Hay frases perfectas para definir lo que le va a pasar a la Semana Negra de Gijón: "No se le pueden pedir peras al olmo", "No hay más cera que la que arde", "Cuando se trata con bárbaros no esperes decisiones sabias"... esta última es de un general romano que se espantaba al ver cómo los próceres del Imperio hacían pactos con los visigodos. Se la van a cargar, así de sencillo, porque molesta, porque la excusa del dinero es inmensa, porque el equipo de Paco Cascos, que gobierna en el filo de la navaja y al que le auguramos una cortísima legislatura, no quiere que la Semana Negra siga como hasta ahora. Hay mucha gente que es alérgica a los sucesos culturales, porque, en su gran mayoría, demuestran su terrible ignorancia. Decían los griegos que los ignorantes siempre lloran por su condición al descubrirla, y quizás parte de esas lágrimas sean las que alimentan que sujetos como los concejales del Ayuntamiento de Gijón, ahora en manos del Foro de Asturias (a su lado parece que los del PP son unos benditos), prefieren dar clases de golf a 400 niños (futuros parados, por mucho que los mimen) que invertir en el mayor suceso cultural del norte de España. Han pasado 24 años y parece que la bonita aventura ya toca a su fin; la Semana Negra sobrevivió incluso con gobiernos de derechas, que no tienen por qué ser alérgicos a las artes, más bien lo contrario. Pero es que los que mandan "por ahora" en Asturias están más allá de cualquier decisión. viernes, 29 de julio de 2011
La guillotina de la Semana Negra
Hay frases perfectas para definir lo que le va a pasar a la Semana Negra de Gijón: "No se le pueden pedir peras al olmo", "No hay más cera que la que arde", "Cuando se trata con bárbaros no esperes decisiones sabias"... esta última es de un general romano que se espantaba al ver cómo los próceres del Imperio hacían pactos con los visigodos. Se la van a cargar, así de sencillo, porque molesta, porque la excusa del dinero es inmensa, porque el equipo de Paco Cascos, que gobierna en el filo de la navaja y al que le auguramos una cortísima legislatura, no quiere que la Semana Negra siga como hasta ahora. Hay mucha gente que es alérgica a los sucesos culturales, porque, en su gran mayoría, demuestran su terrible ignorancia. Decían los griegos que los ignorantes siempre lloran por su condición al descubrirla, y quizás parte de esas lágrimas sean las que alimentan que sujetos como los concejales del Ayuntamiento de Gijón, ahora en manos del Foro de Asturias (a su lado parece que los del PP son unos benditos), prefieren dar clases de golf a 400 niños (futuros parados, por mucho que los mimen) que invertir en el mayor suceso cultural del norte de España. Han pasado 24 años y parece que la bonita aventura ya toca a su fin; la Semana Negra sobrevivió incluso con gobiernos de derechas, que no tienen por qué ser alérgicos a las artes, más bien lo contrario. Pero es que los que mandan "por ahora" en Asturias están más allá de cualquier decisión. lunes, 25 de julio de 2011
A vueltas con Tintín

Tintín es mucho más que una figura del cómic, es la llave para una forma de ser en Europa, un estilizado ingrediente de lo que ha conformado la forma de pensar europea durante décadas, mucho más incluso que la anglosajona, dominada por el mito del heroísmo exacerbado creado por DC y Marvel, entre otros estudios. Aquí siempre hubo muchos espejos en los que mirarse, en los que se crearon los idearios visuales y simbólicos a partir del cómic. La película de Spielberg que está a punto de llegar es una forma de respaldar, desde la a veces tan diferenciada cultura americana, uno de los grandes mitos icónicos del viejo mundo. De una tradición del show y del cómic, a otra. Por eso en estos días los tintinólogos andan desaforados y deseando ver llegar algo firmado por Peter Jackson y Steven Spielberg, una forma de tributo que ya veremos a dónde llega con el apoyo de la industria. Sobre todo cuando los anteriores intentos terminaron en fracaso o en pequeño placer en forma de dibujos animados para el mercado franco-belga. Y como demostración, algunos de los montajes que han hecho, buscando el verdadero castillo de Moulinsart y luego retocando la imagen para que se parezca al cómic, o cruzando los cuentos de Lovecraft con Tintín, como en esa portada que es la del viaje al Tibet sin serlo.


