lunes, 21 de marzo de 2011

El festival mutilado

Como un cuerpo mutilado. Un periodista cercano, al saber que el Festival de las Artes, Fàycl (es decir, fácil de guillotinar), había reducido sus días a sólo 8 (del 3 al 11 de marzo), la mitad que en 2009, simplemente dijo eso de “ay, que nos quedamos sin festival”. Para los que no sean de Salamanca no les supondrá nada. Para los que nos lean habitualmente, habrán oído hablar de esta cita que pasa, pasaba mejor dicho, por ser la mayor del año en cuanto a espectáculos y artes escénicas y musicales. Pero eso era antes, mucho antes de que Calixto Bieito llegara como salvador que no va a ser tal, de que la excusa de la crisis fuera el silenciador de un arma que va camino de ejecutar en un callejón oscuro lo poco bueno de vanguardia que ha tenido Castilla y León. Si esto fuera Cataluña, Madrid o Euskadi, pues no pasaría nada, otro invento sustituiría al viejo. Pero nada de eso: pueden ser vacas flacas, pero viendo un poco por encima lo que se avecina en la programación, simplemente decir que vamos derechos a una reducción tan brutal en la cantidad como en ciertos contenidos.

Como un cuerpo mutilado. Un periodista cercano, al saber que el Festival de las Artes, Fàycl (es decir, fácil de guillotinar), había reducido sus días a sólo 8 (del 3 al 11 de marzo), la mitad que en 2009, simplemente dijo eso de “ay, que nos quedamos sin festival”. Para los que no sean de Salamanca no les supondrá nada. Para los que nos lean habitualmente, habrán oído hablar de esta cita que pasa, pasaba mejor dicho, por ser la mayor del año en cuanto a espectáculos y artes escénicas y musicales. Pero eso era antes, mucho antes de que Calixto Bieito llegara como salvador que no va a ser tal, de que la excusa de la crisis fuera el silenciador de un arma que va camino de ejecutar en un callejón oscuro lo poco bueno de vanguardia que ha tenido Castilla y León. Si esto fuera Cataluña, Madrid o Euskadi, pues no pasaría nada, otro invento sustituiría al viejo. Pero nada de eso: pueden ser vacas flacas, pero viendo un poco por encima lo que se avecina en la programación, simplemente decir que vamos derechos a una reducción tan brutal en la cantidad como en ciertos contenidos.

El hecho de que Calixto Bieito casi rogara que se mantuviera “la isla de libertad y cultura” que es el festival dice mucho; y que la consejera de Cultura, incapaz de hablar ante los medios si no es leyendo un texto (ahí la dejamos botando…), dice mucho de que esta edición va a sonar a patíbulo por mucho que el poder autonómico lo venda como si fuera algo grande. La gente no es tonta, y la industria cultural menos todavía: el tajo es tan grande que podría ser el paso previo al cadalso. Además, aumenta la oferta de música (bien por Bieito y sus obsesiones, bien planteadas, son muy útiles) y el teatro, principal bastión de este invento de 2005, que empezó siendo casi un mes y ahora queda en ocho días, se diluye lentamente. El tiempo dirá, y lo que se consiga en esos ocho días de junio también, más allá de cifras infladas. 

sábado, 19 de marzo de 2011

Todos somos fenicios, en la Academia también


No, no están borrachos, el logo de la Academia de Cine español está del revés porque es como debería estar. Sólo en España y en alguna que otra monarquía bananera (o ladrillera, por ajustarnos) puede convertirse una institución que debería repartir ocio, espectáculo, arte e ilusiones en un chiste con patas. Si no había suficiente con todo el follón de la Ley Sinde, allá que va un académico involucrado en el pirateo de películas todavía sin estrenar

Siempre hemos dicho lo mismo respecto a este tema: las copias colgadas en internet y luego usadas para generar descargas salen de las productoras, igual que los discos de música. Alguien de dentro les roba los originales para venderlos de tapadillo. En lugar de criminalizar al usuario, que busquen al académico, ejecutivo o pinche de cocina del estudio que roba los originales para venderlos al mercado negro. Manda narices que maten al pobre pajarillo que come alpiste mientras el halcón sigue subido en el tejado partido de risa. Por supuesto que el usuario es culpable de querer las cosas gratis y sin pagar, culpable de no tener educación de mercado, pero ¿esperaban otra cosa de los españoles, un país acostumbrado a la picaresca, a sobrevivir, a ser más fenicios que el rey de Tiro y de Cartago?

