viernes, 31 de octubre de 2008

Sara Baras, el jazz y Halloween


Son cosas que pasan. La misma noche de Halloween, en la que medio mundo finge ser yankee por unas horas y divertirse sin mirar a quién o a dónde, Sara Baras pasó como una locomotora por Salamanca, con su espectáculo 'Sabores', justo al mismo tiempo en el que Marc Copland, genial músico de jazz, le dio bien fuerte a las 88 teclas de marfil y sucedáneo en el Auditorio Fonseca. Flamenco y jazz, dos géneros tan únicos y contundentes como minoritarios, porque ya dijimos que la cultura de hoy se forja a partir de gustos y estilos minoritarios que gozan de una buena salud de hierro: porque cuando un gusto es mayoritario se hace blando, soso, pierde originalidad y fuerza porque se estandariza y ya no deja nada a la improvisación. Exactamente igual que Halloween, genial cuando era la fiesta de los muertos y los demonios de los irlandeses, cuando era una fiesta típicamente americana que sólo tenía sentido entre los millones de emigrantes ingleses e irlandeses de las ciudades de la Costa Este de EEUU. Pero al final, es lo de siempre: se puede morir de éxito. El jazz y el flamenco, como son de potentes minorías, sobrevivirán a todo. Por cierto, genial ambos, Sara y Marc, cada uno a lo suyo y con filigranas. 

jueves, 30 de octubre de 2008

Gervaise de la Rochelle - Memoria bastarda y republicana

Gervaise De la Rochelle se pasó media vida huyendo, con su diario perfectamente detallado de una vida de la que disfrutó entre botellas vacías, platos vacíos, regiones y ciudades vacías. Porque todo se lo bebió, se lo comió o de todas huyó perseguido por sus ideas. Y sin embargo, en la memoria de los que le hemos leído, en todos está la condición de que el Año 0 del mundo, o al menos a este lado de los montes Urales y del Mediterráneo, empezó el 4 de julio de 1776 y se confirmó el 14 de julio de 1789. Sin vuelta atrás, sin condiciones, sin vaguedades, sin tradiciones: catarsis absoluta para un mundo que se acostó feudal, cristiano y autárquico y se levantó republicano, desconfiado y universal. G.De la R. empezó a correr en 1923 en Italia, a pezuña de caballo del fascio italiano, y no paró hasta el verano de 1945, cuando por fin logró encontrar asilo en Inglaterra, desde donde escribió sus 'Crónicas Goliardas'. Una vida de republicano estricto, convencido y sin titubeos, de mente fuerte y no débil, marcada igual por la acidez de estómago y de espíritu, el humor y el convencimiento absoluto de que nada en la vida puede tomarse en serio (ni Dios, ni el hecho de existir, ni la familia, ni el amor, ni el odio) salvo la República, la forma de vida, el código moral y las virtudes humanas de los hijos de Roma que son la piedra base de lo que somos. Por eso, esperamos todos, y más aquí, la llegada de la III. Por él, por nosotros, porque 3000 años de historia nos respaldan, porque en Atenas y Roma hubo democracias antes que reyes y emperadores, no lo olviden nunca. 

Texto: Jacob de la Rochelle ('Memorias de un bastardo mentiroso', 1966)
PD: recuperado para Corso Expresso después de leer ciertos extractos de las memorias de la Reina. Manda narices las tragaderas de la ciudadanía con determinados parásito de medio pelo sin oficio ni beneficio. 

miércoles, 29 de octubre de 2008

La serenidad de Massagué


Pasó Massagué por Salamanca con su acento catalán, su serenidad de hombre de ciencia, su tranquilidad insultante al verle afirmar sin cortarse un pelo que "el cáncer será curable o crónico, y por lo tanto gestionable, en esta primera mitad de siglo". Es posible que Joan Massagué no sea totalmente consciente de lo que supone una afirmación así de alguien que lucha desde hace años contra la peste moderna, mucho más que el SIDA o los accidentes de tráfico o los problemas de corazón. O quizás sí, y precisamente vérselas con el mal más enigmático conocido por el hombre le da esa tranquilidad y fuerza interior para soltar bombas como esa. Sea como fuere, su paso dejó un poso de conocimiento e inteligencia que miles de artistas y creadores encumbrados en torres de marfil no tendrán jamás, por mucho espíritu bohemio o de autor que exhiban o promocionen. Ya lo decía el gran Sebastián Vicente: "Calla, haz lo tuyo y guarda silencio, y verás cómo llegan los mejores halagos, los que te dicen siempre los demás y no tú mismo". 

