sábado, 28 de noviembre de 2009

El cine, el dinero y un Señor con Bigote


¿Cuánto vale tu alma creadora? Pues depende, debería decir más de uno. La de Gabriel Velázquez unos 60.000 euros, los que necesita del Ayuntamiento de Salamanca para financiar parte de su nueva película, 'Iceberg', que parece ya ser un proyecto más íntimo incluso que los anteriores. Es un claro ejemplo de cómo la astucia del ingenioso autor debe capear temporales para poder llegar a buen puerto. Qué importa haber firmado junto con ese Señor Mayor con Bigote un papelito si a cambio puede terminar su obra. A fin de cuentas Miguel Ángel Buonarotti hizo la Capilla Sixtina para lo peor de la historia del catolicismo, aquel Papado renacentista y traicionero. Es una noticia que no es ni buena ni mala, simplemente la Cúpula del Bigote ha decidido moverse y proteger a un cachorro del Tormes para así poder presumir de algo, y de paso poner en evidencia que el cine español sigue sin crear industria, pero no ya por estupidez sino porque una historia sobre la adolescencia parece no tener sentido en otros lugares.
Pensamos aquí que sí, que hay que darle a Velázquez el beneficio de la duda y esos 60.000 euros y ver qué hace. Al menos su rodaje no parará mientras dure el limbo de las subvenciones del Ministerio de Cultura tras el revés que les han dado en Bruselas. Ahora se ve hasta qué punto Papá Estado es el gran productor de cine nacional. Terrible, realmente terrible esa dependencia pública: mata el ingenio, aborrega a los autores y despilfarra dinero para que luego muchas películas que han cogido parte del pastel ni se estrenen. El público y el cine español, como en la película de Wenders, "tan lejos, tan cerca".


No hay comentarios: