lunes, 22 de diciembre de 2008

DISCULPAS POR EL FREE WEEKEND

Este mensaje es de disculpas: no hemos podido hacer entradas en todo el fin de semana. Razones: gente de vacaciones, fallo logístico y el tiempo ocupado en cosas y personas mucho más interesantes y beneficiosas para el alma que ponerse a pensar en fin de semana. Ya se sabe que cuando la vida sonríe el intelecto se echa a dormir, así que benditos sueños (estamos guiñando un ojo aunque no se vea). A modo de compensación hoy haremos dos entradas. 

viernes, 19 de diciembre de 2008

Más de lo mismo


Otro año de decepción, incredulidad, desprecio y vergüenza ajena. Los depauperados Goya son el ejemplo perfecto de cómo el onanismo gremial termina por ahogar un arte y un negocio. Darle 15 nominaciones a 'Los girasoles ciegos' de Cuerda es como ponerse una pistola en la sien y decir eso de "a que aprieto el gatillo...". Es indignante la poca imaginación de los creadores audiovisuales españoles, y mucho menos de una Academia del Cine con la que podemos coincidir en algunos aspectos ideológicos, pero no en esa visión infame, maniquea e infantil que coloca todo lo que la élite burguesa de izquierdas hace en el infierno de la estupidez. Allá va otra pedrada sobre la Guerra Civil (Dios, ¿cuántas van ya?) que no aporta nada a la sociedad, porque, y lo ponemos en letras capitulares, TODAVÍA NADIE HA HECHO UNA VERDADERA PELÍCULA SOBRE LA GUERRA CIVIL, SERIA, RIGUROSA Y QUE SAQUE CONCLUSIONES. Hay miembros del equipo que han sugerido quemar públicamente el cartel de la gala como acto de protesta. No tanto por los nominados (que también) como por la mala cosecha de un cine que repite una y otra vez hasta el exceso los mismos clichés, formatos y tics creados en los años 70 y 80, cuando tenían cierto sentido. Mal vamos. Sin industria del cine, sin gente que le ponga imaginación y agallas y haga películas míticas para recordar y no simples manifiestos políticos que ven 2.000 personas y pare usted de contar. En fin, que más de lo mismo. Ni nos vamos a molestar en hablar más del tema. 

jueves, 18 de diciembre de 2008

Good luck, Obama! (2, segunda parte)


Saramago dio en el clavo con Barack Obama, nombrado personaje del año por la revista Time: "le va a ser difícil gestionar el desencanto de su administración". Todo líder que se reviste de carácter mesiánico acaba justo delante de su particular pelotón de fusilamiento: la realidad, que se empeña, tozudamente, en no ajustarse nunca a la teoría. Al ser humano le pasa lo mismo que a la lechera del cuento: diseñas durante años una preciosa teoría, un sistema increíble, sin fallos aparentes, que es la salvación de todos y cuando lo aplicas todo degenera en un desastre detrás de otro. Les ha pasado a todos, profetas religiosos incluidos. A Cristo le crucificaron primero en vida y luego en espíritu, su propia gente; los cristianos y la iglesia descubrieron el perfume del poder y la dominación y después todo cuesta abajo. Lo mismo a los musulmanes, a los budistas, a los liberales, a los republicanos franceses, a los revolucionarios americanos, a los socialistas, a los comunistas, a los sindicalistas, a los fascistas, a los anarquistas, a los católicos extremos, a los nazis, a los neoliberales, a los melenudos de mayo del 68, a los hippies que querían cambiar el mundo, a los pijos españoles de los 80 que pensaban que vivían en Park Avenue..., incluso a los monitores de los Boy Scouts. A todos, menos a los que han fundamentado su esencia en la praxis: capitalistas y demócratas. Espero que este post sirva de indirecta para todos aquellos que creen todavía en las utopías. Lo más grande de Obama no es lo que hará, sino el hecho de que sea presidente un negro en uno de los países más racistas de la tierra. "Las ilusiones se ahogan justo en el borde del mundo real" (Gervaise de la Rochelle). 

miércoles, 17 de diciembre de 2008

Puccini y las mujeres - Maldita Navidad...