martes, 28 de octubre de 2008

La Casa Azul - Kavafis y Beatrix

Kavafis sigue andando bajo la lluvia, esperando el momento de encontrarse. Otro brochazo de un texto que se hace como un cuadro impresionista, que espera un vistazo general recogido por LC en algún futuro cercano. 

"Ojos verdes hundidos en un mar azul que lo inundaba todo. Su silueta oscura, de negro inmaculado, sin apenas imperfección que mellara la tiniebla que la envolvía, se recortaba contra la enésima tonalidad que bañaba la estancia, azul, azul magenta, azul electrificado, azul intenso y perfecto. Sus ojos, sus rasgos repletos de curvas, su pelo recogido en trenzas, el sueño aniñado y lejano, serio, sin sonrisa alguna, intenso, duro, como un puñal clavado entre las costillas para partir en dos el corazón de Kavafis, incapaz de moverse, de no hacer otra cosa que no fuera mirar, dejarse llevar, morir allí mismo un millón de veces y bañarse en ella. Dejó de respirar, de pensar, de ser, simplemente empezó a existir a partir de la imagen de Beatrix ante ella. No amaba, había muerto al verla".

lunes, 27 de octubre de 2008

Érase una vez la London Symphony, el CAEM y un tarado


Pasó como una exhalación la London Symphony Orchestra (LSO) por la orilla del Tormes, más concretamente por el CAEM, con el director Harding como jefe de escena y los dedos ágiles de Imogen Cooper, que llegó, tocó un concierto para piano de Mozart y salió escopetada como toda buena estrella que se precie. La temporada clásica tocó techo con las obras de Sibelius y Schumann que retumbaron desde la platea al anfiteatro, donde Corso Expresso acabó atornillado a la silla entre la indiferencia generalizada. Ya saben todos que el melómano clásico se divide en varios grupos: sociales (que sólo van para que les vean allí y suelen odiar la música), tradicionales (sólo escuchan eso y por lo tanto van como quien camina hacia la misa dominical), pedagógicos (que van porque quieren aprender, porque saben algo de música y llevan también a sus hijos, que acaban dormidos o dando tumbos por la butaca presos de un mortal aburrimiento), emocionales (la clásica les llega al alma, al corazón y les da el calor sensitivo del que les priva la humanidad) y finalmente "tarados", "freaks de la solfa" o directamente enfermos. Vamos a meternos en este último grupo, todos los del equipo, que de algún lado cojeamos: el arranque de la sección de cuerda es como un latigazo de gusto sobre la piel y la LSO sabe bien cómo darle placer a este último tipo de melómanos, tipos desmadejados social y espiritualmente que dan botes en su sitio del auditorio con determinados acordes y temas, que cambian de postura y a los que se les van las manos entre el silencio y el hieratismo de todos los que le rodean. Tengan compasión, son los mismos que dicen que "Beethoven es Dios" y matarían al que bostezase en su presencia en un concierto. Eso es porque realmente no saben de música. Claro que también son los mismos que luego acunan sus discos de los Rolling Stones... si es que todo se pega. 

domingo, 26 de octubre de 2008

Los Imprescindibles de Corso Expresso - Monty Python


Mucho más que un grupo de cómicos ingleses acunados entre los colegios de élite y Oxford-Cambridge. Mucho más que la esencia del espíritu inglés destilado en forma de humor. Mucho más que un grupo que entre finales de los años 60 y principios de los 80 marcaron un estilo de inteligencia, de crítica, de ver la vida. Mucho más que los padres de cintas clásicas como 'La vida de Brian', 'El sentido de la vida', 'Los caballeros de la tabla cuadrada' o la legendaria 'Monty Python's Fliying Circus' que convirtió la BBC en la cuna de la libertad de expresión total. John Cleese, Eric Idle, Terry Jones, Michael Palin, el americano Terry Gilliam y el fallecido Graham Chapman fueron los padres de una forma única de ver el mundo desde la perspectiva inglesa, que inventaron un nuevo adjetivo ("pyntonesque") y que crearon un mundo personal e inclasificable que ha alimentado a muchos otros grupos británicos, americanos y europeos. Guiños, frases hechas, giros, personajes o simplemente actitudes, todo eso son alimento de mentes que ansían algo más que el humor tozudo y grueso que suele destilarse en España, acostumbrada a la jarana pero no a la comedia inteligente.