La cuestión es que ya no pueden pasar más cosas... bueno, Bigas Luna, el director de cine con el síndrome del destete temprano más acusado de los últimos años, quiere ser presidente de la Academia. A correr todos. Y mientras tanto, siguen sin darse cuenta de algo muy simple, y que les ha demostrado 'Torrente 4': la gente quiere ver otro tipo de cine, que no sea todo más de lo mismo. Buena parte del desprestigio del cine español viene de su incapacidad para conectar con las masas, algo que hace muy bien otro tipo de visión como la americana, incluso la francesa o la británica. Aquí siguen con el cliché metido desde las escuelas de cine y teatro hasta las administraciones, de que todo debe ser realista, humano, común, de la calle... Ni una sola de las grandes obras que han marcado nuestra cultura, o incluso otras, son historias normales de gente normal. No se trata de ser tan zafios como Santiago Segura, pero sí de encontrar historias que rompan lo cotidiano, que ofrezcan algo más que un espejo de la vida real. Y lo lamentamos por todos aquellos que caminan por esa senda: ese tiempo ya pasó, y cada intento por perpetuar esas formas sólo echan más tierra sobre el cofre del muerto. 

jueves, 17 de marzo de 2011

VII Congreso Negro


Un año más, la literatura busca su sitio, y mucho más de género. Recientemente ha circulado entre nosotros 'El pecado de Mamá Bayou', de Guerrero Casasola, serie negra descarnada y mexicana, en una megalópolis donde la violencia, los prejuicios y la fractura social, la inhumanidad de las masas, se cierne sobre todo el texto. Buen libro, descarnado, aunque con un derrotismo que creemos es más herramienta de denuncia social del escritor que un carácter más del escritor mismo. La cuestión es que dentro de poco, como avisamos en El Corso, llegará el VII Congreso de Novela y Cine Negro

Con el cartel ya publicado por la compañía Sr. Maslow. En los próximos días se hará público el programa, aunque la crisis económica, cierto pasotismo de los potenciales patrocinadores y, especialmente, su consideración de curso universitario, reduce buena parte de su capacidad para atraer público. Eso sí, la calidad del Congreso Negro, con Álex Martín Escribá, Javier Sánchez Zapatero y Antonio Marcos, está más que asegurada. Son como un grupito de espartanos en las Termópilas, pero con ganas de ser atenienses y no tener que elegir entre volver bajo o sobre el escudo. La literatura amplía horizontes, ya no es carne de librería perdida, es un espectáculo de masas más al que se le debería prestar algo más de atención. 

 

domingo, 13 de marzo de 2011

De Japón a Soderbergh

Todavía no se sabe cómo logrará superar su particular 11-S, pero Japón es un país capaz de sobrellevarlo todo. Sigue todavía sin pagar por sus desmanes en el Pacífico en los años 30 y 40 del pasado siglo, pero es, de largo, la nación más eficiente, mejor organizada y tecnificada del mundo. Las peores pesadillas apocalípticas del anime se hacen realidad con una fuerza propia de una guerra nuclear. Culturalmente sólo conocemos tres o cuatro cosas: manga, anime, bushido, Akira Kurosawa y poco más. Pero son miles de años de historia puestas en marcha. Sólo de pensar lo que podría haber sucedido de ser en otro país... la India, por ejemplo... quizás hablaríamos de millones de muertos. Sirva como ejemplo la bandera imperial, ese sol naciente lleno de rayos que eran brazos coloniales.

Y todo esto mientras Steve Soderberg dice que se larga: ya lo hizo una vez y al volver arrasó. Quiere dedicarse a la pintura y la fotografía: bien por él, vivirá mucho mejor, pero Hollywood perderá una de las pocas voces competentes. Para todo lo demás, las productoras. Soderbergh ha manifestado en una entrevista con la revista '360' las razones de su retirada: "Cuando uno siente que meterse en la furgoneta para rodar es un calvario, es el momento de dejar sitio a alguien nuevo que sienta ilusión por la furgoneta". Pues nada.

viernes, 11 de marzo de 2011

Juanas de Arco

Mal vamos por el mundo cuando hacen falta Días Internacionales para rememorar algo. Nos fijamos en el Thyssen-Bornemisza, muy dado a ser el más mercantilista de todas las grandes pinacotecas de la Milla del Arte de Madrid. Las coge al vuelo el legado del barón y su recalcitrante nueva dueña, que prorroga un año más y avisa de que igual al que sigue se va con la colección a otra parte. Va de culo la baronesa Tita si piensa que Cultura y el Estado van a dejarle llevarse esa máquina de hacer dinero; algo harán para evitarlo.

Por el camino está la condición de la mujer en el arte, que ha pasado de mero objeto activo (en las mitologías paganas, que no dejaban de ser también machistas) al de circunstancia pasiva (en el cristianismo y el resto de religiones monoteístas). Una pena que la religión haya influido tanto en el arte, y viceversa, aunque no deberíamos confundir poder con instrumento. Sólo a partir del siglo XIX empezó la mujer a ser un sujeto y no un objeto, y ese despertar nos ha beneficiado a todos. No soportamos que haya un Día de la Mujer porque su existencia es una muestra de nuestro fracaso como sociedad: si está ahí es porque todavía no hay igualdad. No somos proclives a las minorías reforzadas o a una paridad por la que se cuelan tantas estúpidas como estúpidos. Para nuestra desgracia las mujeres no son mejores que los hombres, son igual de humanas, demasiado humanas. No por haber más Juana de Arco vamos a ser mejores, nos tememos. Ojalá fuera así y los machos no fueran más que una manada de cavernícolas. Pero va a ser que no.