Adiós, genial tía loca

Breve como su vida: un post de apenas un párrafo para despedir a una de las responsables de que el soul haya resucitado y se haya incrustado en el pop posmoderno y post todo. Vivió como muchos otros estrellados: Cobain, Hendrix, Janis Joplin (de las más grandes, de las más queridas), el genial Morrison, Brian May y compañía. Dos discos, muchos premios, una estrella fugaz, un cometa, muchas drogas y un proceso meticuloso de autodestrucción para una chica menuda, escuálida y llena de tatuajes que pasaba por querer ser un sex symbol sin serlo, empujada quizás por las discográficas de turno. Era una grandísima cantante con voz profunda. Una pena. Todos perdemos, ella todo, nosotros alguien que no volverá. RIP.
viernes, 22 de julio de 2011
Spielberg como síntoma

martes, 19 de julio de 2011
Dispara a la manzana

viernes, 15 de julio de 2011
Monstruos
El público está dominado por inventos como el FIB, cada vez más lejos del espíritu de otros como Glastonbury; el mayor festival de España, puede que del sur de Europa y parte del resto de puntos cardinales, es una gran quedada para adictas al bikini con vaqueros y la legión de erasmus borrachos que cada año llegan al país para dejar euros en alcohol y camellos agradecidos. La música sólo es un ingrediente añadido, no el eje. Cuando un festival dura más de dos años, malo: pierde el arte, gana Don Dinero, poderoso caballero. Y los demás les bailan el agua. Woodstock quedará para siempre como el único y verdadero festival. Todos los demás son simulacros donde vende más una marca de cerveza que un grupo. Y si las discográficas se meten por medio, todavía peor. El negocio de la música cambia, debe cambiar, y por si quedaba alguna duda, ahí está la Innombrable para poner ese puntito de lujuria corrupta para recordar que Darío Manrique tiene razón: los músicos son unos monstruos. Será que somos unos románticos, o que vemos algo más allá del simple hedonismo. Qué tristeza ser racional en un país de fenicios sin sentido de la medida. jueves, 14 de julio de 2011
De la ciencia olvidada

sábado, 9 de julio de 2011
No hay ilustrados

Una de las nefastas consecuencias de los pecados privados, como en la Sgae, es que ahora, definitivamente, se lanzan a por los creadores desde las cavernas. En España no hay una cultural liberal ilustrada, sólo hay culturetas y el resto de esa masa digna de los textos de Ortega y Gasset. Sobre todo para lo malo. Corren tiempos políticos en los que un buen derechista debe siempre cebarse en los chivos expiatorios, y nada mejor que la cultura, nunca bien entendido por la masa mayoritaria, para disparar. Ahora mismo, como dice un columnista del esquizofrénico 'El Mundo' (hoy liberal, mañana ultraconservador, al día siguiente hasta socialista irredento), ser amigo de Zapatero o de los artistas es, por desgracia, poco menos que ser idiota, corrupto y devorador de niños.
lunes, 4 de julio de 2011
El Arca Perdida (en el almacén)


viernes, 1 de julio de 2011
El mal karma

martes, 28 de junio de 2011
Y Mozambique aplastó a China


Ciao, Javier
Se acabó lo que se daba: para lo bueno, y para lo malo, Javier Panera ha dejado de ser director del DA2. Cuando el río suena, agua lleva, y el rumor había ido creciendo lentamente hasta hacerse algo evidente. Ocho años después de que llegara a la vieja cárcel reconvertida en centro de arte contemporáneo, lo que queda a su vera tiene muchas luces, algunos peros de gente más crítica y muchas dudas sobre el futuro del centro. Una broma que anda circulando es que ahora Mañueco ya tiene espacio para su museo taurino, lo cual, de ser cierto y no un mal chiste, sería la esencia misma del paletismo ibérico en grado sumo. No por los astados, sino porque sería poco menos que reírse en la cara de muchas personas que han trabajado durante años para que Salamanca tuviera su centro contemporáneo. jueves, 23 de junio de 2011
Antonio López es un Rolling Stone (a su manera)
Maestro del hiperrealismo a pesar de que nunca ha querido asumir ni la etiqueta ni el rol. Un tipo algo alérgico a las masas que se recrea en su trabajo una y otra vez, sin cesar, como si fuera un eterno retorno a su obra. Antonio López en formato compacto para el público verá la luz el día 28 en Madrid. Se sorprende la gente con dos cosas de él: primero, el nivel de detalle fotográfico de sus obras, a veces producto de más de 20 años de retoques; segundo, que algunos de sus cuadros alcancen el millón de euros. Merece la pena acercarse allí ahora que el fin del mito de ciudad cultural de esta perdida provincia de las Españas está más cerca que nunca. Merece la pena por su experiencia, por su maestría, porque el arte contemporáneo también es el camino solitario de un artista ajeno a las modas y que encontró una vía de trabajo y no se ha traicionado a sí mismo. Como los Rolling Stones, gustará más o menos, pero no se puede negar su importancia y magisterio artístico simplemente porque no sea otro corifeo más del pop, en la música, y de esa vía de bosque perdido en el caso del arte. Hay mucho beatlemaníaco del arte suelto. No es bueno. A su manera, es un Stone, aunque no lo veamos tomando el té con Keith Richards. lunes, 20 de junio de 2011
Diego Manrique, el bisturí

