domingo, 28 de agosto de 2011

El lado oscuro de Vargas Llosa


Luces y sombras. Como en esta foto, perfecta para ilustrar lo que muchas veces es Mario Vargas Llosa, un genial escritor que metafóricamente es como la rubia del chiste, que mientras no abra la boca no tendrá problemas. En su caso, mientras se dedique a escribir novelas y relatos no pensará en política, que es donde abre la boca y hace realidad el chiste: "¿Tu novia por qué no abre la boca? ¿Pá qué, pá cagarla?". Eso en castizo. En lenguaje civilizado, Vargas Llosa es un amo y señor de las letras, que representa lo mejor de este arte eterno y vital, pero cuando escribe dentro de 'Piedra de toque' resulta ser terriblemente reaccionario en muchos temas. Es la Fe del converso: cuanto más demostración pública de apego a la nueva Fe, mejor seré. Más bien lo contrario, porque el converso siempre será más fanático con lo suyo y reaccionario con todo lo demás para reafirmarse a sí mismo. El liberalismo de Vargas Llosa es un desapego con su propio ente literario, y de tanto escorarse termina en el lado extremo de donde debería. Es el triunfo del sentimiento del vacío psicológico frente al método de la Razón. Un verdadero liberal no da juicios solemnes sin resquicios, no es fatuo, no lanza "fatwas", sino que construye vías llenas de dudas pero con un par de certezas firmes que son el esqueleto de sociedades más sanas mentalmente. Y recurrir a la religión, perdonar su falta de democracia, es un síntoma del lado oscuro de Vargas Llosa. No te metas en política, maestro, ni aquí ni en ningún lado más. No abras la boca, que la ca...

sábado, 27 de agosto de 2011

Michael Moore guiña el ojo a Irán


Hay dos opciones: reconocer que Michael Moore tiene cierto talento y que ha sabido explotarlo, especialmente con 'Bowling for Columbine' (insuperables los primeros 20 minutos, de la introducción a la escena del banco), o bien acordarse de su madre y dar a entender que es un provocador radical, que abusa de la demagogia que va implícita a toda obra artística (poca hace que el truco resulte, demasiada aburre).

En realidad Moore son las dos opciones, eso y la sensación de que quiere seguir haciendo de mosca cojonera con su país (y de paso con todo Occidente) al pretender ir al festival de cine de Irán, un país que encierra a pan, agua y palos a los directores de cine que no cantan a su son. Ha sido el propio régimen el que ha cacareado que el gordito americano más odiado de la derecha se va a dar un paseo por el principal enemigo a la vieja usanza de EEUU.

Su visita es un error cultural: da pábulo al régimen a nivel político y ensalza la idea de que el arte siempre puede manipularse y debe estar al servicio del poder. Esa es una idea más propia del siglo XIV que del XXI. Si al final no va, que es una posibilidad (y todo sea publicidad), será un provocador; y si va, traicionará incluso a sus compañeros de profesión, mil veces insultados por Irán, el país que mejor define la expresión "Dios no es bueno si es rehén de los hombres", en este caso Alá, uno de sus muchos nombres. Y también a Jafar Panahi, uno de los muchos hombres domeñados por el fascismo encubierto de Irán. Muy mala elección usar el cine como arma política.

martes, 23 de agosto de 2011

Tom Waits y Johnny Cash


Es uno de los tipos más raros de la música, una especie de gurú para solitarios disfuncionales. Durante años las vidas de las personas se cruzan, y las nuestras a veces dan como resultado seguidores de Tom Waits. Gente rara, que dirían los ancianos, gente genial, que dirían los que adoran a estos Llaneros Solitarios que se repiten en forma de Lou Reed, Johnny Cash o en algunos aspectos, el propio John Lennon. No tienen mucho que ver entre sí, pero todos comparten con Waits esa capacidad para caminar por una senda que sólo ellos conocen. Y resulta que va a tener nuevo disco, lo que recuerda que son músicos además de mitos, que influyen mucho en otros y que a fin de cuentas, queridos, la música no deja de ser un negocio. Siete años y pico después vuelve con disco de 16 canciones nuevas: 'Bad as me', "tan malo como yo", toda una declaración de un californiano. Amenaza, además, con una edición de lujo en la que habrá texto: 40 páginas. Entre todos ellos, quizás nos quedamos con Johnny Cash, tan loco como sinceramente roto en cada canción, un atormentado arrastrado que de alguna forma fue capaz de conectar mejor con el espíritu de su país, Estados Unidos, que ningún otro. Quizás mejor que Waits. Un ejemplo de esa fuerza es 'Hurt', de Trent Reznor, que en manos de Cash parecía un réquiem que se escapa entre las cuerdas de la guitarra.





viernes, 19 de agosto de 2011

Si fuéramos judíos...