En el arte ocurre lo mismo: demasiados autores fálicos convirtieron a sus compañeras en otra parte más de sus composiciones, y sólo a costa de muchos dolores el siglo XX logró ver a mujeres creando. Bienvenida sea hasta la última artista, que haya convergencia y no divergencia, y que finalmente no haya que organizar exposiciones temáticas femeninas. Eso supondría que somos mejores. 

lunes, 7 de marzo de 2011

Número de marzo de El Corso


Saludos a todos: ha llegado el número 14, el de marzo, de El Corso. Este número es especial: entre los colaboradores, Darío Tobes, que traza la crónica de lo que fue la pasada edición de ARCO Madrid; también una nueva entrevista, al escritor y ensayista Fernando Iwasaki; la crónica del resultado de los Goya de este año, de los más polémicos. En Letras abordamos la actualidad del género negro en España, mientras que en Ciencia echamos un capote a esos cerebros que huyen porque en la piel de toro no es posible ser científico.
Y una gran novedad: nuestro primer concurso de microrrelatos en 300 palabras. No lo dudéis, presentaos y ganaréis cinco libros tan difíciles de encontrar que son un gran regalo en sí mismos. 

viernes, 4 de marzo de 2011

Si la Iglesia hubiera sido copernicana

Hoy hace 395 años que el catolicismo empezó a echar el freno de la Historia, o mejor dicho, inició el camino sin retorno de quedarse fuera de ella. Hace 395 años, y habrá que prepararse para la vendetta racionalista dentro de cinco, que Roma condenó el libro de Copérnico en el que estaban compiladas sus teorías astronómicas, primer paso fundamental para iniciar la Revolución Científica, los pilares sobre los que construyeron Galileo, Newton, Kepler, Tycho Brahe, Huygens, Descartes o Francis Bacon la nueva civilización que hoy nos estructura. 

Fue la primera de muchas prohibiciones, censuras, reprimendas fuera de tiempo y sentido que lentamente, como el batir de las olas contra la costa, pulieron y destrozaron su imagen frente a la sociedad. De dueña y señora de la concepción del mundo a, ya en muchos casos, estorbo al progreso de la civilización. Aferrarse a dogmas siempre será de perdedores, salvo cuando se trata de aquel que es irrenunciable, el nacido del derecho natural, la libertad. Pero, quién sabe. Siempre hemos pensado qué hubiera ocurrido si, en lugar de hacer lo de siempre (reprimir), algún tipo inteligente del Vaticano hubiera dicho eso de “esperad un momento, que se me ocurre algo mejor…”. 

Si la Iglesia Católica hubiera sido más lista, si hubiera sido más flexible con sus propios dogmas de Fe (que cambió a su antojo durante la época romana y entonces no parecían ser inamovibles), entonces podría haberse convertido en protectora de las ciencias. Podrían haber protegido a Copérnico de otros fanáticos, y luego patrocinado a Galileo, habrían podido invitar a Roma a investigar a Newton, y más adelante, con la fama ya forjada, durante el siglo XVIII habrían sido el amparo de la segunda tanda de genios con Lavoisier a la cabeza. Luego, en la Revolución Industrial, podrían haber también tenido algo más de miras, abrir sus brazos y decir eso de “proletarios del mundo, uníos, pero conmigo”. En realidad muchas de las críticas a la religión eran parte de los tópicos de la derecha burguesa europea, así que se podrían haber mitigado a favor de un teísmo mucho más cristiano, con un Dios católico piadoso y arquitecto del mundo a un tiempo. 

A fin de cuentas, fue la Iglesia la que promovió muchas universidades y la que inició los cambios filosóficos para poder dar origen luego a la ciencia y el humanismo. Figuras como Guillermo de Ockham o Santo Tomás no habrían sido posibles sin la mano izquierda vaticana. Pero todo tiene su lugar, su tiempo, su momento, y ahora, 395 años después, es casi imposible borrar tantas hogueras, tantas represiones, la Inquisición, las purgas… no importa cuánto amor social puedan dar, están marcados para siempre para la civilización. Una pena.  

lunes, 28 de febrero de 2011

El juicio del burro y el arte

Avanza como un huracán, como una ciclogénesis de nuevo cuño, el juicio sumarísimo del pueblo. Como si Ortega y Gasset entrar en bucle en cada cabeza, todos a una remando para aplastar la cultura. Sobre todo el cine español, al que nunca hemos quitado méritos artístico pero sí organizativos. Quién nos iba a decir que leer a Luis María Ansón en ‘El Cultural’ iba a reflejar tan bien lo que muchos opinamos. Escribe como una gran espiral que desde lo difuso se concentra en lo obvio, creando una figura con las palabras que llega a un buen puerto. Más o menos digno, pero esa es otra historia. 

