martes, 2 de marzo de 2010

Nuestro hombre en las letras

Aunque no sea santo perfecto, aunque no haya sido nunca totalmente dumasiano como nos gustaría en el Equipo, aunque siga dejando en el fondo de sus novelas ese poso amargo a ligera decepción, Arturo Pérez-Reverte es uno de nuestros protegidos y su última entrevista en la Biblia (es decir, ‘El cultural’) son un rosario de verdades como puños. El problema es que ya tiene mala fama que le precede y todos miran para otro lado o se tapan las orejas cuando él habla. Filias y fobias son tan malas como la ignorancia y la estupidez, y aquí siempre hemos sido muy ecuánimes. A no ser, claro, que el tarugo de turno sea de tal calibre que no merezca la pena siquiera molestarse en ser tolerante. Y hay más casos de los que nos gustaría. Sea como fuere, es un capullo, cierto, pero es "nuestro capullo".

“Una Cádiz que fue el ejemplo de la España que pudo ser y no fue. Donde la aristocracia no era de nobles, ni siquiera de dinero, sino de comerciantes, una aristocracia moderna, comparable a la Inglaterra o la Holanda de entonces, y con una clase dirigente abierta, liberal, que viajaba, que hablaba idiomas, donde la religión no era un elemento determinante”.

“España es un país históricamente enfermo. En cuando se empieza a perfilar una España distinta, esa España que empieza a ser posible, la destruyen los mismos españoles: la arrogancia de unos y el fanatismo de los otros”.

“Es desolador ver cómo el español repite los errores, cómo se carga lo que se le ponga delante”.

“Que un político analfabeto, sea del partido que sea, que no ha leído un libro en su vida, me hable de memoria histórica porque le contó su abuelo algo, no me vale para nada”.

 “El problema de España, a diferencia de Francia, es que no hubo una guillotina en la Puerta del Sol que le picara el billete a los curas, a los reyes, a los obispos y a los aristócratas... y al que no quisiera ser libre le obligara a ser libre a la fuerza”. 

1 comentario:

Anónimo dijo...

Pues tenéis mucha razón. Es como una lija en el culo, donde muchos/as tienen el cerebro. Es un vividor, pero lo soporto y lo "he admirado" porque usa la lengua de la pluma con un desparpajo que ¡joder, ya me gustaría a mí!
ElLuis