lunes, 22 de diciembre de 2008
DISCULPAS POR EL FREE WEEKEND
viernes, 19 de diciembre de 2008
Más de lo mismo

Otro año de decepción, incredulidad, desprecio y vergüenza ajena. Los depauperados Goya son el ejemplo perfecto de cómo el onanismo gremial termina por ahogar un arte y un negocio. Darle 15 nominaciones a 'Los girasoles ciegos' de Cuerda es como ponerse una pistola en la sien y decir eso de "a que aprieto el gatillo...". Es indignante la poca imaginación de los creadores audiovisuales españoles, y mucho menos de una Academia del Cine con la que podemos coincidir en algunos aspectos ideológicos, pero no en esa visión infame, maniquea e infantil que coloca todo lo que la élite burguesa de izquierdas hace en el infierno de la estupidez. Allá va otra pedrada sobre la Guerra Civil (Dios, ¿cuántas van ya?) que no aporta nada a la sociedad, porque, y lo ponemos en letras capitulares, TODAVÍA NADIE HA HECHO UNA VERDADERA PELÍCULA SOBRE LA GUERRA CIVIL, SERIA, RIGUROSA Y QUE SAQUE CONCLUSIONES. Hay miembros del equipo que han sugerido quemar públicamente el cartel de la gala como acto de protesta. No tanto por los nominados (que también) como por la mala cosecha de un cine que repite una y otra vez hasta el exceso los mismos clichés, formatos y tics creados en los años 70 y 80, cuando tenían cierto sentido. Mal vamos. Sin industria del cine, sin gente que le ponga imaginación y agallas y haga películas míticas para recordar y no simples manifiestos políticos que ven 2.000 personas y pare usted de contar. En fin, que más de lo mismo. Ni nos vamos a molestar en hablar más del tema.
jueves, 18 de diciembre de 2008
Good luck, Obama! (2, segunda parte)

Saramago dio en el clavo con Barack Obama, nombrado personaje del año por la revista Time: "le va a ser difícil gestionar el desencanto de su administración". Todo líder que se reviste de carácter mesiánico acaba justo delante de su particular pelotón de fusilamiento: la realidad, que se empeña, tozudamente, en no ajustarse nunca a la teoría. Al ser humano le pasa lo mismo que a la lechera del cuento: diseñas durante años una preciosa teoría, un sistema increíble, sin fallos aparentes, que es la salvación de todos y cuando lo aplicas todo degenera en un desastre detrás de otro. Les ha pasado a todos, profetas religiosos incluidos. A Cristo le crucificaron primero en vida y luego en espíritu, su propia gente; los cristianos y la iglesia descubrieron el perfume del poder y la dominación y después todo cuesta abajo. Lo mismo a los musulmanes, a los budistas, a los liberales, a los republicanos franceses, a los revolucionarios americanos, a los socialistas, a los comunistas, a los sindicalistas, a los fascistas, a los anarquistas, a los católicos extremos, a los nazis, a los neoliberales, a los melenudos de mayo del 68, a los hippies que querían cambiar el mundo, a los pijos españoles de los 80 que pensaban que vivían en Park Avenue..., incluso a los monitores de los Boy Scouts. A todos, menos a los que han fundamentado su esencia en la praxis: capitalistas y demócratas. Espero que este post sirva de indirecta para todos aquellos que creen todavía en las utopías. Lo más grande de Obama no es lo que hará, sino el hecho de que sea presidente un negro en uno de los países más racistas de la tierra. "Las ilusiones se ahogan justo en el borde del mundo real" (Gervaise de la Rochelle).
miércoles, 17 de diciembre de 2008
Puccini y las mujeres - Maldita Navidad...