Recomendación del último número: mientras la mayoría aplasta los gustos del resto, sólo unos pocos ven cultura y arte donde lo hay. Existe, siempre ha existido, una columna de resistentes abnegados que odian fieramente cualquier tipo de vanguardia. Es lo que una vez nos dijo un artista: hay gente que se quedó anclada en la figuración de Entreguerras y aquí paz y después gloria. Ante la duda entre el arte y el artificio, suelen optar, por defecto, en un 99% de los casos, por lo segundo, por lo que convierten en peste, mentira, fraude y mierda cualquier demostración de arte contemporáneo. Como en todo hay de uno y de lo otro, pero el juicio del burro siempre es infalible, inefable y tan válido como un meteorito en la cabeza: puede pasar, pero es muuuuuy improbable. 

Por eso los ataques rencorosos de los “apestados, los casposos” contra la nueva creación son como la pataleta del niño. Nos dicen que, por ejemplo, Enrique Marty juega a provocar pero que eso no es arte. Vale, entonces, ¿por qué a tanta gente le transmite algo, por muy desasosegante que sea? Hasta el humano más culto del mundo puede caer en ese error, porque ya avisó Gadamer que somos el resultado de los prejuicios heredados y los creados. Para todo lo demás, la educación. Y lo imploramos, no caigáis en el mismo error. Si no lo entiende, intente saber por qué. Preguntar es tan humano como errar.


domingo, 27 de febrero de 2011

Trueba se pone "disney"

Algo debe ir muy mal en el cine si Fernando Trueba se pasa a la animación y, después de la presentación, dice en una entrevista que algunas historias "sólo se deben hacer con animación". Es decir, que el director ha encontrado la maravilla de que los dibujos te hagan caso. No está mal que Trueba y el pater familias del diseño nacional, Javier Mariscal (tocanarices convencido a uno y otro lado de la identidad del triángulo catalán), se pongan manos a la obra con un filme de dibujos animados como 'Chico y Rita', inspirado en la línea clara made in Hergé y con música de jazz y cubana de fondo. Una maravilla.


Pero no deja de ser también cierto que lo que no hacen con personas reales es en detrimento del cine. Loable intención la de estos dos, que seguro que repiten por la buen acogida de los críticos (otra cosa es el público, que preferirá a Sandler y Aniston juntos, vida normal reduccionista obliga), y que esperamos todos que no se vayan del cine. Después de la tormenta de los Goya y del adiós final con traca de Álex de la Iglesia, no estaría mal algo de sosiego.

Esto nos lleva a sabe que a Maribel Verdú la tocaron para que fuera vicepresidenta, que quien ha dado un paso al frente es Bigas Luna (aaaaaaaaah) y que todo se inclina a pensar que lo bueno hecho por el vasco se irá al guano con cualquier otro. Mucho más cuando se escuda diciendo que quiere hacer a la Academia "algo más sexy". De eso a presentar los Goya del año que viene, si le eligen, en bragas, hay solo un paso. Y si no, al tiempo. Mientras tanto, recomendación de la algo almibarada, a veces difícil de entender (el acento cubano es lo que tiene) pero musicalmente sobrecogedora 'Chico y Rita'. Y ¡larga vida a Bebo Valdés!

miércoles, 23 de febrero de 2011

Hasta pronto, Lex Luthor

Sirva este espacio como un sentido adiós y homenaje a nuestro Lex Luthor particular. No es que le guste mucho el apodo, el alias, el aka (dicen los anglosajones, as know as), pero su reluciente calva era una forma de demostrar brillantez, sentido común, valores, y un corazón muy grande. Se puede estar de acuerdo con él o no, pero por encima de las esquirlas sigue estando el fondo de un profesor, un compañero, un amigo, la lucidez de quien se da cuenta de que las cosas son de una forma y no de otra. Y como decía el emperador Claudio (antes de ser “despedido” por los pretorianos a cuchilladas, si es que...), “el sentido común es el menos común de los sentidos entre los hombres”. Difícil encontrar gente de una pieza hoy en día, como los de antes, por eso recordamos a Jenofonte, que en la Anábasis recuerda palabras de Homero al decir que “una amistad vale tanto como un cofre de oro; el primero tendrá tu mano, el otro sólo te las llenará para ocuparlas”. Así pues, querido Luthor, nada pierdes tú, más bien los demás. Este remedo de 'Lisístrata' ya no será igual sin el destello en la testa.

domingo, 20 de febrero de 2011

Passage du Silence

“Puedo tolerar que sean diferentes de mi, puedo tolerar que recen a otro Dios, puedo entender que tengan ideas propias e intentan ponerlas en práctica. Puedo tolerar el fracaso y la derrota, porque son las opciones reales. Pero si hay algo que ni perdono ni tolero es la ignorancia, y mucho menos el orgullo de la misma. Hacerlo es como extender el silencio atronador sobre la civilización, crear la calle del silencio (Passage du Silence)”.