Son uno de los grandes productos de Occidente, una de las razones para salvar a esta civilización cuando llegue el momento del juicio final: la crítica social se unía al absurdo, pero con ese distanciamiento y agudeza tan típicamente inglesa que fueron la mejor promoción posible para Gran Bretaña. Porque, como dijo un colaborador nuestro, "cuando vemos alguna película o recordamos algún sketch suyo nos hacemos un poco ingleses". Cualquier producto suyo es recomendable, y si el consumidor no lo entiende o directamente lo encuentra absurdo, entonces es que el reino pyntonesque no es de este mundo, y usted está demasiado atado a él. "Lo sentimos, pero puede que sólo sea para felices, dichosos y supremos iniciados", como dijo August de la Rochelle, hijo de Gervaise.

sábado, 25 de octubre de 2008

Sobre el negocio de los libros antiguos en Salamanca


Decenas de libros viejos, antiguos, de ediciones que ya no se encuentran, pero también mucha morralla. Eso es lo que habrá en Salamanca hasta finales de mes en la Plaza Mayor con la Feria del Libro Antiguo y de Ocasión, una de las mejores de España por la cantidad de joyas de papel que se pueden vender, pero también una ocasión inigualable de sacar al aire ese stock que jamás se vendió, allá por el 79, o antes incluso. Vivimos tiempos en los que algo, por el mero hecho de ser antiguo, es bueno. Una cosa es vender al lector adicto textos con más de dos siglos y subir el precio a gusto del poseedor, y otra muy diferente mezclar los garbanzos de calidad con otros podridos para poder llenar el puchero. Error, craso error, porque un aficionado nos ha contado cómo compró un pequeño libro de Ambrose Bierce con varios de sus relatos cortos: la edición era de bolsillo, del 89, de papel amarillento y letra diminuta, igual que el talento de su traductor.


La edición era horrible, mal expuesta, sin apenas sangrías, inconcebibles faltas de ortografía y errores gramáticales de órdago. Y aún así le gustó. Le costó 1,5 euros. No está mal, y a fin de cuentas no se puede pedir más por ese precio. Al lado había un tratado de medicina en latín, de 1772, que costaba un poco más: 4.500 euros, y porque su estado de conservación no era demasiado bueno. La pregunta crucial es que si la feria ya ha conseguido que la dejen estar en la Plaza Mayor, fundamental para que sobreviva comercialmente, ¿por qué narices los libreros siguen ofreciendo lo peor de cada casa editorial, la morralla que no pueden colocar entre incunables?, ¿es que no se dan cuenta de que van a terminar por echar atrás a la gente? "Pero claro, es que por un euro...". Respuesta fácil. Si tanto presumen los libreros de su buen gusto, que lo demuestren, porque después de tanto presionar al Ayuntamiento igual se desvanece el esfuerzo entre tanta tontería de banda municipal tocando pasodobles, tanta exposición barata de fotografía ameteur y tanto niño puñetero pidiendo el Don Mickey de 1988 (sí, había uno, para que vean cómo va el negocio).

