viernes, 14 de noviembre de 2008

El Dragón Dormido - Lecciones da la vida, hermano

El trabajo se acumula y no todo sale como debiera, pero Corso Expresso no abandona, y mientras el equipo buscaba tiempo para hacer entradas llegó una noticia que a uno de nosotros nos recordó un viejo proverbio chino: "Afortunado el hombre que sea como un dragón dormido". Se explica porque cierto conocido, personaje discreto, picapedrero, trabajador sacrificado que siempre estaba en silencio y cumplía de sobra con lo que se le exigía, ha protagonizado la metáfora perfecta de lo que ese proverbio (que todos deberían tatuarse) quiere decir. Brevemente: el discreto y sigiloso tipo, apreciado por todos por su amabilidad, educación y buen hacer, con cierto talento pero tampoco para ser una bomba, estuvo unos tres años soportando a compañeros trepas, a listillos, pelotas, cortesanos y jefes mediocres que supieron bien cómo explotarle. Algunos le decían que no se dejara pisar, pero él siempre respondía encogiéndose de hombros. Se sentía satisfecho con su trabajo. De hecho, vio pasar a muchos por la oficina, y él siempre permanecía: "pobre, se va a quedar aquí para siempre", pensaban los demás.

Hasta que un día las circunstancias cambiaron: hubo movimiento por los despachos y alguien nuevo se fijó en él. Empezó a revisar su trabajo y se dio cuenta de que curraba más que el resto, que lo hacía bien y que había logrado organizarse sin depender del resto. Le ascendió. Y los demás, obviamente, se quedaron lívidos: "¿ése, por qué él si no destaca?". Pues precisamente por eso. En la primera reunión planteó los temas, cómo quería trabajar a partir de ese día, que era justo lo contrario de lo que se había hecho. Simplemente aplicaba lo aprendido en años de trabajo diligente. Entonces, al ver que todos le ninguneaban porque le seguían viendo como uno más, decidió que el dragón llevaba mucho tiempo dormido. Lo que sabemos en Corso Expresso es que de un equipo de 10 personas sólo quedaron en su puesto dos, precisamente los más nuevos. El jefe que le había ascendido no dijo nada, simplemente sonrió y todo siguió su curso. Por eso el viejo proverbio chino debería estar tatuado en la cabeza, justo al lado de otro dicho siciliano: "Teme con pavor los largos silencios de tu vecino". Somos como los icebergs, ¿verdad?

martes, 11 de noviembre de 2008

Ánimo Gabriel


Gabriel Velázquez pone alfombra roja el día 20 de noviembre para 'Amateurs'. Hasta aquí todo normal. Lo hará en los Cines Van Dyck, quizás el último rescoldo del cine de antes y con cierto gusto artístico en Salamanca. Seguimos bien. De repente, aparece la revista 'Fotogramas' y mete una película sin estrenar y que iba para joyita de culto en la lista de sus ocho recomendaciones del cine independiente europeo y americano. Vamos, que este chico puede terminar si no se tuerce en un referente excepcional de cara al futuro Porque todavía es accesible, porque el cine parece que le sale del corazón y porque Salamanca (no toda, claro) le espera con los brazos abiertos después de la puñalada al bolsillo del ciudadano (y a su gusto) que fue el estreno de 'Vantage point', Plaza Mayor volando por los aires mediante. Más allá del placer siniestro de ver explotar una Plaza a la que le hacen tanto la pelota que parece ya cubierta de babas, aquella película fue el paradigma de la estupidez mercantilista: se gastaron millones en promoción, y lo recaudado no debió de cubrir todo el presupuesto. Todo esto nos lleva a uno de los paradigmas del cine occidental: ¿más dinero o más calidad? Si hay de lo primero, normalmente los productores meten demasiado las narices en el asunto y la película termina convertida en un predecible producto audiovisual que pegará el pelotazo pero no sobrevivirá a ese mismo año. Si se escoge lo segundo, puede que ese filme se convierta en un mito (bendecido o maldito, da igual si luego se habla de él) y con los años crezca hasta convertirse en un icono y su autor en un genio. Es algo que ha pasado mucho. Por eso Corso Expresso le dice a Velázquez: sigue así pero desconfía de los pelotas, no te vayas a morir de éxito; siendo fiel a uno mismo se llega más lejos que vendiendo el alma al Poderoso Caballero, Sir Euro en el Bolsillo. 