martes, 16 de diciembre de 2008
Shakespeare, el dios Thor y Hollywood

domingo, 14 de diciembre de 2008
Blauehaus - El dolor del rey sin corona

Dijo una vez Marius van Jan: "No hay mayor dolor y sufrimiento que perder el reino de la felicidad, aquél que se tiene entre los dedos durante un segundo infinito y se escapa entre los dedos". El mundo está lleno de reyes sin corona ni patria que mendigan la felicidad ajena.
“León miró por encima del hombro de Kavafis mientras ella se alejaba. Hubiera podido rozarla con los dedos y sentir que todavía podía tenerla. Nadie sabe el inmenso poder que tiene el simple roce de la yema de un dedo sobre el cuerpo de otros. Mientras ella se deshacía por dentro, doblada por el deseo. Mientras Beatrix arqueaba la espalda para apoyarse en el quicio de la puerta, los brazos cruzados, la sonrisa enorme, tan grande como su amor por Kavafis, que daba pasos lentos, pero siempre en esa dirección. Mientras que León sentía cómo se le agarrotaban las manos hasta convertirse en piedra de gárgola. La sangre paralizada, los hombros destrozados, una punzada, una estocada enorme que le atravesó de lado a lado el corazón, las tripas, subió por el espinazo y se encaramó para siempre en la cabeza, un dolor inmenso, inabarcable, sin localizar en un punto sino que lo ocupaba todo, que lo cegó, que sólo supo hacer sombras a su alrededor. El dolor del reino perdido, el sufrimiento del futuro irrealizado, la sangre roja hecha oscuridad en sus venas. Su carne convertida en piedra, en roca. León se convirtió en gárgola negra, condenada a cargar con la tristeza de lo que soñó y jamás tuvo”.
sábado, 13 de diciembre de 2008
Los carteles de la Guerra Civil y la estupidez ideológica

A medio camino entre la ternura y el insulto a la inteligencia. Con esa frase se puede concluir un detenido vistazo a los fondos de carteles del bando republicano durante la Guerra Civil que tiene el Ministerio de Cultura en su página web (http://pares.mcu.es/cartelesGC). La mezcla de inocencia ideológica (claro, ellos no sabían el infierno que iban a desencadenar la lucha de ideologías no democráticas en el siglo XX…, aunque fueran en parte responsables), de simplismo en el mensaje, casi insultante, y de ese ceguera habitual en tiempos de guerra…, todo eso junto es lo que hace que la sensación sea entre el estremecimiento y la risa sana de tiempos terribles donde la razón fue la primera víctima. La segunda fue la democracia y la tercera la propia España. Sobre el tercer caído, hace muy poco un director de cine (cuyo nombre no vamos a desvelar) dijo que “todos se empeñan en salvar España, todos aman España y la quieren para sí, pero nadie se pone a trabajar para hacerla mejor”.

Merece la pena dedicarle una hora en ver todos los carteles, la información de las fichas para saber su origen y qué partido o formación estaba detrás. Especialmente para curarnos en salud, para entender que de aquellos polvos vinieron estos lodos y que por mucha democracia que tengamos en el fondo seguimos igual. Lo dijimos una vez y lo mantenemos ahora: España es un país bicéfalo, donde no se trata de ser de izquierdas o derechas, sino práctico y español de verdad. Un patriota auténtico no se pone el himno en el móvil, ni se rasga las vestiduras por tonterías, ni se deja llevar por los tópicos de una izquierda ruinosa: si amas tu país, hazlo mejor con cabeza y trabajo. Todo lo demás sólo lleva a hacer más carteles como estos. (Qué tristeza, ¿por qué no naceríamos en Oxfordshire y ser así súbditos de su Graciosa Majestad?)
viernes, 12 de diciembre de 2008
Sobre la grandeza de la humildad