El fiasco de un premio para la galería


Perdón por la tardanza. Ya saben los fieles que si un día fallamos, al siguiente damos el doble. Para empezar podríamos hablar de cómo cada día los premios de instituciones a personas se contagian más (y sin remedio) de la censura fascista de lo políticamente correcto, otra forma de cortarle las alas a la mente, sólo que al revés: si antes se hacía por el bien de la mayoría, ahora se hacer por el bien de las minorías y corporativismos absurdos. Los Premios Príncipe de Asturias son un ejemplo de cómo la opinión pública del momento pesa más que los méritos reales de la persona. Por ejemplo: se lo dan a Rafa Nadal, un pipiolo de 22 años recién cumplidos y que podría jugar hasta los 32 si le diera la gana: ¿por qué ahora y no dentro de diez años cuando sea un dios del tenis? Lo mismo a Ingrid Bethancourt: ¿por qué ahora que está libre y no tuvieron arrestos de dárselo cuando aún estaba en cautiverio, cuando ese gesto hubiera pesado infinitamente más y habría hecho más por la causa de la democracia en Colombia?, ¿por qué al equipo de basket de España por el Mundial y no a Ballesteros, a Nieto, a Raúl, a Puyol...?, ¿por qué todo está tan intoxicado de buenos pensamientos, el buen rollo que acaba por esterilizar todo? ¿Acaso no quieren en Asturias que sus premios sean como los Nobel? Pues vais mal, muy mal, porque en Suecia se premia el genio y el talento, no la cantidad de portadas, y los gestos se hacen de cara a la historia, no de cara a la galería... Vamos, que se lo dan a Corso Expresso y nadie movería un dedo para ir a recogerlo, como Jean Paul Sartre, que lo rechazó pero luego preguntó si podía quedarse con el dinero. Ah, la vieja hipocresía francesa...

jueves, 23 de octubre de 2008

Venancio Blanco y las "lenguas de serpiente"


En esta ocasión las letras las pone Corso Expresso, pero el espíritu lo pone una gran periodista harta de toparse con fenicios de la fama y la fortuna que nos ha pedido el favor. El escultor Venancio Blanco, uno de los grandes de la neofiguración de la posguerra, acudió a Salamanca para presentar 'Teoría y espacio en el taller del escultor Venancio Blanco', un ejercicio de onanismo literario perpetrado por dos cortesanos que anidaron hace tiempo en el taller del autor. Por un lado Nuria Urbano (de quien los periodistas, y mucho más nuestra cómplice, dijo que "cualquiera puede escribir un libro, y yo creo que esta tía tiene un poco de retraso"), una rubia mona que no dio pie con bola a la hora de hablar del artista, presente y al que no le dejaron decir ni mu hasta el final. Porque cuando uno trae a un artista, "hay que empezar por lo importante, por él, y no dejarle para el final" (AC dixit). Y para culminar, Gerardo Díaz, un asturiano con ínfulas de sacerdote que se mencionó a sí mismo en cinco ocasiones cuando en realidad tenía que hablar del pobre Blanco, que tenía la boca seca y no paró de beber agua, de mencionar al "expulsado" Paco Blanco (antiguo director de la Fundación Salamanca y que ni está ni se le espera, y más con Isabel presente) y de hacer divagaciones propias de quien ya está de vuelta de todo. El libro, además, se edita con DINERO PÚBLICO a un precio de 20 euros en una tirada limitad de 500 ejemplares.
Si a todo eso se suma que la escultura es el arte que más alejado ha quedado del gusto del público y de los medios de comunicación, entonces ya tenemos el pastel del despropósito servido. Venancio Blanco se merecía algo mejor, tener más tiempo la palabra y sobre todo no viajar acompañado de dos eunucos mandarines que le aislen del mundo. Las canas y la experiencia merecen algo más de respeto por parte de las instituciones, sobre todo de un hombre que podría haber contado mucho más si no fuera por los "lengua de serpiente" (como decía Tolkien) que le rodean. Que pena, oiga...

miércoles, 22 de octubre de 2008

Obama y las campanas de Aquisgrán


Parece ser que Barack Obama podría ser presidente de Estados Unidos. ¿Quién lo iba a decir? El mismo país que en los años 60 linchaba a los negros por mirar a una mujer blanca, que vendía drogas en los guettos negros para empujarles a la marginalidad absoluta, que se negaba a dejar que niños negros y blancos estudiaran juntos... El imperio americano, una vez más, da un giro sobre sus talones para que, como dijera El Gatopardo, "todo cambie para que todo siga igual". Ahora los negros tienen más dinero, se han aburguesado, igual que muchos latinos, mientras los blancos se hunden en su marasmo generacional y se niegan a mezclarse para crear una nueva estirpe de americanos mestizos que dieran más lustre al imperio. Puede que Obama sea presidente, o puede que como dicen los demócratas, el americano medio miente en las encuestas para no parecer racista. Quizás gane McCain, pero su avanzada edad, sus achaques de salud y su incapacidad para dejar de ser el mismo blanco conservador de toda la vida no auguran nada bueno. Mejor este hombre de sonrisa de anuncio; se parece a JFK, esperemos que dure lo suficiente para ilusionarnos a todos.