No falla: llega la Navidad y la cultura huye como un mamífero de la época final de los dinosaurios, cuando nuestros antepasados biológicos eran poco menos que pequeños ratoncitos nocturnos. Salamanca es un ejemplo de cómo la religión entendida como costumbre social y el infantilismo cortan de raíz cualquier otra propuesta: pasacalles, musicales inspirados en personajes de Disney, teatro de marionetas, mucha coral polifónica y mucha bobada y luego nada de nada. Sólo hay una cosa para destacar: 'Las mujeres de Puccini', el 27 de diciembre, una selecta recogida de las mejores arias inventadas por este compositor italiano de carácter demasiado italiano y que compuso entre el XIX y el XX, justo cuando la ópera empezaba a verle las fauces al lobo en cuestiones sinfónicas, antes de que la música cogiera un camino que dejara el lirismo convertido en hobby de la burguesía más rancia. Con motivo del 150 aniversario del nacimiento de Puccini, en este recital se reúnen las arias de todas las óperas del compositor en un concierto interpretado por tres de las más importantes sopranos de este repertorio. Cojan sitio, en el CAEM ese día a las 21.00 horas. Si no van ustedes, entonces tendrán que arrastrar a sus críos a ver los pasacalles, el viejo arte medieval de los bufones y acróbatas convertido en estupidez máxima sólo apta para niños de menos de dos años que todavía no tengan consola.

martes, 16 de diciembre de 2008

Shakespeare, el dios Thor y Hollywood


¿Recuerdan que hace nada comentábamos cómo el cine había apostado definitivamente por la épica a la hora de hacer películas? Y cuando decimos "cine" nos referimos a Hollywood, no al sempiterno vagabundo que es el cine español. Pues ahora resulta que Kenneth Branagh, el más shakesperiano de todos los cineastas y actores, que durante años vivió del bardo como usted y yo de la nómina, ya prepara la adaptación al cine del cómic sobre el dios del trueno, 'Thor'. Y el principal candidato para interpretarle es Kevin McKidd, el rubio que hizo de centurión romano en la serie 'Roma' y que demostró que tiene más talento que cualquier masa de músculos americana que pretenda ser el dios vikingo por definición. Esto sólo demuestra lo que dijimos: la generación Vader ya empieza a tener el mando, porque ese cómic no es nuevo, queridos, es de los años 70 y 80, justo cuando ese generación estaba en el proceso de asimilación de sus imputs simbólicos subconscientes. Los productores no toman esas decisiones a la ligera, y mucho menos Branagh, que no es tonto ni pretendiendo serlo.


¿Y saben por qué hablamos de Thor? Pues porque en Salamanca no ha pasado nada, salvo una nevada de 20 centímetros que ha demostrado una vez más que no estamos preparados para el invierno y que España, y más concretamente la administración en la capital tormesiana, sólo sabe improvisar.

domingo, 14 de diciembre de 2008

Blauehaus - El dolor del rey sin corona

Dijo una vez Marius van Jan: "No hay  mayor dolor y sufrimiento que perder el reino de la felicidad, aquél que se tiene entre los dedos durante un segundo infinito y se escapa entre los dedos". El mundo está lleno de reyes sin corona ni patria que mendigan la felicidad ajena.  

“León miró por encima del hombro de Kavafis mientras ella se alejaba. Hubiera podido rozarla con los dedos y sentir que todavía podía tenerla. Nadie sabe el inmenso poder que tiene el simple roce de la yema de un dedo sobre el cuerpo de otros. Mientras ella se deshacía por dentro, doblada por el deseo. Mientras Beatrix arqueaba la espalda para apoyarse en el quicio de la puerta, los brazos cruzados, la sonrisa enorme, tan grande como su amor por Kavafis, que daba pasos lentos, pero siempre en esa dirección. Mientras que León sentía cómo se le agarrotaban las manos hasta convertirse en piedra de gárgola. La sangre paralizada, los hombros destrozados, una punzada, una estocada enorme que le atravesó de lado a lado el corazón, las tripas, subió por el espinazo y se encaramó para siempre en la cabeza, un dolor inmenso, inabarcable, sin localizar en un punto sino que lo ocupaba todo, que lo cegó, que sólo supo hacer sombras a su alrededor. El dolor del reino perdido, el sufrimiento del futuro irrealizado, la sangre roja hecha oscuridad en sus venas. Su carne convertida en piedra, en roca. León se convirtió en gárgola negra, condenada a cargar con la tristeza de lo que soñó y jamás tuvo”. 