“No te vanaglories de tus éxitos porque así nadie te los podrá arrebatar” (Cheng Ming Chen). Mucha gente debería aprender de lecciones como la que acaban de leer, mucho más en una España habituada a fardar, venderse y vanagloriarse. Ni los dioses saben el daño que ha hecho el consejo anglosajón de "lo que importa es vender imagen y tener confianza en uno mismo", porque ese consejo candoroso, en manos de seres humanos, terminan por convertirse en defectos clamorosos. De las muchas injusticias existentes en el mundo hay una sangrante: no reconocer el mérito de alguien cuando lo tiene. Hay miles de libros y teorías sobre la estupidez humana y cómo ésta permite a determinados imbéciles ascender en la cadena de mando hasta hacer igualmente efectiva y verídica otra gran frase: "Si pones a un idiota al mando, todos nos volvemos idiotas". Es del teniente coronel Alexander Lockwood, poco antes de darse cuenta de que el coronel tarugo que tenía delante en la playa Sword el 6 de junio de 1944 tenía tanta buena imagen pública como inutilidad absoluta en batalla. El consuelo de Lockwood es que al susodicho oficial le voló la cabeza un francotirador de la Wehrmacht cuando levantó la cabeza, justo cuando le habían dicho que no lo hiciera. Pero, ¿cuál será nuestro consuelo? No importa, S. V. siempre tenía frases para todo: "Tranquilo muchacho, para ser grande primero tienes que ser humilde, y además, nada suena mejor que los halagos que piensas sobre ti en los labios de los demás".
jueves, 11 de diciembre de 2008
El Festival de las Artes y los 1,5 millones de maravedíes que le faltan

Mucha gente se ha escandalizado, pero aquí, en este tugurio infecto, pensamos que quizás no sea tan grave. El Festival de las Artes ha decidido, en secreto (hasta ahora, eso sí), buscar patrocinadores privados para sostener el edificio vanguardista que es este evento de quince días. Un infierno para la prensa, un desahogo para la intelectualidad y una caja china sin solución para el resto del populacho que busca cultura y se da de bruces con una vanguardia que no hace pedagogía, que no se explica ni sabe venderse. Resulta que Guy Martini y compañía pidieron permiso para buscar "guita", "pasta", sobre todo en vista de que pasaban de 3 a 1,7 millones de presupuesto para 2009. Vamos, que la Junta de Castilla y León sacó el cuchillo jamonero para recortar gastos en medio de una crisis e hizo lo que todos los gobiernos con dos dedos de frente: meter mano en cultura, deportes e investigación. Entre otras cosas porque saben que si lo hacen en educación o sanidad los sindicatos le montan un pollo que ni el gobierno griego de hoy en día. Así que al final siempre paga el pato el más débil: lo virtual, lo cultural. La organización del Festival, que depende de la Fundación Siglo, que a su vez genuflexiona ante la Consejería de Cultura de la Junta, ha tocado al menos a 300 empresas, españolas y extranjeras, para así poder dar sentido y recaudar fondos para evitar que el festival se convierta en una medianía (aunque ya lo sea por otros motivos...). Buscar patrocinadores privados no es malo, es parte de la tradición milenaria del mecenazgo, pero vivimos tiempos en los que la ligazón público-privado se mira con lupa y desconfianza. Malo, porque la cultura sigue siendo tema privado, les guste o no a los progresistas, pero también algo fundamental para la civilización y que debe ser alentado incluso con impuestos, le guste o no también a la derecha. Oficialmente no es que quieran llegar a los 3 millones de euros, pero no estaría de más para ellos. El precio es sencillo: si quiere usted ligar el nombre de su empresa a nuestro festival tiene que pasar por caja y poner 10.000 euros. Aquí, en Corso Expresso, apoyamos una iniciativa que sólo tiene un fallo: se hizo en secreto, de tapadillo, como si fuera un crimen. Pero, les han pillado in fraganti.
miércoles, 10 de diciembre de 2008
Aprendices de Brujo