Así que mientras EEUU se psicoanaliza a sí misma y se planta con la perspectiva de elegir presidente a un negro, Europa se reúne a puerta cerrada para intentar salvar su sistema financiero y que los chinos, rusos e hindúes que han comprado deuda pública no se hagan con el control del continente. Decían los griegos que la mejor forma de despertar de una pesadilla real era la catarsis, el caos convertido en medicina; tras el abismo siempre se resurgía más claro, más sabio y con más fuerza. Puede que esta crisis sea lo que necesite Europa para ponerse en su sitio y recuperar lo que siempre fue suyo (o de China) y esos pequeños colonos con mala conciencia le quitaron en 1945. Ya queda menos, suponemos, para que en Aquisgrán vuelvan a redoblar las campanas de la capilla palatina. Aunque sea porque el diácono se ha vuelto loco.

martes, 21 de octubre de 2008

Das Blauehaus - Los mares de esmeraldas


Dedicado a la auténtica poseedora de los mares de esmeralda, cuanto más lejos más ansiamos poder mirar en el fondo del abismo verde:

"Cuanto más miraba Kavafis en su rostro, antes perdía el aliento. La respiración se ahogaba en medio de las tripas, con los pulmones apretados contra el corazón, el agujero negro que tragaba sangre, vísceras y alma para luego bombearlo todo sin orden. El ansia podía con todo, con las paredes, con las ventanas, las puertas, con aquel hombre despreciable que la tenía totalmente subyugada sin necesidad siquiera de ponerle la mano encima. Envidiaba al bastardo porque entre sus dedos aleteaba el alma de Beatrix como si todo fuera suyo y le perteneciera, como si fuera su esclava. Podría haberse ido de Berlín cuando hubiera querido, pero deseaba profundamente quedarse junto a él, compartir el aire, las palabras, las miradas, las puestas de sol que se hundían en los mares esmeralda de sus ojos acuosos e inabarcables, el ala del ángel que venía en su busca. Kavafis había visto el primer ocaso de su mundo en aquellos espejos infinitos, había visto al sol hundirse en mares de esmeraldas puras, resbalar lentamente por los rayos del iris de Beatrix sin apenas poder evitar derramar una lágrima. Kavafis dijo: Mi alma se ha refugiado en tus ojos porque no soporta seguir dentro de mí. Ella sólo parpadeó y la observó deliciosamente, como quien saborea la nata en la boca, aunque él estuviera al otro lado de la pared o a millones de kilómetros".

Desafío Corso Expresso: ¿quiéres ser Lutero?


Alguien con mucho tiempo libre, un lector de olfato fino y paladar recalcitrante, ha enviado al mail de Corso Expresso el siguiente mensaje: "No está mal el blog, pero os falta algo de mordiente, algo de mala sangre y ganas de tocar las narices. Ser tan bueno no es productivo. Sois unos ñoños". Vale chaval, captamos el mensaje, pero como somos gente razonable nunca metemos el dedo en el ojo si no es por una buena razón. La sabiduría consiste en saberse medir, a uno mismo y a los demás, acuérdate de eso. Ninguna estocada dada en este blog es gratuita, tiene su razonamiento previo y su interés. Pero como el mensaje era más largo y tenía más tacos que una conversación con un sargento chusquero, vamos a proponer algo diferente. Prueba para gente ociosa: clavar una copia de las 95 Tesis de Lutero en la puerta de la sede de la Conferencia Episcopal, imitando al acto del propio Lutero en Wittemberg y que marcó el inicio del protestantismo. Eso sí, tiene que demostrarlo grabándolo en vídeo y colgándolo en algún lugar donde se pueda ver. No hay recompensa, ¿acaso no es suficiente saberse iniciador de la Reforma en España? A ver si ahora tienes, querido seguidor, tantos bemoles como presumes tener en la parte del mail que no hemos reproducido.
PD: como creemos profundamente en la responsabilidad individual, si lo hacéis es por vuestro propio riesgo y bajo vuestra responsabilidad. Eso sí, tendreis nuestra devoción eterna, incluso si estáis en la cárcel y sois la muñequita preferida de la galería C.

domingo, 19 de octubre de 2008

Mal día para dejar de ser existencialista...