sábado, 13 de diciembre de 2008

Los carteles de la Guerra Civil y la estupidez ideológica

A medio camino entre la ternura y el insulto a la inteligencia. Con esa frase se puede concluir un detenido vistazo a los fondos de carteles del bando republicano durante la Guerra Civil que tiene el Ministerio de Cultura en su página web (http://pares.mcu.es/cartelesGC). La mezcla de inocencia ideológica (claro, ellos no sabían el infierno que iban a desencadenar la lucha de ideologías no democráticas en el siglo XX…, aunque fueran en parte responsables), de simplismo en el mensaje, casi insultante, y de ese ceguera habitual en tiempos de guerra…, todo eso junto es lo que hace que la sensación sea entre el estremecimiento y la risa sana de tiempos terribles donde la razón fue la primera víctima. La segunda fue la democracia y la tercera la propia España. Sobre el tercer caído, hace muy poco un director de cine (cuyo nombre no vamos a desvelar) dijo que “todos se empeñan en salvar España, todos aman España y la quieren para sí, pero nadie se pone a trabajar para hacerla mejor”. 

Merece la pena dedicarle una hora en ver todos los carteles, la información de las fichas para saber su origen y qué partido o formación estaba detrás. Especialmente para curarnos en salud, para entender que de aquellos polvos vinieron estos lodos y que por mucha democracia que tengamos en el fondo seguimos igual. Lo dijimos una vez y lo mantenemos ahora: España es un país bicéfalo, donde no se trata de ser de izquierdas o derechas, sino práctico y español de verdad. Un patriota auténtico no se pone el himno en el móvil, ni se rasga las vestiduras por tonterías, ni se deja llevar por los tópicos de una izquierda ruinosa: si amas tu país, hazlo mejor con cabeza y trabajo. Todo lo demás sólo lleva a hacer más carteles como estos. (Qué tristeza, ¿por qué no naceríamos en Oxfordshire y ser así súbditos de su Graciosa Majestad?)

viernes, 12 de diciembre de 2008

Sobre la grandeza de la humildad

“No te vanaglories de tus éxitos porque así nadie te los podrá arrebatar” (Cheng Ming Chen). Mucha gente debería aprender de lecciones como la que acaban de leer, mucho más en una España habituada a fardar, venderse y vanagloriarse. Ni los dioses saben el daño que ha hecho el consejo anglosajón de "lo que importa es vender imagen y tener confianza en uno mismo", porque ese consejo candoroso, en manos de seres humanos, terminan por convertirse en defectos clamorosos. De las muchas injusticias existentes en el mundo hay una sangrante: no reconocer el mérito de alguien cuando lo tiene. Hay miles de libros y teorías sobre la estupidez humana y cómo ésta permite a determinados imbéciles ascender en la cadena de mando hasta hacer igualmente efectiva y verídica otra gran frase: "Si pones a un idiota al mando, todos nos volvemos idiotas". Es del teniente coronel Alexander Lockwood, poco antes de darse cuenta de que el coronel tarugo que tenía delante en la playa Sword el 6 de junio de 1944 tenía tanta buena imagen pública como inutilidad absoluta en batalla. El consuelo de Lockwood es que al susodicho oficial le voló la cabeza un francotirador de la Wehrmacht cuando levantó la cabeza, justo cuando le habían dicho que no lo hiciera. Pero, ¿cuál será nuestro consuelo? No importa, S. V. siempre tenía frases para todo: "Tranquilo muchacho, para ser grande primero tienes que ser humilde, y además, nada suena mejor que los halagos que piensas sobre ti en los labios de los demás". 