Una curiosidad antes del post: según varios estudios genéticos y médicos, resulta que el 30% de la población española es de origen semita (eso incluye fenicios, judíos y árabes), y que otro 30% es mestiza de indoeuropeo y semita. Es decir, que en el fondo todos llevamos un pequeño judío rompehuevos dentro. Entre los judíos conversos y los que se mezclaron, al final resulta que Sefarad no murió, pero se quedó lo menos bueno de un pueblo forjado a latigazos. El mayor error de la historia de este país fue destruir Granada y expulsar a los judíos, todo en 1492, el mismo año en el que se hizo algo bueno (para nosotros), "redescubrir" América. En fin...


Si fuéramos judíos de verdad, quizás estaríamos en medio de una guerra civil contra los ultraortodoxos, pero también seríamos un pueblo mucho más cultivado y espabilado, porque de tanto recibir guantazos nuestra cultura sería mucho más ingeniosa y sofisticada. Si fuéramos judíos al 100% tendríamos la mala conciencia de la causa palestina, pero también habríamos creado más vías culturales, especialmente en la filosofía y la literatura, o la música, donde la temprana alfabetización y especialización de los judíos antiguos les hizo especialmente hábiles para estas artes. Si fuéramos judíos igual no podíamos dormir por las noches, pero éste sería un país mucho más diverso, más complejo aún si cabe, y decididamente múltiple, de tal forma que probablemente las diferencias nacionalistas por terruños serían poco menos que tonterías infantiles, porque importaría más ser de una religión u otra. Si fuéramos judíos... ya no seríamos españoles. Pero vista la situación actual, igual... en fin.

lunes, 15 de agosto de 2011

En los márgenes del género


Es un post largo, así que toca tomárselo con calma. Un revisionado reciente de parte del legado de 'Ghost in the shell', concretamente 'Ghost in the shell 2: Innocence' (ojo, hay que haber leído algo de filosofía, teología o psicología para entender muchos de los diálogos) basta para darse cuenta de que la finísima línea que hay entre cómic, anime y literatura se suele romper siempre por el mismo sitio: ¿Japón? Pero sobre todo por la gran fisura: los géneros. Japón es adicto al ciberpunk y la fantasía de la misma forma que lo es a su mitología sintoísta y budista; en EEUU nutren su propia escuela del cómic-animación con lo mejor de Nietzsche, Mark Twain o el mensaje moral de fondo; en Europa ya es más complejo, porque el asunto de los géneros no parece pegar bien con naciones con demasiado peso sobre los hombros.


Y es que el pasado es muy heavy, tanto como para anular por completo los géneros literarios y de otro tipo en países, por ejemplo, como España. Una simple pregunta: ¿podría haber sido posible algo parecido a 'Ghost in the shell' en esta piel de toro adicta al melodrama barato y la comedia chusca? Pues más bien no. La primera forma de secar una cultura literaria es mutilando las opciones de expresión. En España sólo la novela negra parece escapar de las garras de lo obvio, ya que hace mucho tiempo que la novela histórica ha quedado en manos de melodramáticos autores incapaces de hacer nada que no sea lo que Noah Gordon y compañía han hecho durante décadas. Así pues la ciencia-ficción está arrinconada (sólo en el cómic parece sobrevivir) por una literatura donde sólo hay respeto si se usan los mismos caminos trillados de siempre, y eso vale también para el cine, donde, una vez más, sólo escapa un género: el terror. En ambos casos son la excepción que confirma la regla. Somos una cultura que huele a muerto, que no ha muerto, pero que ya empieza a criar champiñones en el cogote. Sólo cuando los géneros de los bordes estén en el centro se podrá decir que la literatura ha avanzado, y no ser sólo pasto de adolescentes, frikis y "comunes", esa gente que no ha leído nunca a Umbral... ni puñetera falta que le hace, la verdad. Cuando veamos un 'Ghost in the shell' en España, entonces aplaudiremos. Mientras, la misma desafección de siempre, y no estamos solos en los bufidos, más bien al contrario.