¿Creen ustedes que llegará el día en el que el trabajo no sea fuente de frustración inagotable? ¿Llegará el momento en el que la frase subversiva de Sartre “el infierno son los otros” sea desterrada para siempre? ¿Será posible que compartir el aire y oficina con otros seres humanos pueda convertirse en un via crucis de indeterminadas consecuencias? El Equipo Corso Expresso quiere hacer hoy un pequeño llamamiento de denuncia para todos esos vagos, perezosos, jetas, bastardos insolidarios, ególatras, trepas, inmaduros que se creen que trabajar menos es más, mediocres que se ríen a mandíbula batiente de su ignorancia (y hacen honor a la célebre pregunta de Arthur Franklin Mongomery: “¿de qué te ríes, imbécil?”), escaqueadores profesionales de sus deberes contractuales, gentuza que prefiere expandir su mala baba y fatalismo por doquier en lugar de hacer de la vida algo mejor, o directamente todos esos que hacen escuela de Robinson Crusoe, que en el aspecto laboral se transforma en “yo me lo guiso, yo me lo como, habida cuenta de lo estúpidos que son el resto”. Cada uno lleva su cruz, y en Corso Expresso la llevamos con honor: a poca gente parece hacerle mella la laboriosidad propia y prefiere nivelarlo todo a fuerza de martillear el trabajo ajeno. El matemático Zuazua tenía razón: en España se igual siempre desde el mínimo común denominador y se mata el genio. Sufrimos en silencio. ¿Vengaremos también de la misma forma?

 

PD: perdonen la acidez y mala leche, pero es un domingo para olvidar en todos los aspectos.  

sábado, 18 de octubre de 2008

Baron Wolman: nuestros ojos en el mito

Salamanca no deja, al menos de momento, dedicarse a otras cosas. La fiebre expositiva la cerró un hombre mítico, Baron Wolman, un hombre mítico que retrató con sus Nikon los tres mejores años de la historia del rock: de 1967 a 1970. En el Palacio de Congresos, hasta el 29 de noviembre, muevan las piernas y el bolsillo para venir, ha quedado lo mejor: fotografías, planchas originales, revistas y discos que marcaron a fuego la música entre 1967 y 1970, el trienio en el que Wolman cofundó y ayudó a dar leyenda a la revista Rolling Stone. 

Wolman fue el primer fotógrafo que tuvo la biblia de la música moderna, la primera revista del género, creada por Jann Wenner y Ralph Gleason, a pachas entre él (y sus fotos, claro está), al que conoció durante una conferencia sobre música en el San Francisco de principios del 67, antes de mayo del 68, del verano del amor hippie y del festival de Woodstock. Porque Wolman fue testigo de todos esos eventos, estuvo allí y se ha traído a Salamanca la memoria viva de aquellos años de maravilla en los que compartía vida y obra con Janis Joplin, The Who, Grateful Dead (con Jerry García a la cabeza), los Rolling Stones, el genial e inabarcable Jimmy Hendrix, Bob Dylan, BB King, Pink Floyd, Johnny Cash, James Taylor, Chuck Berry, Jim Morrison… Si sería mítico, que un miembro de Corso Expresso afanó un catálogo con sus portadas de la revista y consiguió que se lo firmara. Un poco de mitomanía para gente que no lo es en absoluto, ¿o quizás sí y no se ha dado cuenta?