jueves, 11 de diciembre de 2008

El Festival de las Artes y los 1,5 millones de maravedíes que le faltan


Mucha gente se ha escandalizado, pero aquí, en este tugurio infecto, pensamos que quizás no sea tan grave. El Festival de las Artes ha decidido, en secreto (hasta ahora, eso sí), buscar patrocinadores privados para sostener el edificio vanguardista que es este evento de quince días. Un infierno para la prensa, un desahogo para la intelectualidad y una caja china sin solución para el resto del populacho que busca cultura y se da de bruces con una vanguardia que no hace pedagogía, que no se explica ni sabe venderse. Resulta que Guy Martini y compañía pidieron permiso para buscar "guita", "pasta", sobre todo en vista de que pasaban de 3 a 1,7 millones de presupuesto para 2009. Vamos, que la Junta de Castilla y León sacó el cuchillo jamonero para recortar gastos en medio de una crisis e hizo lo que todos los gobiernos con dos dedos de frente: meter mano en cultura, deportes e investigación. Entre otras cosas porque saben que si lo hacen en educación o sanidad los sindicatos le montan un pollo que ni el gobierno griego de hoy en día. Así que al final siempre paga el pato el más débil: lo virtual, lo cultural. La organización del Festival, que depende de la Fundación Siglo, que a su vez genuflexiona ante la Consejería de Cultura de la Junta, ha tocado al menos a 300 empresas, españolas y extranjeras, para así poder dar sentido y recaudar fondos para evitar que el festival se convierta en una medianía (aunque ya lo sea por otros motivos...). Buscar patrocinadores privados no es malo, es parte de la tradición milenaria del mecenazgo, pero vivimos tiempos en los que la ligazón público-privado se mira con lupa y desconfianza. Malo, porque la cultura sigue siendo tema privado, les guste o no a los progresistas, pero también algo fundamental para la civilización y que debe ser alentado incluso con impuestos, le guste o no también a la derecha. Oficialmente no es que quieran llegar a los 3 millones de euros, pero no estaría de más para ellos. El precio es sencillo: si quiere usted ligar el nombre de su empresa a nuestro festival tiene que pasar por caja y poner 10.000 euros. Aquí, en Corso Expresso, apoyamos una iniciativa que sólo tiene un fallo: se hizo en secreto, de tapadillo, como si fuera un crimen. Pero, les han pillado in fraganti. 

miércoles, 10 de diciembre de 2008

Aprendices de Brujo


No se asuste por esto: "Vivir es sufrir, vivir es morir, vivir es caer mil veces y levantarse mil y una más, vivir es luchar, es sentir el dolor en las venas, en el estómago, el miedo erizar la piel y ser consciente de que tus errores son tumbas para los demás". Bonita frase, de lo más esperanzadora en tiempos poco dados al color verde y si al negro azabache. Son las palabras de uno relato perdido y recuperado de Rudiger van Tassel, uno de los que alimentó el mito del "aprendiz de brujo" que luego muchos otros recuperaron para construir la fábula del inconsciente que juega con poderes muy superiores por ambición, por soberbia, para luego perder el control y provocar un desastre. Un ejemplo es Walt Disney en su película 'Fantasía': Mickey jugó con fuego y se quemó. Por cierto, hay una obra clásica del mismo nombre de Dukas, la recomendamos. Es una fábula común a todas las culturas, y que en la Biblia queda sellada por el latigazo hebreo: "El orgullo precede a la caída". La frase de Van Tassel la pronuncia el auténtico Brujo que le recomienda a su aprendiz no subestimar los males de la vida, ni los poderes ocultos que controlan nuestras voluntades, y por supuesto para denunciar a la masa de aprendices de brujo que ocultan a los verdaderos arcanos.


En Salamanca, que dijera alguien cercano, "hay mucho aprendiz de brujo y muy poco brujo". O como dijo Eco en cierta ocasión de chanza con un periodista: "veo muchos hobbits y muy pocos Gandalf". O lo que es lo mismo: muchas buenas intenciones pero pocas columnas sólidas que aguanten el tiempo. Si se unieran esfuerzos para hacer cosas más grandes, universales, que no quedaran al arbitrio de las filias y las fobias del poder público y de los poderes privados, entonces habría en esta ciudad tan dada a las perlas negras una Casa Asia, un Museo Nacional de Salamanca, los tesoros del Cabildo Catedralicio estarían a la luz, la sede del Instituto Cervantes estaría en Salamanca y existiría la Casa de Europa en la ciudad: nos afanamos en conocer más Japón que a nuestros primos alemanes, húngaros, polacos, franceses o portugueses. En fin, probemos a sacar otro conejo de la chistera, ese truco siempre funciona...