jueves, 16 de junio de 2011
Siglo épico
Después de un siglo cargado de realismo puro y duro, a partir de los años 30 y 40 surgieron dos géneros que cambiaron las tornas y que hoy por hoy son los motores de la creación audiovisual y en muchos casos literaria. Eso sí, repudiados por la oficialidad, como si esto fuera una dictadura comunista bananera cualquiera. Para los próximos meses llegarán nuevos episodios de ese escapismo homérico que será, creemos firmemente, una de las marcas de fábrica del siglo XXI. Pasamos del siglo de Proust, Joyce, Delibes, la nouvelle vague y el neorealismo al siglo en el que Tolkien se convirtió en patrón universal con tres películas (que inauguraron el 21º siglo, por cierto) y a la eclosión del cómic como arte industrial de referencia. Sobre los nuevos escritores de esta épica humanista todavía no hay muchas noticias, pero no es casual que los apestados del 1900 sean los ídolos del 2000. Y en el cine no es menos, una máquina de hacer sagas donde lo que importa no es la moral o la intrincada narración cinematográfica, sino lo visual. Ganamos todos en imaginación, desde luego, aunque por el camino el precio a pagar sea más profundidad de guión. Ya veremos a dónde nos conduce esto. Os dejamos los trailer de dos ejemplos: 'The Troll Hunter' (película noruega, por cierto), 'Super 8' y 'Halo', este último de los fans, para darse cuenta de la capacidad de los seguidores de la saga del videojuego para anticiparse a las productoras.
lunes, 13 de junio de 2011
Malditos ladrillos

Persiguiendo fantasmas

jueves, 9 de junio de 2011
Se acerca el final del Fàcyl
Unos cuantos días más de Fàcyl y terminamos por comprender que ya es evidente que tiene tres puntos clave: 1. Que la falta de presupuesto ha borrado la presencia en la calle del festival, dejando fuera así todo lo bueno que tenía de rostro público; 2. Que hace falta muchísima más pedagogía, pero muchísima más, por parte de la organización, especialmente con el público masivo si realmente quieren engancharle; y 3. Que todo lo que sea hacer de imán para los universitarios es una promesa de tener más respuesta. Pero en realidad no se sabe qué hacer para reflotar algo que llegó como un regalo desde Valladolid y que unos siete años después no termina de encajar en una ciudad demasiado encerrada en sí misma como para entender que lo que le traen es de calidad pero difícil de asimilar. Este año no hay excusa: tanto los espectáculos de calle como los de Barrios o los conciertos son perfectamente asimilables por el más común de los mortales. El teatro de sala es otra cosa, pero como hay que pagar entendemos que los renuentes nunca pasarán por taquilla, así que va quien quiere ir: eso sí, esa minoría no llena. Nos quedamos, por ahora, con el Cirque Mandingue (en la foto), con Forced Entertaiment y con el Teatro Nacional de Mannheim. Y seguimos contando.
lunes, 6 de junio de 2011
Número 17 de El Corso (junio)

Este mes volvemos el objetivo sobre aniversarios, guías de lectura y el auge del cómic.
Repasamos la guía de lectura para España del padre de la ciencia-ficción distópica, Philip K. Dick; recordamos los 40 años desde que se estrenara ‘La naranja mecánica’, de Stanley Kubrick, un filme imprescindible; también el siglo largo de Historia de IBM, la gran casa madre de la informática como ciencia e industria. En ciencia repasamos el nacimiento del Museo de la Evolución Humana y su relación con los yacimientos de Atapuerca. Además, el cómic: ‘Dublinés’, de Alfonso Zapico, el primer biopic literario en viñetas y bocadillos que demuestra que es un arte que da para mucho más que para llenar sueños imposibles.
Esto y mucho más, en el número de junio de El Corso. Saludos.
Leña al mono

Y otra cosa, ¿de verdad gana alguien bombardeando su propia ciudad? Quedará para el archivo personal esa actitud de "si no me das algo te machaco", un matonismo publicitario que se traduce en una traición al espíritu del oficio. Que quien mande sea un ignorante avaricioso no es sinónimo de tirarle las armas a los pies al César. Pero vemos que algunos sí que lo hacen. Peor para ellos, sólo va en detrimento suyo y de su respetabilidad.