PD: Salvad el DA2.




viernes, 12 de agosto de 2011

Dan Eggers y McSweeney's


Hace ya tres años, cuando todavía había dinero para hacer cualquier cosa, hasta montar un pequeño Estado del Bienestar que ahora se viene abajo, hicimos un post sobre todo lo que rodeaba a un ente llamado McSweeney's, varias revistas culturales nacidas al calor de esa otra pequeña Nueva York que es San Francisco. Al frente está Dave Eggers, escritor, editor, crítico literario y uno de los grandes compiladores de ese ente más vivo que nunca llamado "literatura norteamericana", muchas veces mirada de lado. Lo que hay alrededor de McSweeney's es uno de los grandes bastiones de la cultura del libro (digital y físico): innovador, selectivo y con una capacidad de reconvertir el noble arte de escribir en una fuente de saber y placer para millones de lectores en EEUU y el resto del planeta. La gran ventaja de McSweeney's es que es un cruce de líneas, tangenciales, pero que crean un todo que por estos lares no hay ni buscándolo con sabuesos: cómic, letras, dibujo... todo unido.

En España han surgido como champiñones los rincones digitales relacionados con la cultura (si lo sabremos nosotros, ¿verdad? - www.elcorso.es), pero aquí van un nivel más allá, no sólo por el talento acumulado en las firmas colaboradoras de Egger, sino también por su planteamiento, mucho más ambicioso, libre, abierto y con ese saber hacer tan poco latino que ha convertido al escritor y esa web en un punto de referencia. Las artes dándose la mano para mayor gloria de historias nuevas de un país que puede estar en crisis económica, pero no cultural. La buena noticia es que tres años después sigue en pie, es más grande y podría ser un gran espejo en el que mirarse.

lunes, 8 de agosto de 2011

Go to the Proms!!



Mucha atención a la foto que hay sobre estas líneas. ¿Qué parece?, ¿la cola para ir al FIB?, ¿para comprar entradas para Coldplay?, ¿para entrar a un club? No, nada de eso, es la cola para comprar entradas para los Proms de Londres, la mayor fiesta de la música clásica, la MÚSICA con mayúsculas: compleja, pura matemática emocional, una estructura que tiene mucho de ciencia y otro tanto de arte, nada que ver con el ABA de toda la vida del pop consagrado por los Beatles, entre otros. Facilón. Muy facilón todo.

Este post casi parece una repetición, pero es que la envidia es muy malsana, y nos hace caer en la misma autocompasión de ver cómo en el corazón de Inglaterra, el mismo país que monta Glastonbury cada año, no hay que olvidarlo, y que se pirra por Coldplay, los clubes y los festivales en la costa levantina, también da el Do de pecho por el mayor compendio de clasicismo conocido, a puertas abiertas para el público, popular y deliciosamente inteligente. Las comparaciones son brutalmente dolorosas con la nación que ha dado a Bustamante, Bisbal y Alejandro Sanz al mundo. Tan sólo esperamos que algún día la Humanidad nos perdone.

Quien vaya a los Proms verá que no hay diferencias de raza, religión, color, clase social o gustos, son una gran fiesta. Y esto es algo que no habíamos recalcado en el otro post que se hizo sobre esto: cuando el arte es una gran fiesta, todos entran y saborean, cuando es casi una obligación o una devoción académica, se convierte en un antipático lastre que nadie desea. Todo lo que toca el Estado se convierte en eso: en España convertimos la cultura es una asignatura de examen, en algo que hay que tener apolillado en la biblioteca criando polvo y siglos. La música es una gran fiesta de cada uno, como si fuéramos cajas de música universales; si se toma como una obligación o un deber, no llegaremos ni a la puerta, y la gente, hastiada, se echará en brazos de ese monstruos demoníaco llamado "sonido latino". Dios nos proteja...

Número de agosto de El Corso

Para este mes de agosto hemos preparado algo especial, tanto como para sacrificar, por una vez, secciones enteras. En nuestro nuevo número la clave es la despedida a toda una época en el DA2, el principal museo y centro de arte contemporáneo de Salamanca, que desde una provincia perdida ha sabido labrarse un nombre propio dentro del circuito nacional e internacional del sector. Más de cinco años de gestión de su exdirector, Javier Panera, que han forjado todo un estilo, y ocho años desde su fundación.

En el resto de secciones, este mes entrevistamos a Bertrand Chavarría, director artístico y cofundador del Smash Ensemble, formación especializada en música contemporánea y que sostiene el festival del mismo nombre en Salamanca. Y fuera de la capital del Tormes, una nueva colaboración del argentino Bevilaqua, un nuevo viaje a las islas británicas, en concreto a la vieja urbe romana de Bath, una atención especial a Guy Delisle y sus novelas gráficas sobre Asia. Y también otro ojo puesto en el rodaje de ‘El Hobbitt’ en Nueva Zelanda, de nuevo con Peter Jackson detrás de las cámaras.