Kieslowski renace en Madrid


¿Se acuerdan de Juliette Binoche atormentada por la pérdida de su marido y su hijo en un accidente de tráfico, de aquella película con la fotografía dominada por el color azul con la mejor banda sonora de la historia? Seguro que sí recuerdan 'Bleu', 'Azul', un puñetazo al estómago lleno de esperanza de libertad. Formaba parte de la trilogía de Kieslowski con los colores de la tricolor revolucionaria francesa, y aunque perdió la oportunidad de hacer una reivindicación realista de la libertad, la igualdad y la fraternidad, que vale infinitamente más que cualquier objetivo artístico emocional, hizo una grandísima película. Ahora, la Academia de Cine (en Madrid, lo sentimos por Salamanca, obviously) inaugura la exposición 'Kieslowski a los 20 años', dedicada al cineasta polaco. La muestra, cuya entrada es gratuita, permanecerá abierta hasta el 23 de enero. Entre otras fotos pueden verse la de este pequeño polaco que crecería hasta convertirse en un hombre, y quizás en emigrante y viva actualmente en Móstoles y se reconozca en la imagen. ¿Se lo imaginan? Tremendas vueltas da la vida, amigo Sancho.

martes, 9 de diciembre de 2008

Le Clézio y su asesor, el Señor Perogrullo


Hoy vamos a hablar de frases célebres. Por ejemplo la del último premio Nobel de literatura (Le Clézio): "La literatura no cambia el mundo pero es imprescindible". Perogrullo debió de ser su asesor en Suecia. Bromas aparte, esa es la frase que usan todos los que saben que hacen castillos en el aire sin finalidad útil a corto y medio plazo pero que todos necesitamos. Existe, a nuestro parecer, una diferencia entre las "artes funcionales" y las "artes ilusorias". Las primeras eran, hasta hace bien poco, la arquitectura, la pintura y la escultura. Lo eran porque tenían una función decorativa, de comunicación al servicio del poder. Babilonia, Persia, Asiria, Grecia o Roma no hubieran sido lo mismo sin la combinación de esas tres artes. De hecho, les conocemos a muchos por el rastro de su arte más que por documentos. Y decimos hasta hace poco porque la pintura se ha perdido a sí misma en una vanguardia que es un callejón sin salida, mientras que la escultura deambula solitaria como un leproso en busca de aposento, mientras que la arquitectura se olvida una y otra vez de su funcionalidad práctica. Vamos, que estamos que lo tiramos. Así que la civilización ha vuelto a las artes ilusorias, aquellas que dan placer al individuo sin más objetivo que eso: la música, la literatura, el baile... Sus productos son de consumo rápido y suelen dejar un buen recuerdo. Pues claro que la literatura no sirve para nada que no sea contar historias, y sin embargo los autores son más recordados que cualquier otro artista... Qué raro.

lunes, 8 de diciembre de 2008

Art Salamanca y 'El gran castañazo'

Había, quizás se acuerden los que pillaron los 80 siento ya talluditos, una película llamada ‘El castañazo’ (1977), traducción ibérica de un filme de Paul Newman que abordaba el hockey sobre hielo por la vertiente ácida: los guantazos. Algo así han debido de ver pasar por su mente los próceres del Ayuntamiento de Salamanca al ver las cifras de Art Salamanca este año: 7.200 visitantes y 105.000 euros en gastos. ¿A que parece mucho? Pues imagínense las cabriolas que habrán tenido que hacer porque en 2007 fueron 12.000 visitas y 315.000 euros en gastos de compra de obras de arte. Y en 2006 todavía superaron a las de este año. Vamos, que hemos cogido la máquina del tiempo y regresado a los niveles de 2005, el año de la primera feria. Pobres. Por lo menos podrán consolarse pensando que la culpa no es suya (¿de verdad?, a lo mejor se podría haber organizado de otra forma…) sino de la coyuntura económica. Porque no se puede esperar que llueva oro cuando el paro roza el 14% y estamos al borde directo de la recesión. Con un poco de suerte no lloverá plomo fundido… 

 

domingo, 7 de diciembre de 2008

Si Homero estuviera vivo...