La falacia - El escorpión anda suelto

Todo el mundo debería leer a Sun Tzu y a Maquiavelo, no por cuestiones prácticas de que todos vayamos a hacer la guerra o a ser príncipes, sino porque esos libros esconden sabios consejos sobre lo que no se debe hacer. De hecho, vamos a hacer una pequeña colecta para enviarle varios ejemplares a determinado periodista taurino que vuelve a caer en el error de confundir lo amado con lo verdadero. Juramos y perjuramos no volver a hablar de toros, y todavía, mientras nuestro negro literario le da a la tecla con esta entrada, dudamos de si merece la pena volver a dejar suelto al escorpión. 

Pero es que ciertas cosas no son de recibo, por muy simpático y entrañable que sea el tipo en cuestión. Que sin duda parece serlo. Meterse con alguien, y más una periodista con una carrera tan sólida como comprometida, simplemente porque no le gustan los toros y lo dice públicamente, no sólo no es de recibo sino que perjudica gravemente a lo mismo que defienden. Si ella siente repugnancia por los taurinos, entonces más razones para pasar olímpicamente de ella. La clase, que decía don Santiago Bernabeu, se basa más en saber hacer oídos sordos a determinado tipo de comentarios que en cargar como la brigada ligera. 

Especialmente si se hace con el argumento de que "ella no ve" las cosas que supuestamente él si ve. Eso se llama "falacia ad sapientia", y por desgracia es tan común en España como la intolerancia: sólo yo veo algo bueno en eso, y si los demás no lo aprecian también, entonces es que no entienden y por lo tanto sus críticas no son de recibo. Resultado: el taurino comete el mismo error que la periodista. 

Ejemplo: vaya usted a ver un concierto del Smash Ensemble de Salamanca, que hace estrenos de composiciones contemporáneas de primer orden, mundialmente reconocidas por su calidad. ¿No lo entiende?, ¿le resulta aburrido? Ah bueno, entonces es que usted no sabe (porque no entiende) y sus críticas son producto de su ignorancia supina en música, y además lo voy a soltar a los cuatro vientos... Si ella mete la gamba, no vaya usted detrás con un plato para hacerse un cóctel. Y ahora sí, no volveremos a hablar de toros jamás. 

lunes, 10 de noviembre de 2008

In memoriam - El día que empezó a morir Alemania

"Los pogromos no fueron el primer capítulo del antisemitismo nazi, pero abrieron la puerta a la catástrofe de las catástrofes", ha recordado la jefa del Ejecutivo alemán durante una simbólica visita a la sinagoga berlinesa de la Rykestrasse con ocasión del 70 aniversario de la Noche de los cristales rotos. "Esa noche ardieron las sinagogas, luego ardió toda Alemania, luego toda Europa", ha proseguido la canciller en su recordatorio de los sucesos que supusieron el inicio de la persecución masiva de judíos por toda la Alemania nazi. Con estas frases se despachó ayer una mujer de Estado que, como el resto de políticos con dos dedos de frente en Alemania, saben que el pueblo germano va a tener que pedir perdón durante otra generación más por todo lo ocurrido en su país en los años 30 y 40.
Ese día no sólo murió gente, sino que empezó a agonizar la propia idea de Alemania, basada en el nacionalismo étnico y sanguíneo (y sanguinario) de los postulados que hicieran Herder (el alumno hereje y bastardo de Kant) y Fichte (espoleado por la invasión napoléonica) sobre la esencia alemana. Así que el recordatorio es doble: por los judíos, víctimas inocente de la crisis de Europa, y por la propia Alemania, que perdió la inocencia, el cielo y el camino para mucho, mucho tiempo. Como decía un intelectual judío alemán hace no mucho, "Alemania fue la primera en morir con los nazis, la primera víctima: aquel país de mis abuelos cayó sangrante ante el mal absoluto, perdió su futuro y su imagen de nación respetada para siempre". Así pues, in memoriam.