Saludos y que lo disfrutéis.

viernes, 5 de agosto de 2011

Del cine a la televisión: adiós talento, hola dinero


Post breve pero conciso, y con una simple pregunta: ¿se ha pasado el talento literario que antes caracterizaba el cine a la televisión? Respuesta obvia: sí y no, ya que el potencial del cine supera técnicamente a la televisión. Respuesta evidente: sí, por completo. Basta pensar en David Simon, de cuya cabeza han salido 'Treme', 'The Wire' y 'The Corner', sólo por dar un ejemplo. De un tiempo a esta parte algunos de los grandes maestros de la industria de Hollywood se fijaron en que la caja tonta, bien dirigida, es a veces tanto o más efectiva que el cine. Otro ejemplo con nombre propio: Steven Spielberg, que ideó para televisión 'Hermanos de Sangre' y 'The Pacific' después del impacto que tuvo, en la gran pantalla, 'Salvar al soldado Ryan'. El arte de lo audiovisual siempre se ha basado en dos bazas fundamentales: la pericia argumental, esto es, un buen texto que emule al mundo literario pero con una suavidad más clara, porque se narra más deprisa; y el poder de impacto visual, que ya es trabajo de director, iluminador y director de fotografía. Cantan ahora que vivimos la Edad Dorada de las series de televisión, y es probable que acierten, pero eso no quita que los anteriores cuarenta años de producción de ficción en TV sea malo, ni que algún día decaiga: simplemente el cine se hunde y otros han cogido el testigo. Mientras, una recomendación: 'The Wire', 'Fringe' o 'True Blood', esta última quizás con menos caché dramático, sin duda, pero uno de los pequeños placeres de la caja tonta.

martes, 2 de agosto de 2011

Todo sea por el arte


Los roces entre sentimiento religioso y arte son tan antiguos como el mundo, y los de la Iglesia Católica & Cía con los artistas, tan abundantes como sus buenas relaciones. ¿Qué habría sido del arte occidental sin el patrocinio y mecenazgo de la Iglesia? Probablemente un 70% menos, y desde luego antes de 1700 casi un 90%, con esa décima parte en forma de servicios a las grandes casas nobiliarias que pagaban con algo más que bendiciones. Sin embargo a medida que el arte se desligaba de sus mecenas para ser bohemio, libre, anárquico y profundamente independiente, los roces aumentaron. Ya nadie se acuerda de Julio II y de cómo espoleó a los artistas para que el Vaticano fuera el gran museo del mundo. Ahora de lo que se acuerdan es, con toda la razón, de la ofuscación católica porque alguien hace una foto de un actor como un Cristo cualquiera tapándose los genitales con una cruz. Bueno, cosas peores se han visto, desde luego, pero no deja de ser curioso que la gente se escandalice ya por eso, tanto como que la izquierda se enerve porque les hayan quitado una foto. Son los brotes de pasión visceral tan ibérica como el jamón de bellota.

La foto no está mal, pero no deja de ser un artificio muy bien preparado para luego ser como una cuchilla de afeitar, de la misma forma que hay católicos que ya sólo viven felices si no es contra el mundo. Por ese camino van muy mal los fieles de Roma, porque nadie puede vencer al mundo, hagan lo que hagan. Lo contrario es un sueño infantil: la Historia seguirá su curso y Roma podría ser borrada por el tiempo igual que lo fueron los dioses egipcios, griegos e incas, tan fuertes (o más incluso en algunos sitios) como lo es hoy roma. ASí que un poquito más de cabeza y menos corazón, todos ganaremos. Eso sí, quede para la cuenta de las grandes capulladas universales cómo los conservadores se han vuelto a cubrir de gloria democrática al censurar esta foto (nada mejor para publicitar algo que prohibirlo...) que reproducimos con máximo gusto. Todo sea por el arte y la pobre Blanca Portillo, ¿no?