viernes, 17 de octubre de 2008

La modernidad de Horacio Coppola


Hay días en los que el equipo de Corso Expresso se siente desamparado por la cantidad de cosas que necesita contar al respetable. Pero debe elegir. Esta vez dejaremos a un lado análisis de filosofía, arte o política, lo divino y lo humano, para dar cuenta de la retrospectiva sobre el gran fotógrafo argentino Horacio Coppola, que desde hoy en la Hospedería Fonseca y hasta principios de enero próximo abrirá una ventana a la invención de la modernidad, allá por los años 30. Con casi cien fotografías y cuatro documentales, Fundación Telefónica y la Universidad de Salamanca se dan la mano para que algunos nostálgicos de la fotografía arquitectónica y en blanco y negro (esta va por ti, LC) puedan recrearse en las obras de Coppola, inspiradas a partes iguales por Le Corbusier, la Bauhaus y el futurismo industrializador de principios del siglo XX, una época tan alejada como indispensable para entender nuestra sociedad de hoy. La prensa se tiró un buen rato mirando las fotos, lo que da cierta idea de la capacidad y maestría de este hombre que todavía vive, con 102 años encima y que incluso estuvo con los organizadores en su casa de Buenos Aires. Impresionante. 

jueves, 16 de octubre de 2008

Ilustración finlandesa en Salamanca (Kuvittajat)


Finlandia es mucho más que un montón de nieve, atletas, equipos de hockey sobre hielo y saunas. También es creatividad visual en forma de ilustraciones que la Fundación Germán Sánchez Ruipérez ha aprovechado. A medias entre la Embajada Finlandesa, el Museo de Arte de Helsinki y la Asociación de Ilustradores del país (Kuvittajat) han creado una visión que itinera por Europa en la que el dibujo se convierte en la marca registrada de un país culto y civilizado como pocos. Hasta el 15 de noviembre, en la sede de la Fundación de la calle Peña Primera (Salamanca), un total de 29 ilustradores con 106 obras han formado un bosque de imaginación, un pequeño mundo paralelo para una infancia que en Finlandia miman mucho más que aquí. Por lo menos allí tienen el respeto de tener un buen sistema educativo y no cambian de ley con cada legislatura. La ilustración que aparece aquí es una de las muchas que atesora el asociación en su web (www.kuvittajat.fi) y que recrea al Marlon Brando de 'El Padrino' de manera fabulosa. Por lo menos no hay que ir a Helsinki, una ciudad, que por el contrario, recomendamos profundamente.  

La vergüenza del Premio Planeta


Una vez más. Un año más. Otra ocasión perdida para premiar el talento nuevo, el talento consagrado (y así aumentarlo) o directamente para forjar un pequeño mito premiando una buena novela. Nada, el Premio Planeta ha vuelto a demostrar que es uno de los mayores tongos conocidos, un galardón que se hace por encargo. Ya lo dejó escapar el fallecido Terenci Moix en privado: "me llamaron y me dijeron que si lo escribía igual me daban uno de los dos, ganador o finalista". Así funcionan muchas cosas en el mundo editorial, que cada día se parece más al de las discográficas (el burdel más grande del mundo). Este año se lo han dado a un filósofo (Fernando Savater) que no dejará demasiada huella, por cierto, (porque una cosa es que la gente lea sus libros y otra que la historia de la filosofía le tenga en cuenta para algo, lo dice un filósofo). Y el finalista, a una de las mayores memeces con capacidad de habla que se hayan parido en España, Ángela Vallvey, una poetisa de medio pelo multipremiada por contactos, escorada hacia la derecha por motivos pecuniarios (ella misma lo reconoció en una entrevista) y que como tertuliana en Cuatro ha demostrado que ni se informa, ni deja hablar a los demás (va de falacia en falacia) y para colmo es incapaz de seguir un hilo argumental cuando habla. Al final tanto pasteleo mata la imaginación, las ganas y los sueños de mucha gente. La humildad cura de espanto, pero a veces no es suficiente. ¿Cuántos grandísimos escritores han quedado olvidados a pesar de ser puro talento, o cuántos son muy superiores al resto por capacidad, imaginación y argumentación pero quedan fuera porque Savater y Vallvey son más mediáticos? Pues eso: vergogna, vergüenza, shame...

martes, 14 de octubre de 2008

Rumore, rumore...