En Salamanca, que dijera alguien cercano, "hay mucho aprendiz de brujo y muy poco brujo". O como dijo Eco en cierta ocasión de chanza con un periodista: "veo muchos hobbits y muy pocos Gandalf". O lo que es lo mismo: muchas buenas intenciones pero pocas columnas sólidas que aguanten el tiempo. Si se unieran esfuerzos para hacer cosas más grandes, universales, que no quedaran al arbitrio de las filias y las fobias del poder público y de los poderes privados, entonces habría en esta ciudad tan dada a las perlas negras una Casa Asia, un Museo Nacional de Salamanca, los tesoros del Cabildo Catedralicio estarían a la luz, la sede del Instituto Cervantes estaría en Salamanca y existiría la Casa de Europa en la ciudad: nos afanamos en conocer más Japón que a nuestros primos alemanes, húngaros, polacos, franceses o portugueses. En fin, probemos a sacar otro conejo de la chistera, ese truco siempre funciona...Kieslowski renace en Madrid

martes, 9 de diciembre de 2008
Le Clézio y su asesor, el Señor Perogrullo

lunes, 8 de diciembre de 2008
Art Salamanca y 'El gran castañazo'

Había, quizás se acuerden los que pillaron los 80 siento ya talluditos, una película llamada ‘El castañazo’ (1977), traducción ibérica de un filme de Paul Newman que abordaba el hockey sobre hielo por la vertiente ácida: los guantazos. Algo así han debido de ver pasar por su mente los próceres del Ayuntamiento de Salamanca al ver las cifras de Art Salamanca este año: 7.200 visitantes y 105.000 euros en gastos. ¿A que parece mucho? Pues imagínense las cabriolas que habrán tenido que hacer porque en 2007 fueron 12.000 visitas y 315.000 euros en gastos de compra de obras de arte. Y en 2006 todavía superaron a las de este año. Vamos, que hemos cogido la máquina del tiempo y regresado a los niveles de 2005, el año de la primera feria. Pobres. Por lo menos podrán consolarse pensando que la culpa no es suya (¿de verdad?, a lo mejor se podría haber organizado de otra forma…) sino de la coyuntura económica. Porque no se puede esperar que llueva oro cuando el paro roza el 14% y estamos al borde directo de la recesión. Con un poco de suerte no lloverá plomo fundido…
domingo, 7 de diciembre de 2008
Si Homero estuviera vivo...

La ideología muerta

viernes, 5 de diciembre de 2008
jueves, 4 de diciembre de 2008
Art Salamanca: Sería peor quitarla

Acaba de empezar la maratón de cuatro días de Art Salamanca, el enésimo intento de unir pedagogía y negocio, porque todos sabemos que el arte no se sostiene hoy en día sin el flujo de dólares o euros a mansalva. Lo malo es que las vacas han adelgazado mucho y a los prebostes no les queda más remedio que seguir adelante. Si cancelaran la feria probablemente Caja España diría que ahí te quedas, que me ahorro el dinero y aquí paz y después gloria. Así que, entre la espada y la pared, el Ayuntamiento de Salamanca hace de tripas corazón, se rasca el bolsillo, hace gratuito el acceso del público y encima compra obra recomendada por ciertos personajillos con más intereses creados que un fondo de inversión en Wall Street. Es decir: usted se lo guisa, usted se lo come y seguimos pagando los de siempre. El único consuelo de esta maratón que termina el día 7 de diciembre es que algún ciudadano pueda ver arte de calidad relativa gratuitamente; puede que así abra su mente a otras visiones y el resultado sea una muesca más en el nivel intelectual del pueblo. Por eso no damos más latigazos: bastante tienen todos ya con mantener un negocio que sólo entiende de dólares cuando van juntos, usados y no consecutivos. Lo dicho, son malos tiempos para la lírica, la pintura y cualquier cosa que suponga meter la mano en el bolsillo
Aclaración sobre el post 'La Generación Vader'
miércoles, 3 de diciembre de 2008
La generación de la irrealidad - (Generación Vader)