La frase es tan lapidaria como inequívoca. La podría haber firmado cualquier persona con entereza y visión a largo plazo, pero si la obsesión por la educación y el conocimiento estuvo en mente de alguien, sin duda fue en la de muchos supervivientes de los años 40, de gente como Gervaise de la Rochelle. Es suya, pero insistimos en que la podía haber firmado cualquiera. Es un mal endémico que debe tener alguna vocablo en griego que ahora no recordamos, pero la alegría de la ignorancia es un rasgo distintivo de la mediocridad y de aquellas personas que deberían estar muy lejos del poder. Sin embargo, en España y en otros lugares, pero con mayor insidia en muchos medios de comunicación de todo tipo y condición, esa peste crece y se expande, aposenta su señorío sobre todo lo que se mueve y cercena cualquier intento de progreso o intelectualidad. Es la larga sombra de lo que Arendt denominaba “personalidad burocrática”. Todo aquello que no entiende simplemente no tiene valor, porque no admite que él/ella, ostentando el poder de mando y decisión, pueda equivocarse. Su universo finito empieza y termina en su cabeza, de tal forma que jamás tolerará o admitirá que aquello que desconoce, que es mucho, pueda convertirse en algo bueno. Siguiendo ese razonamiento de ratón, devora a los leones que tiene alrededor y de paso afianza su poder.

Decía el general Escipión que un verdadero líder es aquel que rellena su ignorancia con la sabiduría ajena, que no teme no saber, sino equivocarse al enjuiciar mal. Pero no todos son generales romanos educados como griegos desde la infancia. No todo el mundo puede acceder al conocimiento, bien por pereza innata, bien por falta de dinero. Es el gran reto. Dicen que España es tan vulgar muchas veces porque la educación no era accesible a todos en la generación nacida en los 50 y 60. Puede ser, pero hoy ya no hay excusa: todo está disponible en la red, en las bibliotecas, en las universidades a distancia. Aprende quien quiere, y el que no, simplemente vegeta hasta convertirse en un peso muerto para el resto. Decía Steve Jobs que nunca se deja de aprender y evolucionar; Bill Gates sigue devorando libros de biología o física en sus ratos libres, leer no es un entretenimiento, es un acto de fe en uno mismo. Rellenar las horas con divertimento es desperdiciar la vida de uno mismo. La alegría de la ignorancia es el suicidio colectivo. Y no hay excusas salvo la ineptitud, que tampoco es admisible. 


sábado, 19 de febrero de 2011

Ponga un mecenas en su vida

Querida ministra Sinde, sin nombre de pila ni el otro apellido, con confianza: teniendo en cuenta la que está cayendo, en lugar de pretender hacer una gran ley para fomentar las artes plásticas, simplemente haga lo que le han pedido desde hace años los que saben de esto (galeristas, marchantes, artistas, directores de centros de arte) y cambie la ley de mecenazgo. Tal cual: en España le pueden cobrar a un coleccionista el 18% de IVA por una pieza, no vaya a ser que un cuadro sea igual que comprarse un Audi Coupé… Fuera, es a veces sólo del 4%, amparados en normas especiales que hacen que comprar arte desgrave, tanto a particulares como instituciones. 

Entre una fiscalidad inteligente y el “que no se escape ni uno de pasar por caja” en España se optó hace años por lo segundo. En el país de la picaresca había que invertir la leyenda negra del listillo fenicio, pero aquí sigue habiendo mucho pirata y muy poco inversor. En cuanto lo ha dicho el ministerio todos le han cantado lo mismo: de buenas intenciones ni se come ni se vive. Porque en el fondo, todo esto, sólo implicará más burocracia, más instituciones, más filtros, más gente por en medio para algo tan sencillo como “me gusta, me lo llevo, desgravo y así tengo para comprar otro más”. ¿Es falta de sentido común o realmente la obsesión por controlarlo todo no tiene fin? Y lo peor, querida ministra, es que cuando usted tenga que volver a ser guionista (a ver quién la contrata después de lo que ha montado..., aunque productores y directores agradecidos los habrá siempre) como antes, su sucesor (probablemente del PP) hará exactamente lo mismo. 


miércoles, 16 de febrero de 2011

El principio de Arco 2011

Como era de esperar, Enrique Marty vuelve a ser la cabeza visible de muchos medios. El “feísmo” del que él reniega es una forma más de atraer la atención de la gente. Un arte provocador siempre será un arte más mediático. Aparte queda el talento, totalmente reconocible, de Marty (como 'Friedrich y Michel en el infierno', en la imagen). Así que arranca una edición más de la que todos esperan mucho pero que volverá a ser lo que es: un intento de abrir hueco, brecha, de conseguir que el mercado del arte no haga implosión por falta de compradores. 

