jueves, 5 de noviembre de 2009

Mileuristas en Alerta

Título y subtítulo de un periódico nacional: "Matriculado en la euforia y licenciado en el desastre. España vive el drama de una generación que termina la carrera sin apenas perspectivas de trabajar - Buscan desesperadamente empleo sin importar ya las condiciones, el sueldo o la precariedad". Dicho de otra forma, los revolucionarios de mañana son los frustrados de hoy, como indicaba un comentario al margen. Ni los estupidizados proletarios, ni los pobres, ni los inmigrantes, ni los terroristas, nada ni nadie es tan amenazador como esos licenciados que luchan por no terminar poniendo raciones en un Krusty Burger cualquiera. Terrible sociedad ésta que se llena la boca de moralina hipócrita sobre la familia, la nación y los valores y luego abandona a su suerte al capital humano. ¿Qué le importa a alguien de 26 años que no tiene dónde caerse muerto la integridad de España, los valores familiares, el aborto, la eutanasia o la implicación del ejército en Afganistán? Pues una mierda, básicamente. 

La dejadez y la indiferencia son el primer escalón, y a partir de ahí sólo habrá una frustración progresivamente más dura y brutal, y después incluso la agresividad y la violencia. El hecho revolucionario es una cadena de situaciones, no un impulso espontáneo, y normalmente la evolución se podría haber frenado con anterioridad. Y lo peor es que los partidos políticos no reaccionan: ningún discurso ideológico puede ya anestesiar nada, y las promesas menos. Se han prometido muchas cosas que no se han cumplido, así que ya no queda ni el recurso al populismo dictatorial, sólo queda ya la frase de Heath Ledger en 'El caballero oscuro': "Mis vicios son baratos, sólo necesito gasolina y un mechero para prenderle fuego al mundo". Avisados quedan, padres funestos y mediocres de la patria, adalides de la buena sociedad, seguid así y veréis arder más de una torre, porque vosotros sois los responsables del sistema, no los mileuristas.


1 comentario:

Carlos dijo...

A este país le faltaron y le faltan las reformas de un gobierno de autentica izquierda, que antes o después si que ha habido en el resto de Europa.