Últimamente hay mucho baile de nombres con la generación surgida de los años 70, esa que no conoció a Franco (aunque alguno lo vivió temporalmente). España, como decía Hermes Fitzpatrick, "es un país de ciegos de futuro". Vivimos obsesionados en nuestro presente y pasado inmediato, lo que anula a esta nación de cara al mañana. Hay un nombre que podría ser factible: los "Hijos de la Democracia". Estupendo, pero esta etiqueta es como el país mismo: ciega. Puede que la democracia marcara nuestra vida (somos de esa generación), pero quizás más la de nuestros padres que sí conocieron a Franco y disfrutaron de la libertad. Les recordamos que toda forma humana de vida que naciera entre 1975 y 1980 creció mentalmente no con los libros, sino con el alimento simbólico de lo audiovisual: La Bola de Cristal (anarquismo y subversión), El Planeta Imaginario (el credo de mayo del 68 colado de estrangis), Barrio Sésamo (cultura anglosajona) y el auge de la literatura de épica fantástica. Somos, por decirlo claramente, una generación alimentada no desde la realidad sino desde el triunfo absoluto de la imaginación. Somos mentalmente irreales. Cuando muchos teníamos ocho o diez años y nuestras cabezas estaban abiertas a todo la efigie que recordamos de la infancia es la de Indiana Jones, Darth Vader, Dragones y Mazmorras o ET, y desde luego no es el 23-F, Felipe González o Suárez.

martes, 2 de diciembre de 2008
La Hipocresía en los altares

Llevábamos mucho tiempo mordiéndonos la lengua con el tema de la Memoria Histórica, en parte porque formamos parte de una generación a la que la Guerra Civil le queda muy lejos, en una nebulosa que no entendemos, siendo hijos de la democracia como somos. También para no tomar partido: tampoco es que lo vayamos a hacer, pero después de un visionado crítico de la película 'Amen', de Costa-Gavras, sobre el colaboracionismo de la Iglesia con el nazismo, debemos al menos decir algo. Sobre todo que resulta curiosa la frase de "olvidemos para convivir" de la iglesia en España, la misma que ha llevado a los altares a los mártires de la guerra, pero también la hipocresía generalizada de una institución que condenó a Galileo, a Newton, a Darwin, que quemó a Giordano Bruno por decir la verdad, que persiguió, torturó y asesinó quemando vivos a miles de ciudadanos que pensaban diferente. Es la misma institución que a principios del siglo XIX emitió una bula condenando la ciencia, la democracia y el liberalismo como demoníacos, la misma que se enriqueció con los fondos de inversión en la posguerra, la misma que miró para otro lado cuando no colaboró directamente durante el genocidio de siete millones de judíos y otros tres millones de minorías. Y no nos vale que los nazis mataran en los campos a varios cientos de sacerdotes; una muerte no enmienda siglos de errores. "El tiempo y la historia juzgan y ponen a cada uno en su lugar", decía Gervaise de la Rochelle, y la iglesia tiene ahora el fruto de sus actos: apartada, minoritaria, satirizada, objeto de burla y escarnio públicos, en la cuneta; abren la boca los obispos y les convierten en dianas gigantes contra todo tipo de puyas, de la izquierda y de una derecha que ya la ve como un lastre. Al final todo se puede reducir a una anécdota de la Segunda Guerra Mundial, la del capitán judío americano que cuando entró en un pueblecito y supo que los dos curas habían colaborado en el holocausto sacó a culatazos a los párrocos y les obligó a cavar fosas para los muertos día y noche. Después, les quemó las dos iglesias. Cuando el obispo de la zona fue a quejarse airado al mando superior, éste (protestante, mala suerte) no dijo nada, se limitó a enseñarle en alto la lista de colaboradores que había dado el jefe del partido en el distrito: el suyo estaba el primero. Pues eso, queridos, que no hay autoridad moral que valga cuando tienes la manos manchadas de sangre. Y menos para criticar que se abran fosas de desaparecidos. Cada cual recoge lo que siembra, ¿no?