Además, y mucho ojo, el avispero de ferias paralelas a Arco pueden atraer a muchos curiosos, pero también es una forma de perder energías y concentración en un punto. Es lo que pasa con JustMAD y Art Madrid, que vampirizan parte del mercadeo. El difusor puesto a toda castaña y mucha manía de tirar por las redes sociales. Sinceramente, ni Twitter ni Facebook servirán para vender más, como mucho para crear una de esas olas de atención en la Red que suelen tener como consecuencia más atención mediática. Menos galerías, más concentración, pero también mayor descompresión. Deseamos que les vaya bien, pero sigue siendo cierto que ojalá fuera más accesible: por ejemplo, siendo gratuita para estudiantes acreditados. 


martes, 15 de febrero de 2011

Álex de la Iglesia Redux

Cuando se empiezan las frases con lugares comunes ideológicos se suele terminar en un jardín que nadie cuida o poda: la incongruencia. Lo de Álex de la Iglesia tiene un valor inmenso. Repetimos post de opinión de El Corso, este Corso Expresso convertido ya en el reducto de pensamiento dentro de la web-revista, para alzar de nuevo, leídas muchas reacciones al discurso del director, otra bandera a su favor. (Para ver su discurso, en El Corso).

Sin duda alguna, es Carlos Boyero en su artículo de hoy en ‘El País’, quien más cerca está de la realidad. Que a Álex le han pasado la factura del carnicero y que por el camino va a quedarse solo. Soledad por pensamiento. Una forma de represión silenciosa y de exilio interior. Ya nadie le reirá las gracias, pero ni puñetera falta que hace. Los pelotas, los cortesanos y los corifeos tienen su justo valor: cero. Sirven para subirle a uno la moral, pero para nada más. Y en exceso son peor que una patada en la entrepierna.

Ahora Álex entra en el territorio de Ulises, el de los malditos, condenados, cuyo valor personal es una prueba más de que los grupos humanos sólo tienen un 20% de inteligencia y un 80% de servilismo por parte de mediocres pusilánimes. Hay mucho pagafantas suelto, desde el cine al periodismo, donde abundan los cortesanos, el puterío y la ignorancia. Álex de la Iglesia ha vivido en carne propia una tarde de hace tiempo cuando alguien dijo, en una redacción, “se ha muerto Willy de Ville, joder…”, para obtener como respuesta general una pregunta, “¿quién es ese?”. Vale que no era conocido, pero el desprecio a la obra ajena, más si es un autor, es la marca de fábrica de una sociedad acostumbrada al corporativismo y a doblegar la cabeza del clavo que sobresale a martillazos. La cara de mala folla de Álex es una metáfora visual de lo que se avecina: el ostracismo parcial. Le van a echar mucho de menos, por decir verdades, por ser demasiado soberbio, por ser quien es. Mejor eso que no convertirse en otro nombre que barrerá el tiempo.

PD: “España es muy pequeña y el mundo es muy grande, Álex”. Es el comentario de un foro de un espectador. Un buen consejo aplicable a muchos momentos, sólo hay que cambiar los lugares.


lunes, 14 de febrero de 2011

Los Goya de 2011: sí pero no

La gente no va a ver cine español. Tal cual. Las galas sirven para hacer de imán, pero si vuelven a ser tan lentas, largas y algo atolondradas como la de anoche, mejor que las hagan de dos tandas. Eso sería una buena idea: más corta, en sábado y domingo noche, y con más aspecto de programa de televisión. Ganaría mucho.

Una película sobre la Guerra Civil (¿y ya van…?) se llevó el gato al agua. Y encima, en catalán. Los salvapatrias estarán que se suben por las paredes, aunque en el fondo se alegrarán de los cuatro momentos de los Goya 2011:

1. Andreu Buenafuente, resucitado pero no para mejor. Lo que empezó muy bien terminó por languidecer. Como 2010 no habrá otra gala en años, sospechamos. Para el año que viene, si repite (dudoso, ya sin Álex de la Iglesia), deberían dejarle dar algún premio y así nos reímos todos más, porque salvo Maribel Verdú y Luis Tosar, ninguno más parecía anoche tener sentido del ritmo.

2. El discurso de Álex de la Iglesia y las caras de la ministra y de la enredadera Icíar Bollaín: certero, justo, con sentido común, pasándole la factura a la Sinde y al resto del corifeo sentimental-cinematográfico que no deja avanzar al séptimo arte. No se cortó, pero no hizo sangre, fue elegante y diciendo verdades como puños. Nos descubrimos, maestro. Ahora te darán palos, como anoche, 15 nominaciones y sólo una pizca de méritos reconocidos, pero con calma.

3. El fracaso de Rodrigo Cortés, que iba lanzado con el apoyo de la Warner Bros y terminó casi a regañadientes. Dos Goyas, y sólo uno secundario para él. O aprende a ser menos tímido y sobrado o tendrá problemas en el futuro. Talento tiene, ahora le vendría bien un poquito de mano izquierda.