Rumore, rumore... pequeñas verdades contadas al oído que no pueden ver la luz en los medios de comunicación porque el código deontológico lo prohibe. Es el mismo código que la mayor parte se salta a la torera cuando le interesa, el mismo que la profesión utiliza para limpiarle el culo al perro cuando la línea editorial implica mentir y difundir falsedades o verdades a medias y sin contrastar. Lo que para unos es un rumor para otros es un arma arrojadiza. Un fotógrafo salmantino contó a Corso Expresso que en determinado festival de fotografía en vigor en la ciudad "algo huele a podrido", como en la Dinamarca de Hamlet. No es que Salamanca sea un país nórdico (ah, viviríamos mejor, seríamos más civilizados y desde luego más altos), pero algunas cosas no cuajan: páginas web que no se actualizan, catálogos que llegan tarde y mal, fatal coordinación entre galeristas, autores y comisarios, cierta sensación de improvisación en todo, fotógrafos cuay obra es expuesta y ellos no lo saben... Justo el tipo de cosas que hacen que una buena idea termine por los suelos, aunque como ya dijimos en su momento tenga esa comunicación global que tanto necesita Salamanca. Pero claro, son rumores sin contrastar que nadie puede difundir así porque así; es lo malo de Corso Expreso, que tiene principios. Y eso por hablar de ese festival, porque sabemos otro sobre una cacareada orquesta de cámara que ha dejado de existir silenciosamente, a la siciliana. Claro, como es de un banco...

lunes, 13 de octubre de 2008

Vuelta de Tuerca: el Amsterdam Loeki Stardust Quartet

De un tiempo a esta parte se ha puesto de moda el darle vueltas de tuerca a todo: la literatura, la ciencia, la política, el diseño, o la música. Casi siempre, en este último apartado, le tocaba la china a los “clásicos” del pop y el rock, como si algo compuesto en 1968 se pudiera llamar clásico. Ojo que somos en este blog fieles creyentes en el rock americano de los 60 y 70, con la estela Morrison a la cabeza, pero también hay que saber llamar a las cosas por su nombre. ‘Stairway to heaven’ de Led Zeppelin no es un clásico, es una canción inevitable; igual en el año 2045 de le pude llamar tal cosa, mientras tanto dedíquense a escucharla y punto. A la música clásica le ha pasado lo mismo: a veces le dan la vuelta como a un calcetín, como si quisieran demostrar que pueden hacer algo moderno. La flauta de pico es el objeto de deseo del Amsterdam Loeki Stardust Quartet, un “consort” del Benelux que ha revolucionado el instrumento y su arte a base de tocar canciones de Stevie Wonder, versiones clásicas y de un repertorio que no se limita a la música antigua. Estarán el 30 de octubre en la Iglesia del Carmen (21.30 horas). Merece la pena escucharles al menos una vez en la vida, por ver si es cierto que la delicada flauta barroca aguanta otra vuelta de tuerca. 

Perdonen la tardanza - Enrique Zuazua


Antes que nada, mil perdones. Sentimos mucho haber faltado a la cita diaria, pero en compensación elevaremos el ritmo. Sólo causas de fuerza mayor nos han alejado del ciber más próximo o de un wi-fi cualquiera. Y volvemos con una cita: la de Enrique Zuazua el próximo miércoles 15 en el Aula Cultural de Caja Duero (20.00 horas), con entrada libre para poder asistir a una conferencia de un matemático, algo tan inusual en España como ver volar vacas sin motor. Es el segundo invitado del ciclo de conferencias de Caja Duero, y le va a tocar el trabajo más duro imaginable: hablar de matemáticas, intentar que la gente se dé cuenta de que es como el lenguaje, absolutamente fundamental e ineludible, la base de todo lo que nos rodea. Por algo decían los pitagóricos que las matemáticas eran el lenguaje de la materia, de las formas, del universo entero. Sólo podemos decirle una cosa: suerte y al toro, porque el embolado es muy grande, tanto como intentar cambiar casi quinientos años de tradición del "que inventen ellos". Eso no se hace en una tarde, en un mes o en un año, pero recientemente Zuazua ya ha dejado bien claro que cuando se nivela todo, y más en educación, siempre se acaba en el "mínimo común denominador" (ya que hablamos de matemáticas...).