Quizás sea cuestión de vivir en un mundo donde la larga sombra de la realidad es demasiado cruda. Quizás porque es una moda más, o porque Georges Duby tenía razón y resulta que el hombre blanco en Europa regresa a su fase más primitiva y barbarizada, con los famosos Cuatro Miedos atávicos: la Peste, lo Desconocido, la Guerra y el Turco (es decir, la enfermedad, lo que no podemos controlar, el terrorismo y el Islam). La cuestión es que el escapismo artístico se impone por la fuerza: jamás antes la imaginación había tenido un papel tan contundente en la cultura, nunca antes seres nacidos de nuestros terrores y anhelos habían dejado tanta creación. Vivimos tiempos irreales, donde la generación acunada al son de los acordes de John Williams o de los versos renacidos de Tolkien empieza a acaparar tiempo, espacio y poder de decisión. De la hiperrealidad social de los años 60 y 70 de nuestros padres pasamos a los mundos virtuales con los cimientos en las nubes de la siguiente generación.
Homero, de haber vivido hoy en día, se hubiera sentido satisfecho, porque jamás antes el ser humano, y los europeos en particular, habían sido tan homéricos y creyentes como hoy. Otro ejemplo: la industria del cine y la televisión apuesta ya sin complejos por el cómic o los videojuegos (Spirit es la última opción, recién estrenada). Pobre cine europeo de Truffaut y compañía, hoy no se comerían una rosca. "Viva la imaginación, muera la realidad". No es una pintada de mayo del 68, es una de las frases publicitarias de un videojuego. ¿Será ésta la era de Acuario de la que hablaban?

La ideología muerta


¡Arde Grecia! Y todo porque un policía perdió los nervios y le pegó un tiro a un joven anarquista. Otro mártir más para la causa de una izquierda perdida que no da el tono, que ha diluido su mensaje. Todo esto no hace sino profundizar en el hecho consecuente, resolutivo y trascendente de que el ideario de la Revolución Francesa, de la Revolución Americana, y del socialismo no combativo ha triunfado. El ser humano ha quedado reducido a la mera unidad productiva, con vidas ancladas al trabajo. Un consejo: si algún hijo suyo quiere ser periodista agarre usted el objeto metálico más contundente posible y atícele en la cabeza hasta que cambie de idea. Después se lo agradecerá, se lo aseguramos. Nuestras existencias convertidas en una sucesión de días de trabajo de jornadas inabarcables, de estrés y presión que cuando llegan los días libres se convierte en desgana, depresión y molicie. Jamás habíamos tenido tanto ocio al alcance de la mano, y tampoco tantas pocas ganas de consumir los potenciales. El hombre ha perdido la medida del tiempo, y al hacerlo ha convertido su vida en una sucesión de días encadenados a una vida perpetuamente similar y costumbrista. La izquierda cumplió su cometido (el mensaje de 1789), y cuando tuvo oportunidad de hacer algo más (en 1917) terminó tan corrompida y desviada que malgastó siglos de energías y esfuerzos. Así que éste es el siglo XXI: una derecha que se avergüenza y no es capaz de dar ideas nuevas, una izquierda autodestructiva y desestructurada, sin ideología, y alrededor los bárbaros ajenos a la democracia golpeando la puerta para entrar. Nietzsche dijo que Dios había muerto; nosotros decimos que las ideologías han muerto. Para el caso, es lo mismo.

viernes, 5 de diciembre de 2008

Concierto de Depeche Mode - La resurrección de los muertos

La piratería cultural tiene dos virtudes. La primera es el precio: es un acto de justicia que se puedan comprar discos por 2 euros, sobre todo cuando el coste final para la productora y la distribuidora suele ser tan ínfimo que casi resulta irrisorio. Alguien me habló una vez de 12 céntimos el disco, y ellos los venden a 20 euros. Hagan números. La segunda virtud es que los músicos, en vista de que les han torpedeado en la línea de flotación (las ventas de discos), han decidido recordar que son lo que son y las giras de conciertos han vuelto a ser lo que eran: fiestas, un tributo a la música y a los fans. Las antiguas giras descomunales para hacer caja que se perdieron en los años 80 han vuelto. La era del CD ha durado un suspiro, apenas 15 años de holgazanería y de grabar en estudio: ¿cómodos, eh? Un ejemplo regional será el concierto del 8 de julio de Depeche Mode. Me matará alguien por esto, pero esta nueva era musical también supone una verdadera resurrección de los muertos: grupos supuestamente acabados que resulta que nunca se extinguieron, simplemente se quedaron en la sombra. Merece la penas si sólo fuera volver a oírel viejo mito de la música electrónica británica, que cuenta en su haber con una de las frases más míticas de su más famosa canción (‘Enjoy the silence’): “Todo lo que necesito está en mis brazos”. Siempre me he preguntado si eso significaba una mujer, un hombre o algo más punzante y líquido… 