viernes, 29 de julio de 2011

La guillotina de la Semana Negra


Hay frases perfectas para definir lo que le va a pasar a la Semana Negra de Gijón: "No se le pueden pedir peras al olmo", "No hay más cera que la que arde", "Cuando se trata con bárbaros no esperes decisiones sabias"... esta última es de un general romano que se espantaba al ver cómo los próceres del Imperio hacían pactos con los visigodos. Se la van a cargar, así de sencillo, porque molesta, porque la excusa del dinero es inmensa, porque el equipo de Paco Cascos, que gobierna en el filo de la navaja y al que le auguramos una cortísima legislatura, no quiere que la Semana Negra siga como hasta ahora. Hay mucha gente que es alérgica a los sucesos culturales, porque, en su gran mayoría, demuestran su terrible ignorancia. Decían los griegos que los ignorantes siempre lloran por su condición al descubrirla, y quizás parte de esas lágrimas sean las que alimentan que sujetos como los concejales del Ayuntamiento de Gijón, ahora en manos del Foro de Asturias (a su lado parece que los del PP son unos benditos), prefieren dar clases de golf a 400 niños (futuros parados, por mucho que los mimen) que invertir en el mayor suceso cultural del norte de España. Han pasado 24 años y parece que la bonita aventura ya toca a su fin; la Semana Negra sobrevivió incluso con gobiernos de derechas, que no tienen por qué ser alérgicos a las artes, más bien lo contrario. Pero es que los que mandan "por ahora" en Asturias están más allá de cualquier decisión.

En Salamanca aplastaron secciones enteras del Festival de las Artes con la excusa del ruido y de los vecinos (en una zona de la ciudad donde apenas viven más que universitarios), y aquí ya la han sumado a lo de la falta de dinero. Bien por ellos, porque gracias a su falta de miras lo más probable es que la Semana Negra migre a tierras más civilizadas, o simplemente miren a la enriquecida Euskadi y se den cuenta de que los que viven bien en España lo hacen por inteligencia, no por mandato divino. Lo sentimos por Asturias, pero la estupidez tiene un precio.

PD: Si al final no se la cargan, al menos lo habrán intentado. A lobo se le castiga también por enseñarle los colmillos a las gallinas, no sólo por zampárselas.

lunes, 25 de julio de 2011

A vueltas con Tintín


Tintín es mucho más que una figura del cómic, es la llave para una forma de ser en Europa, un estilizado ingrediente de lo que ha conformado la forma de pensar europea durante décadas, mucho más incluso que la anglosajona, dominada por el mito del heroísmo exacerbado creado por DC y Marvel, entre otros estudios. Aquí siempre hubo muchos espejos en los que mirarse, en los que se crearon los idearios visuales y simbólicos a partir del cómic. La película de Spielberg que está a punto de llegar es una forma de respaldar, desde la a veces tan diferenciada cultura americana, uno de los grandes mitos icónicos del viejo mundo. De una tradición del show y del cómic, a otra. Por eso en estos días los tintinólogos andan desaforados y deseando ver llegar algo firmado por Peter Jackson y Steven Spielberg, una forma de tributo que ya veremos a dónde llega con el apoyo de la industria. Sobre todo cuando los anteriores intentos terminaron en fracaso o en pequeño placer en forma de dibujos animados para el mercado franco-belga. Y como demostración, algunos de los montajes que han hecho, buscando el verdadero castillo de Moulinsart y luego retocando la imagen para que se parezca al cómic, o cruzando los cuentos de Lovecraft con Tintín, como en esa portada que es la del viaje al Tibet sin serlo.


Adiós, genial tía loca

Breve como su vida: un post de apenas un párrafo para despedir a una de las responsables de que el soul haya resucitado y se haya incrustado en el pop posmoderno y post todo. Vivió como muchos otros estrellados: Cobain, Hendrix, Janis Joplin (de las más grandes, de las más queridas), el genial Morrison, Brian May y compañía. Dos discos, muchos premios, una estrella fugaz, un cometa, muchas drogas y un proceso meticuloso de autodestrucción para una chica menuda, escuálida y llena de tatuajes que pasaba por querer ser un sex symbol sin serlo, empujada quizás por las discográficas de turno. Era una grandísima cantante con voz profunda. Una pena. Todos perdemos, ella todo, nosotros alguien que no volverá. RIP.

viernes, 22 de julio de 2011

Spielberg como síntoma


Mientras medio mundo "celebra", o mejor dicho, convierte la muerte de Lucian Freud en un acto más de presencia de la pintura (hay que llorar a los muertos igual que se celebra un gran cuadro), la otra mitad está más pendiente de lo que puedan hacer JJ y Steven con su esperada 'Super 8', que a pesar de lo genial de ambos, será una película más sin grandes riesgos. Spielberg y Abrams son grandes hombres de cine, pero no van a inventar la pólvora en una película, eso seguro.