4. Lentitud: en todo. Discursos muy largos sin venir a cuento. Lo mejor, el número musical que arrancó con Luis Tosar. El diálogo con Maribel Verdú estuvo bien, pero entre el capullo de la barretina y los servilismos de la Academia se quedó todo muy acartonado. El espectador quería divertirse y terminó bostezando. Vamos bien, pero hay que levantar la moral: recemos para 2011.

Un consejo: que lo hagan Buenafuente y Corbacho juntos, como poli bueno y poli malo.

 

viernes, 11 de febrero de 2011

Lady "Gárgaras"


Bienvenidos al mayor fraude musical en mucho tiempo. No por sus más que posibles “inspiraciones” derivadas de canciones de otras divas del estilo de Madonna, sino que vale más la distorsión y el falso estilo electrónico para parir cualquier gilipollez. Lo sentimos, pero aquí todos coincidimos que Lady Gaga es un producto perfecto de una industria musical que hace gárgaras con sangre (la de otros, claro) para poder seguir adelante. Igual dentro de 20 años resulta que este híbrido de mujer con dibujo manga salido de madre es una buena aportación al pentagrama, pero hoy por hoy no creemos, ni de lejos, que así sea. Su última canción, colgada en su web y en Facebook y que es el adelanto del nuevo disco. ‘Born this way’ se asemeja muchísimo, como ya han dicho muchos, a ‘Express yourself’. Vamos, que la música en EEUU ya va por el mismo derrotero que el cine industrial: remakes, versiones, adaptaciones… nada original, nada revolucionario. Sí es vanguardista su forma de venderse y el paquete en sí, pero no el interior. El caramelo está rancio, por muy bonito que sea el envoltorio. En fin, tampoco es Beethoven y no esperábamos nada mejor. Así que… no lo compren. Háganse un favor, ni lo descarguen, que ya lo oirán machaconamente en las radiofórmulas a sueldo de siempre. Y no ponemos enlaces para no hacerle publicidad, aunque algo, al mencionarla, pero es muy cansina y está en todos lados...

lunes, 7 de febrero de 2011

Cambio de cromos Hermitage-El Prado


De museos va la historia. Primero, una buena noticia para el arte contemporáneo, y por fin cierto grado de actividad dentro de ese banco rojo con mucha publicidad y malas crónicas de los clientes, el Banco Santander. Lo del color rojo igual es un aviso... dicen. Luego, por supuesto, por cada cliente hay una historia. Resumimos la noticia que aparece en El Corso.es:

‘Espíritu y Espacio’ es el título de la exposición que, del 9 de febrero al 29 de abril, organiza la Fundación Banco Santander en la Sala de Arte de la Ciudad Financiera de Boadilla del Monte (Madrid) con los fondos de la Fondaziones Sandretto Re Rebaudengo. Son 124 piezas y 69 artistas de una veintena de países distintos, escogidas en base al criterio y la pasión de la propio Patrizia Sandretto, directora de la fundación, y con la intención de promover artistas, involucrar a más gente en el arte contemporáneo y colaborar con otras instituciones.

Habrá que moverse, porque Boadilla está donde Cristo perdió las zapatillas y se las encontraron los Monty Python, así que paciencia.



La otra es el intercambio de cromos, eso sí, siempre temporalmente, entre el Hermitage y El Prado. El primero es un museo peculiar, que se alimentó con las compras de los zares primero y luego del saqueo de las tropas soviéticas entre 1944 y 1945 en su avane sobre Alemania y todo el este de Europa. Nadie sabe a ciencia cierta cuántas obras de arte robadas en busca y captura se almacenen en los sótanos de este museo de San Petersburgo: muchas, sin duda, porque los rusos no dejan entrar ni a las moscas en esas galerías, por miedo a que los judíos y cristianos de medio mundo reclamen lo que es suyo.

El otro, El Prado, el templo, se formó con las compras estatales: primero de los Habsburgo, luego de los Borbones y después de los sucesivos gobiernos democráticos o no democráticos. Es un tesoro nacional sin precio alguno que va a ceder parte de nuestro patrimonio para exposiciones temporales a cambio de las piezas del Hermitage. Sinceramente: salimos perdiendo, pero es un gesto entre dos de las seis mayores pinacotecas del mundo que abre puertas a la convivencia cultural. Igual entre lo que llegue de San Petersburgo se cuela algo interesante que estuvo alguna vez en manos del mayor ladrón del mundo, Hermann Göring, que se hizo su propio museo de pintura a punta de pistola.

domingo, 6 de febrero de 2011

Número 13 de El Corso


Ya estamos aquí un mes más: cada número, un paso, una zancada.
En esta ocasión con reportajes sobre Coldplay en España, un anticipo de lo que será la edición “de crisis” de la feria de arte contemporáneo ARCO 2011 (con especial atención a las galerías rusas); el paso por Madrid de “Éxitus”, de Titzina Teatre y la gran incógnita de qué será de Apple una vez que Steve Jobs, el visionario, haya dejado la empresa por problemas de salud. También recordamos a Marcos Ana por su poesía y por os homenajes de otros a esta voz de la posguerra franquista, viajamos al Mar, como concepto y como recuerdo personal.



