domingo, 24 de octubre de 2010

Don Paco y Salamanca


Farruco (un espectáculo, es imposible hacer eso sin entrenamiento de atleta), El Piraña (dos horas de percusión sin inmutarse), Carles Benavent (un bajo eléctrico entre chalecos), otros amigos más y el mejor guitarrista del mundo, Paco de Lucía, capaz de hacer brincar en la silla y dejar de pie a alguien a quien el flamenco le suena tan lejano como los libros de Confucio a Robinson Crusoe. Una maravilla de concierto, una forma de entender la música, con esa base común a todo el flamenco (pa-ka-pa-ka-paaa-ka!..., todo el rato, la estructura sobre la que se monta el resto) encima de la que De Lucía bailó con las cuerdas y se intercambió con un bajo, una armónica, la percusión, el Farruco destrozando la quietud y esa cosa que llaman duende y que todos los demás interpretamos que es talento, que se tiene o no se tiene. Lo mejorcito en Salamanca en mucho tiempo, y visto lo visto, con sólo el DA2 y de vez en cuando la Usal dando algo interesante (y cada vez menos, cada vez muchísimo menos), el desierto avanza hasta encontrar un oasis en forma de tipo anodino y encerrado en sí mismo. Decía un amigo de este blog que igual en su casa Paco de Lucía se encierra con una guitarra eléctrica y empieza a tocar como Jimmy Hendrix, o Clapton, o Slash, o Jimmy Page... o puede que sea superior a todos ellos. Eso no lo sabremos.

Pero, nosotros, maestro, desde la ignorancia supina sobre el flamenco, nos quitamos el sombrero y le reverenciamos. No se ponen 3.500 personas en pie en medio de la oscuridad del Multiusos Sánchez Paraíso por nada, ni nos duelen las manos de aplaudir por nada tampoco. Igualmente, el coro que tenía en lo más alto del gallinero, medio barrio de San José arrebatado con su mito más serio y clásico, como si la sombra de Camarón estuviera a su lado. "Joder, si estuviera Camarón vivo a su lado...", dijo un espontáneo mientras aplaudía. Así que, nota mental, más allá del tópico hay un mundo de música que, cuanto más pura, más perfecta. Habrá que prestar más atención al flamenco. Sólo al flamenco...

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