Lo que llega desde EEUU son rumores de que hay mucho marketing y algo de profesionalidad en el resultado final, pero que no esperemos nada del otro mundo. Casi a la vez aparece 'Paul', versión satírica y con tintes de comedia de instituto de un encuentro alienígena, definida como "comedia veraniega" por los botarates de TVE y que en realidad es el canto de los freaks a un género que durante años ha sido santo y seña de Spielberg. Es casi cine dentro de cine: mientras el maestro se prepara para otra muesca más en su revolver otros directores y actores se toman a pitorreo (cariñoso, eso sí, pero pitorreo al fin y al cabo) todo lo hecho por tito Steven desde 'Encuentros en la tercera fase'. Siempre ha sido un poco ñoño este hombre, salvo cuando se pone las botas militares de la Segunda Guerra Mundial, entonces llega a ser incluso gore. Desde 'Minority Report' no ha destacado demasiado con sus proyectos, y ésta fue una más que buena película de género. Y su figura empieza a tomar un perfil a lo "Steve Jobs" que da muy mal rollo.

Es un síntoma de los tiempos: el bucle posmoderno ya ha tocado incluso a uno de los "nuevos clásicos" y empieza a reversionarle desde la sátira. Ha tardado poco Steven en conseguirlo, unos 20 años desde que a finales de los años 80 fuera evidente que no era uno más. Y eso que todavía no ha estrenado "su" Tintín. Spielberg empieza a depender demasiado de la promoción: ¿es un primer síntoma de decadencia o es que ya es un industrial más, el mismo tipo que hizo 'El Diablo sobre ruedas' con dos duros y todavía hoy estremece?

martes, 19 de julio de 2011

Dispara a la manzana


Steve Jobs ha condicionado parte de nuestra cultura, al menos lo suficiente como para que la tecnología se haya convertido en un status derivado del intelecto: si usas Apple es que, socialmente, pareces inteligente. Si no, eres uno más. Lo cierto es que no es tanto así. Queda muy atrás, casi como un reducto de lo pintoresco, al viejo estilo de los artesanos que en su día fueron miembros ilustres de los gremios medievales y que ahora son una atracción turística. A un periodista un día, entrevistando a José Hierro, lo que más le llamó la atención fue que escribiera con papel y pluma: todo lo demás no parecía tener importancia.

Vivimos en un tiempo en el que la tecnología marca una diferencia tan abismal que ya es casi imposible volver atrás. Y sin embargo, en cualquier momento podemos regresar a la Edad Media en un pestañeo sencillo. Basta que nos quedemos sin energía eléctrica para que toda nuestra e-civilización se vaya al infierno y con ella la diferencia de clase que es usar un Apple o un PC. Para el caso es lo mismo, es la nueva cadena, una fase en la cual no somos nada sin los gadgets adecuados, y que en la empresa Apple es una trampa.

Qué genial es Steve Jobs, especialmente para engancharnos y que no paremos de gastar en él: si te compras un iPod te vende al margen soportes, fundas, accesorios para radio, para el coche, para correr con él... el elemento en sí no es barato, pero lo tiene todo. El verdadero fortunón lo hace Apple con los accesorios y con las aplicaciones para la tecnología que vende. Es un efecto perverso de adicción sin freno y que hace que muchos compren iPhone, iPad, MacBook y el mítico Mac, además de todo tipo de aplicaciones secundarias. Así que, ya que vamos a ponernos el yugo, cuando menos que le cueste a Jobs, así que, de vez en cuando, regocijaos si le falla algo a la manzana mordida, que lo hace. Es lo que nos queda, disparar a la manzana para verla sangrar, si podemos.

viernes, 15 de julio de 2011

Monstruos

El público está dominado por inventos como el FIB, cada vez más lejos del espíritu de otros como Glastonbury; el mayor festival de España, puede que del sur de Europa y parte del resto de puntos cardinales, es una gran quedada para adictas al bikini con vaqueros y la legión de erasmus borrachos que cada año llegan al país para dejar euros en alcohol y camellos agradecidos. La música sólo es un ingrediente añadido, no el eje. Cuando un festival dura más de dos años, malo: pierde el arte, gana Don Dinero, poderoso caballero. Y los demás les bailan el agua. Woodstock quedará para siempre como el único y verdadero festival. Todos los demás son simulacros donde vende más una marca de cerveza que un grupo. Y si las discográficas se meten por medio, todavía peor. El negocio de la música cambia, debe cambiar, y por si quedaba alguna duda, ahí está la Innombrable para poner ese puntito de lujuria corrupta para recordar que Darío Manrique tiene razón: los músicos son unos monstruos. Será que somos unos románticos, o que vemos algo más allá del simple hedonismo. Qué tristeza ser racional en un país de fenicios sin sentido de la medida.