jueves, 4 de diciembre de 2008

Art Salamanca: Sería peor quitarla


Acaba de empezar la maratón de cuatro días de Art Salamanca, el enésimo intento de unir pedagogía y negocio, porque todos sabemos que el arte no se sostiene hoy en día sin el flujo de dólares o euros a mansalva. Lo malo es que las vacas han adelgazado mucho y a los prebostes no les queda más remedio que seguir adelante. Si cancelaran la feria probablemente Caja España diría que ahí te quedas, que me ahorro el dinero y aquí paz y después gloria. Así que, entre la espada y la pared, el Ayuntamiento de Salamanca hace de tripas corazón, se rasca el bolsillo, hace gratuito el acceso del público y encima compra obra recomendada por ciertos personajillos con más intereses creados que un fondo de inversión en Wall Street. Es decir: usted se lo guisa, usted se lo come y seguimos pagando los de siempre. El único consuelo de esta maratón que termina el día 7 de diciembre es que algún ciudadano pueda ver arte de calidad relativa gratuitamente; puede que así abra su mente a otras visiones y el resultado sea una muesca más en el nivel intelectual del pueblo. Por eso no damos más latigazos: bastante tienen todos ya con mantener un negocio que sólo entiende de dólares cuando van juntos, usados y no consecutivos. Lo dicho, son malos tiempos para la lírica, la pintura y cualquier cosa que suponga meter la mano en el bolsillo 

Aclaración sobre el post 'La Generación Vader'

ACLARACIÓN SOBRE EL POST "La Generación Vader":
Ni hay furia, ni hay resentimiento, ni tampoco ganas de vendetta, si bien mantenemos que el sistema ha mentido a toda una generación con la educación superior universitaria: por muchas licenciaturas o master que tengas el trabajo no llega de manera natural. 'La Generación Vader' es una visión ácida y sarcástica sobre el alimento imaginario de toda una generación, con códigos propios, claves propias y que ni termina de confiar en sus padres ni en sus hermanos pequeños o hijos, cada vez más barbarizados y aislados por el mundo de los videojuegos. Ojo, tampoco es una crítica al mundo digital, más bien un aviso para que sea usado de una manera más inteligente: hoy en día nadie que tenga entre 16 y 40 años renunciaría a su consola ("sobre mi cadáver putrefacto", que dicen por aquí...). Así que no vean segundas intenciones en un post que pretendía ser jocoso y poco más: porque somos una generación jocosa, cómica, que reproduce en bucle los diálogos de los Monty Python con la misma soltura que los monólogos de Darth Vader o los sketches de Martes y 13. Simplemente eso. 

miércoles, 3 de diciembre de 2008

La generación de la irrealidad - (Generación Vader)


Últimamente hay mucho baile de nombres con la generación surgida de los años 70, esa que no conoció a Franco (aunque alguno lo vivió temporalmente). España, como decía Hermes Fitzpatrick, "es un país de ciegos de futuro". Vivimos obsesionados en nuestro presente y pasado inmediato, lo que anula a esta nación de cara al mañana. Hay un nombre que podría ser factible: los "Hijos de la Democracia". Estupendo, pero esta etiqueta es como el país mismo: ciega. Puede que la democracia marcara nuestra vida (somos de esa generación), pero quizás más la de nuestros padres que sí conocieron a Franco y disfrutaron de la libertad. Les recordamos que toda forma humana de vida que naciera entre 1975 y 1980 creció mentalmente no con los libros, sino con el alimento simbólico de lo audiovisual: La Bola de Cristal (anarquismo y subversión), El Planeta Imaginario (el credo de mayo del 68 colado de estrangis), Barrio Sésamo (cultura anglosajona) y el auge de la literatura de épica fantástica. Somos, por decirlo claramente, una generación alimentada no desde la realidad sino desde el triunfo absoluto de la imaginación. Somos mentalmente irreales. Cuando muchos teníamos ocho o diez años y nuestras cabezas estaban abiertas a todo la efigie que recordamos de la infancia es la de Indiana Jones, Darth Vader, Dragones y Mazmorras o ET, y desde luego no es el 23-F, Felipe González o Suárez. 

