficientes quinceañeras por delante como para no tener que salir a toda prisa para marzo de 2011, no fuera a ser que no llenara. O medio llenara. Y lo mismo le ha ocurrido ya a muchos otros músicos: ya ni siquiera los conciertos son suficiente para vender. No es ya una cuestión de piratería o no, porque suponemos que no se piratea a la gente para que no vaya a escucharte: es la calidad, ínfima, de la industria y sus productos. Si al pueble le da comida rápida no esperes que te llenen el local si no están muy desesperados.
PD: Prometemos ser más fieles a partir de ahora, con mas post. Tranquilos, son malos tiempos para la lírica.
lunes, 13 de diciembre de 2010
Retirada de la música y avance del experimento

Música en retirada: Dani Martín aplaza un concierto (huele a muerto de lejos…), el Smash Festival rebusca entre las minorías intelectuales para coger aire (del compositor Brian Ferneyhough al filósofo Walter Benjamín) en el DA2 (del 16 al 19 de diciembre, 19.00 y 21.00 horas), por lo que les deseamos la mejor de las suertes, y finalmente unos premios 40 Principales que hace unos días fueron el perfecto ejemplo de por qué la música en español vende pero no convence. Y no es lo mismo. Lo peor de todo es que finalmente parece que estamos en plena fase de masificación de la música, mucho más grande que la del siglo XX. Ortega y Gasset lo anunció en los años 20 y 30 y su predicción se cumplió a rajatabla en los 60 y 70. Pero es que ahora vivimos la segunda oleada: ya nadie experimenta, todo está industrializado y la propia industria de la espalda a todo aquello que no sea un beneficio inmediato. Sólo por eso merece la pena estar atento a lugares como MySpace o las redes de música alternativas a las grandes discográficas; cada latigazo de la piratería es un poco merecido, para ellos, pero no para los músicos que quieren sacar su arte y muchas veces tienen que pasar por el ojo de la aguja del dinero (¿verdad, Fito?). Internet lo ha revolucionado todo, pero debería ser mucho más fuerte aún: ¿habrá guillotinas digitales? Bertrand, mucha suerte.
miércoles, 8 de diciembre de 2010
30 años sin Lennon
Fue un 8 de diciembre. Cinco disparos de un tarado y adiós a una de las voces más representativas de la música anglosajona, de las que marcaron una etapa en la manida "educación sentimental" de mucha gente, que es como decir en el fondo irracional de mucha gente. Más allá de todo eso, todos perdimos a un gran músico que se había acostumbrado, desde que dejó atrás a los Beatles, a ir unos cinco o diez años por delante del resto. Su deriva política emborronó su música, pero al final siempre superó las barreras para convertirse en un icono. Muchos críticos musicales aseguran que de haber vivido más años se hubiera convertido en una caricatura de sí mismo, como está haciendo ya Bono, pero al mismo tiempo habría dado discos pioneros convertidos luego en objeto de culto musical. Repetimos una vez más: toda voz perdida es irremplazable, porque cada artista es único en su forma de expresarse. viernes, 26 de noviembre de 2010
Fusionando

miércoles, 24 de noviembre de 2010
Alice Cooper en Valladolid

¿Invitaríais a este tipo a cenar a casa? Suponemos que el 90% diría que no. El otro 10% le conoce. Es Alice Cooper, que el próximo día 26 estará con ‘Theatre of Dead’, su particular ópera rock, en Valladolid. Es, estableciendo paralelismos, como si Fernando Alonso participara en una carrera de sacos contra niños. No pega ni con cola con Valladolid, pero ahí está la máquina de hacer dinero de Vincent Damon Furnier (1948, podría ser el padre de Chris Martin de Coldplay o el abuelo de abuelo lanzado de Lady Gaga), que cogió el nombre del grupo original que impulsó el glam rock y que arrasó en los años setenta con su hard rock extremo y por momentos de un lirismo operístico brutal. Con la misma perseverancia que muchas de las grandes bandas de los años 60 (con más vida que el resto), Furnier se unió a la misma casta de venerables ancianos de la tribu como Jethro Tull, The Eagles o los Rolling Stones, convertidos todos en tótem nostálgicos en vida, si bien los últimos han intentado seguir adelante con más dignidad. El relevo ya lo han cogido U2 y Bon Jovi, que desde esquinas totalmente diferentes han conseguido convertirse en imágenes de marca. Quizás Alice Cooper tenga algo más de sinceridad porque no llena, porque tiene que venir a Valladolid (¿anulará el concierto por falta de entradas como el Twoday Festival?) y porque el rock en los márgenes del abismo heavy siempre es más sincero. Bueno, quizás más operístico. Más Callas y menos Jagger, queremos decir…
lunes, 15 de noviembre de 2010
Marlango
Érase una vez un grupo de lounge pop con ciertos toques de jazz pegado a la curva perfecta de Leonor Waitling. Podría ser la definición perfecta de Marlango, una de esas cosas raras que tiene la música y que suele tener éxito mientras se es fiel a su estilo minoritario. Es la vieja ley de siempre, la que dice que quien sólo piensa en unos pocos acaba llegando a muchos.

En el concierto de Salamanca de este miércoles no se llenará el CAEM ni de largo (1.200 butacas), y eso ya lo juran los que saben que esta perdida provincia en medio de la nada musical es más dura que subir el Tourmalet sin EPO en las venas… Las grandes minorías culturales dominan la industria desde hace años: son las que marcan el ritmo y se ha producido una secesión de facto entre los estilos de siempre y esa mezcla “latina” asociada a las ventas millonarias. Los sentimos, pero es que es así: cuanta más gente escucha a Bisbal y demás subproductos manufacturados sin alma, sin sangre y sin músculos, más esqueletos de jazz, rock, blues, indie o lo que sea pululan por ahí. El éxito y fagotización posterior de Pereza, Fito y Andrés Calamaro no son una casualidad. Marlango todavía no llena auditorios, y eso es bueno, porque seguirá siendo lo que es, una rareza que atrae como un panal de rica miel pero a veces empalaga mucho. Siempre colgados de la curva sinuosa de carretera de montaña que es Leonor. Hasta que se case de cantar, claro…
Salamanca
CAEM. Av. de las Artes, 45-55. 21:00 h.
17 de Noviembre de 2010
Atarfe (Granada)
Centro Cultural Medina Elvira. 21:00 h.
25 de Noviembre de 2010
Almería
Auditorio Maestro Padilla. 21:00 h.
26 de Noviembre de 2010
Santa Cruz de Tenerife
Auditorio. Av. Constitución, 1. 21:00 h.
27 de Noviembre de 2010