jueves, 14 de julio de 2011

De la ciencia olvidada


Verano de lujurias y azoteas, rezaba un viejo título de una película eminentemente mala. Hoy las lujurias las pone la Sgae, y las azoteas los financieros, que no saben si tirarse a la calle desde las alturas, rememorando la metáfora visual más fuerte de las crisis capitalistas (aquel 1929, cuando la gente simplemente saltaba y no evadía la pasta a alguna isla perdida).

Entre medias quedan las artes, porque las ciencias siguen siendo totalmente invisibles en nuestro mundo. Es la gran asignatura pendiente, esa forma de pensar tan inversamente proporcional a la del español medio: racionalismo. Dicen que por cada español con cerebro metódico hay un parado, un camarero y un funcionario. La crueldad siempre se ceba con el débil, especialmente con un país que renunció hace mucho tiempo a ser productor: somos los camareros de Europa, y últimamente, también de Japón, China y EEUU. ¿Para qué hacer máquinas cuando podemos poner copas entre 5 y 10 euros? Cuanto más arrinconada esté la ciencia, más lejos estaremos de ser una sociedad mentalmente sana; se gastan millones en visitas papales y jornadas de la juventud, en festivales de música, en vacaciones, en playas, en juntarse con el resto del hormiguero humano, pero muy poco en alimentar las cabezas. Más valdría vivir más al norte, pasar algo más de frío y tener más tiempo para formarnos, leer y crear. España es un país de autores, de creadores, pero lo mejor que ha salido en los últimos 20 años son Marías, Muñoz, la renovada escuela nacional de cómic (sin apoyo público, por cierto) y la primera etapa de Pedro Almodóvar. Más Galileo y Leonardo y menos Sid Vicius no vendría mal. Para variar y dejar de ser tan borrego.





sábado, 9 de julio de 2011

No hay ilustrados


Una de las nefastas consecuencias de los pecados privados, como en la Sgae, es que ahora, definitivamente, se lanzan a por los creadores desde las cavernas. En España no hay una cultural liberal ilustrada, sólo hay culturetas y el resto de esa masa digna de los textos de Ortega y Gasset. Sobre todo para lo malo. Corren tiempos políticos en los que un buen derechista debe siempre cebarse en los chivos expiatorios, y nada mejor que la cultura, nunca bien entendido por la masa mayoritaria, para disparar. Ahora mismo, como dice un columnista del esquizofrénico 'El Mundo' (hoy liberal, mañana ultraconservador, al día siguiente hasta socialista irredento), ser amigo de Zapatero o de los artistas es, por desgracia, poco menos que ser idiota, corrupto y devorador de niños.

La intelectualidad y sus creaciones se definen por su complejidad, y por lo tanto no son gusto de la mayoría, inmensamente iletrada en ese segundo piso. Después de lograr que el 99% de la población esté alfabetizada, la siguiente campaña debería ser eliminar el analfabetismo funcional que tiene quizás el 50% de la población española. Si a eso se le suma que la sociedad española está polarizada en torno a un grupo de tópicos sobre izquierda y derecha, está todo servido para un cóctel en el que el legítimo uso del poder por parte de la justicia para desfacer entuertos se convierta en un via crucis para cualquier tipo que sea director de cine, guionista, músico o artista en general. Los escritores se salvan, en parte, porque ellos siempre han ido a su bola y, en el fondo, tienen mucho más poder y son como amebas capaces de adaptarse a lo que sea.

En España no hay pues una forma de pensar liberal, es la gran asignatura pendiente. En cualquier otro lugar del mundo donde sí existe, lo que ocurre con la Sgae no sería tan hipnótico, y desde luego no se metería a todos los artistas y autores juntos en el mismo saco que Teddy Bautista. Pensar en clave liberal, pero de verdad, no como la del cojo mantecas radiofónico que presume de lo que no es ni será jamás (¡¡fariseo!!), ayuda a eliminar el grano de la paja, los pecadores de los que no lo son. En España sigue fallando la educación, piedra angular a partir de la cual se forja una nación sana o lo suficientemente cuasi sana como para no ser un fracaso.

lunes, 4 de julio de 2011

El Arca Perdida (en el almacén)