Así que mejor nos dejamos de monsergas y nos damos cuenta de que la siguiente generación creció escuchando en bucle frases como "Haz el mal, haz el capital" (La Bola de Cristal), "No son los años cariño, son los kilómetros" (Indiana), "La diferencia entre cerca y lejos" (Coco, el maestro) o el sello de fuego de cómo somos una generación freudiana hasta la médula: "Luke, soy tu padre". Pueden reírse si quieren, pero esa frase es la marca de fábrica, resume y simboliza la primera generación alimentada audiovisualmente y que conoció a su particular Dante en la sombra oscura de Vader: poder, ascenso, caída y resurrección. La anterior generación estará ahora tirada por el suelo de risa, la siguiente arqueará una ceja intentando sacar la cabeza de la consola, pero cuando la Generación Vader llegue al poder (y no faltará mucho, queridos, vista la relativa decepción de la anterior), amargada por el desempleo y las mentiras del sistema (estudia mucho y llegarás lejos: una mierda), alimentada por un subconsciente sin conexión con la realidad, entonces nos reiremos todos un rato. "Dios te salve, Spielberg", que diría más de uno. 

martes, 2 de diciembre de 2008

La Hipocresía en los altares


Llevábamos mucho tiempo mordiéndonos la lengua con el tema de la Memoria Histórica, en parte porque formamos parte de una generación a la que la Guerra Civil le queda muy lejos, en una nebulosa que no entendemos, siendo hijos de la democracia como somos. También para no tomar partido: tampoco es que lo vayamos a hacer, pero después de un visionado crítico de la película 'Amen', de Costa-Gavras, sobre el colaboracionismo de la Iglesia con el nazismo, debemos al menos decir algo. Sobre todo que resulta curiosa la frase de "olvidemos para convivir" de la iglesia en España, la misma que ha llevado a los altares a los mártires de la guerra, pero también la hipocresía generalizada de una institución que condenó a Galileo, a Newton, a Darwin, que quemó a Giordano Bruno por decir la verdad, que persiguió, torturó y asesinó quemando vivos a miles de ciudadanos que pensaban diferente. Es la misma institución que a principios del siglo XIX emitió una bula condenando la ciencia, la democracia y el liberalismo como demoníacos, la misma que se enriqueció con los fondos de inversión en la posguerra, la misma que miró para otro lado cuando no colaboró directamente durante el genocidio de siete millones de judíos y otros tres millones de minorías. Y no nos vale que los nazis mataran en los campos a varios cientos de sacerdotes; una muerte no enmienda siglos de errores. "El tiempo y la historia juzgan y ponen a cada uno en su lugar", decía Gervaise de la Rochelle, y la iglesia tiene ahora el fruto de sus actos: apartada, minoritaria, satirizada, objeto de burla y escarnio públicos, en la cuneta; abren la boca los obispos y les convierten en dianas gigantes contra todo tipo de puyas, de la izquierda y de una derecha que ya la ve como un lastre. Al final todo se puede reducir a una anécdota de la Segunda Guerra Mundial, la del capitán judío americano que cuando entró en un pueblecito y supo que los dos curas habían colaborado en el holocausto sacó a culatazos a los párrocos y les obligó a cavar fosas para los muertos día y noche. Después, les quemó las dos iglesias. Cuando el obispo de la zona fue a quejarse airado al mando superior, éste (protestante, mala suerte) no dijo nada, se limitó a enseñarle en alto la lista de colaboradores que había dado el jefe del partido en el distrito: el suyo estaba el primero. Pues eso, queridos, que no hay autoridad moral que valga cuando tienes la manos manchadas de sangre. Y menos para criticar que se abran fosas de desaparecidos. Cada cual recoge lo que siembra, ¿no?