sábado, 5 de febrero de 2011

El mito de 'Akira'

Un simple zapeo por los canales de la TDT, que sólo han conseguido que haya más frecuencias para más telebasura, sirvió para darse de bruces con una revolución en la gran pantalla, en la pequeña y en el papel tintado llegado desde el Sol Naciente. Es ‘Akira’, la obra maestra de Katsuhiro Otomo, que a su vez bebe de la versión en papel (más de 2.000 páginas, en función de la edición realizada entre 1982 y 1993). Estrenada en 1988, apenas ha perdido vigencia, más bien, en comparación, sigue siendo la mejor película de anime de la Historia, con permiso del señor Miyazaki y su particular visión “europeizante”. ‘Akira’ fue revolucionaria, por completo, como lo fueron en su día ‘2001, Odisea del Espacio’, ‘Blade Runner’, ‘Ciudadano Kane’ o ‘Psicosis’: una maravilla visual que dio el impulso definitivo al manga en todo el planeta más allá de las series para niños que los europeos llevaban una década viendo. Hoy por hoy es casi un lugar común entre los amantes de la cultura del cómic, un clásico primigenio adorado por autores de Europa y EEUU. 

Nada de Heidi o Marco, aquello era manga japonés auténtico y con todo lo que lo hace diferente: ciencia-ficción, fatalismo, espíritu combativo, profusión de detalles, grandilocuencia, caos, algo de emoción y esa forma de narrar que vuelve loco a cualquiera y que convierte otros anime hijos de ‘Akira’ (como ‘Ergo proxy’, por poner un ejemplo), en auténticos laberintos donde se insinúa mucho más de lo que se cuenta. No es fácil, si no se pilla desde el principio, encontrar la senda para entender ‘Akira’, pero es, 22 años después, una sorpresa encontrársela en un canal de televisión. Concretamente La 2, el último refugio para ciertos tipos de oferta, igual que el programa de Vidal-Folch, ‘Nostromo’. Búsquenla en DVD, o bájensela, que tal y como está el patio casi sería una reivindicación política.  


miércoles, 2 de febrero de 2011

Cómo ser un buen periodista "cultureta"

Para ser un buen cirujano de la protoindustria cultural sólo hace falta seguir un breve pero virtuoso manual, compuesto de cinco pasos. Ojo, no es la fórmula mágica, porque en el fondo depende mucho del talento de cada uno, pero sobre todo, de la capacidad para ser un escéptico más allá del elitismo.

1. Flexibilidad. Ante todo hay que tener la mente abierta y reducir el número de prejuicios al máximo. No se puede acometer la tarea de la literatura, el cine o el arte con tópicos. No vale eso de “no lo entiendo” o “no me gusta”. No es posible hacer tabula rasa, pero sí empujar las ideas preconcebidas hasta el pozo profundo del subconsciente.

2. Aprendizaje. Hay que aprender, como con cada tarea y trabajo que hacemos en esta vida, pero aquí más que en ningún otro lugar, porque uno no nace aprendido, y mucho menos con arte contemporáneo. Hay que escuchar, buscar a maestros que sepan y preguntar sin miedo. Sobre todo, hay que escuchar.

3. Carnicería. Cuando tenemos toda la información, hay que trocearla. No ser cirujano, sino más bien un buen matarife que separe lo bueno del tufo a engaño. Está demostrado que siete de cada diez artistas son unos embusteros redomados que intentan colar como genialidad lo que sólo es puro artificio. Hay que tener mucho ojito. Y para ser un buen carnicero hay que saber mirar y aprender antes de soltar el tajo.

4. Mercadeo fenicio. Una vez que se tiene lo que importa, hay que saber vendérselo al público, por lo general sin exigencia alguna de ser culto. Así que si tiene usted una nube entre manos, conviértala en agua vendible, porque si no lo lleva crudo. A la gente común le importa un pimiento las idas de olla de Warhol, sólo quiere saber quién era y qué hacía, y por qué sus cuadros (que según un niño, parecían todos desenfocados… ¿?) son tan caros. Para todo lo demás está la UNED y las enciclopedias por fascículos.

5. Escepticismo. Jamás, nunca, never, never, never, se crea nada de lo que le venden. Aunque le guste. A nosotros nos encanta Enrique Marty, pero eso no significa que le riamos todas las gracias y ocurrencias. Para ser buen “cultureta” hay que coger distancia con los creadores y el corifeo que suele rodearles. Adoren ustedes a algún gurú del arte, pero nunca le den la mano del todo. Muchos se estrellan y anulan la reputación. Y sobre todo, la cultura es contaminante; hay que mantener la cabeza fría y tragar sapos de vez en cuando para mantener cierto equilibrio y libertad de opinión. Si alguno le dice “Ya no me haces caso”, hágase el sueco y no haga ni puto caso.