¿Recuerdan la escena final de 'Indiana Jones y el Arca Perdida', cuando unos funcionarios americanos de los años 30 llevan el Arca embalada camino de un estante más de un gran almacén de cosas raras en medio del desierto de Arizona? Es una escena realmente mítica, de esas que alimentan la imaginación y sirven para hacer referencias transversales con la realidad, una de las principales ocupaciones del buen freak. A nosotros se nos ha ocurrido una: el DA2 es como el Arca de la Alianza, embalada en una caja simplona de listones de madera camino de algún lugar perdido en un gran almacén llamado Ayuntamiento de Salamanca, antaño rebosante marmita llena de poción mágica (llámese dinero) y hoy vacía y con costra en el fondo.

Cualquier tiempo pasado para las artes siempre fue mejor, porque falta el engranaje fundamental en estos tiempos que corren: la pasta. No son tiempos estos para Lopes ni Quevedos, ni Cervantinos ni nada por el estilo: el ingenio y la astucia no son virtudes del autor, sino de los héroes de cuento. El DA2, como el Arca perdida, era un arma poderosísima que durante unos años estuvo en manos de gente que supo darle algo de sentido, de contenido, de cierto dinamismo, hasta hacerse algo muy difícil en este negocio: un nombre. Ahora la embalan y la suben a una carretilla para llevarla al fondo, con el Museo del Traje, el Museo de Arquitectura, el Museo Oriental... al reino de los pasos perdidos. Empujando van Mudito (*) y otros personajes que son engranajes internos del almacén, donde como buenos funcionarios se pica la tarjetita y no se piensa.
Figurantes de una película en la que tienen el papel de ser los que después de tanto esfuerzo pongan los clavos en la caja y se la lleven al final del pasillo, a algún lugar donde no moleste. Lo peor de todo es que estuviera quien estuviera en el trono, haría lo mismo.

Poderoso caballero es don Dinero, pero todavía más poder tiene doña Ignorancia, una lacra tan nefasta como un brote virulento de Peste Negra. Ya no llueve dinero, y cuando llovía tampoco es que, salvando excepciones (el Arca, por ejemplo), se hiciera gran cosa. El soniquete del localismo mal entendido ha sido una losa insalvable y de la gestión estúpida ha nacido una forma estúpida de entender la cultura, que ni es sopaboba ni es subvención. Entre unos y otros se han cargado el sistema, y en el futuro ya no habrá más ración doble para el primero que pase por la puerta. Igual sí que toca ser Quevedo o Lope y echarle ingenio. Habrá que tomar distancia dentro de unos años para saber si esta época de la historia ha parido mejores artistas y autores que cuando no había un duro para nadie; y también para saber qué papel ha tenido el DA2 en la ciudad. Porque en 2012 igual la vieja cárcel vuelve a ser eso, porque centro de arte contemporáneo...

viernes, 1 de julio de 2011

El mal karma


Siempre se ha dicho que la vida enseña sus normas a guantazo limpio. Nuestros errores de cálculo son tan importantes como los aciertos: aprendemos más de ellos que de otros. Por ejemplo, a pasarse de listo e intentar imitar a Savonarola en la red, porque se suele terminar quemado y escocido, en listas negras y vaya usted a saber dónde más. Cuando se comete un error se asume la culpa, algo que algunos no deben haber entendido; cuando se comete un error se aprende y se obra en consecuencia en adelante. Por eso no vamos a pillarnos los dedos, para que determinada gente no tenga excusa para, una vez más, sacudirnos desde su púlpito. Que cada uno saque sus conclusiones, que ya habrá otros con mayor cobertura legal para decir la verdad dolorosa.


Así que nos limitaremos a comentar una noticia curiosa, con enlaces de dos periódicos diferentes (basta clickear y leer), para que quede claro que la realidad no es permeable cuando es tan contundente como un buen puñetazo de un peso pesado llamado Fiscalía Anticorrupción. Sean culpables o no, hay dos hechos probados: primero, que la mala fama de la Sgae alcanza niveles de proporciones de novela negra de la buena (ojito al artículo de 'El Mundo'); segundo, que hay una causa policial y judicial abierta, y que de ella se van a derivar responsabilidades penales y mediáticas, ya que de este golpe va a ser difícil recuperarse. Es un suma y sigue que nos remite a los errores de nuestras vidas, a los errores de todos, a pensar que el mal karma no nos alcanza.

Y por supuesto, siempre nos quedará Diego Manrique...