domingo, 9 de noviembre de 2008

El Prado - La apariencia y el referente cultural


Un viaje relámpago en compañía de un agudo observador ha permitido a un miembro de Corso Expresso entender lo que ha ocurrido en el Museo del Prado: remozado, ampliado, con nuevas disposiciones en sus salas, con nueva infraestructura, más moderno, con una tienda abierta, una gran cafetería, un auditorio y un aire estilo Louvre que le hará todavía más potente. Una de las cuatro pinacotecas del mundo, una joya inigualable que el acompañante de nuestro equipo supo diseccionar en dos frases: "Hay que fijarse en que la entrada está junto a la tienda y la cafetería, te obligan a pasar por aquí más tarde o más temprano". "En la tienda te venden de todo, cosas que no tendrían cabida en un museo, como camisetas y utensilios de la vida diaria, pero todo con el sello Prado; y la gente pica, y lo hace porque venden una imagen de marca cultural que da prestigio intelectual al que lo lleva y así no necesita ser inteligente, sólo aparentarlo". Sobran los comentarios, pero nos alegramos de que El Prado sea un referente, a ver si aquí (en la ribera del Tormes, queremos decir) dejan de tirar la pasta como lo hacen y se ponen las pilas con el futuro Museo Nacional de Salamanca (nombre que hemos propuesto después de un largo proceso de eliminación de las ideas estúpidas). Aunque claro, los sueños, sueños son, por gratis que sean...

sábado, 8 de noviembre de 2008

El mundo de las apariencias - Sócrates tenía razón

Suceso: por un error en el programa ayer no salió esta entrada de Corso Expresso. Nos hemos dado cuenta tarde y mal, así que pedimos perdón, no volverá a suceder. Va con fecha del sábado pero la hemos reactivado hoy domingo. Lo lamentamos. Fustigaremos con látigo de siete colas al becario responsable (LC dixit).


Feo, sucio, andrajoso, con toda seguridad bisexual (habida cuenta de la cantidad de efebos que tuvo como alumnos), misógino (como todos los griegos) y padre de una línea de pensamiento que más de uno ha detestado y lamentado durante siglos. Sin embargo, Sócrates fue el primero en denunciar que el ser humano se fiaba demasiado de las apariencias, que en realidad sólo eran copias baratas (metafóricamente hablando, claro) de las verdaderas ideas de las cosas. Es decir, que una mujer bella sólo era una distorsión física de la verdadera idea de la belleza, ente abstracto que habitaba en un mundo superior y verdadero al que no se accedía por los sentidos, que nos engañaban. Algo parecido ocurre en este mundo actual, dominado por la cultura de lo visual que no para de darnos disgustos, de aferrarse a esa fusión entre instinto biológico y desprecio de lo abstracto que tanto daño le hace a Occidente. Vivimos tiempos nazis, que diría De la Rochelle, porque el culto a la juventud y a la belleza física a partir de determinados cánones fisiológicos ha generado tanto dolor y sufrimiento que cada vez que aparece un nuevo anuncio publicitario propagando ese cliché el publicista debería tener una almorrana nueva (de hecho se pasan tanto tiempo sentados comiéndose la cabeza por una idea que igual no hace falta ni maldecirles...). Quizás el impacto del ascenso de Asia tenga una consecuencia positiva para nuestra civilización, y es el mirar más en el interior, porque la belleza perfecta (como decía Angelina C. Blacksmith) siempre está oculta y dentro de las personas. Quien no lo vea es un ciego que no merece más que desprecio de los verdaderos videntes.

viernes, 7 de noviembre de 2008

Pedimos disculpas - Elogio del sentido común


Sí, la anterior entrada ya no está y la hemos sustituido, porque el ataque de ira de un miembro de esta nuestra redacción no debería enturbiar la paz y la línea que tenemos. La rabia terminar por pasar, y más de uno lleva demasiadas horas leyendo a Sun Tzu y el Tao como para dejarse llevar por las emociones irracionales. Así que en lugar de ira vamos a dejar caer un par de hojas de este otoño que se llevó a una gran profesional que demuestra, lentamente, que la tenacidad, el trabajo y el sentido común son las tres llaves que abren muchas puertas. Pocos tendrían las agallas de dejarlo todo cuando lo dominan para empezar de nuevo, y muchos menos de sentarse a la diestra del César y comprobar lo cerca que se está del abismo. Ella es la demostración de que la inteligencia no conoce de géneros, edades, lugares de procedencia o educación. De la Rochelle solía decir que "la superioridad de una persona no está tanto en su inteligencia potencial como en su capacidad para afrontar retos y superarlos con decisión". O lo que es lo mismo, que donde no llega el talento llega el trabajo y la claridad de ideas, aunque a ella no le falta ni de lo primero ni de lo segundo. Quién sabe si algún día pueda integrarse en algo aún más grande. Entre tanto, la esperaremos. 

miércoles, 5 de noviembre de 2008

Good luck, Obama! (Por la cuenta que nos trae...)

No escribió nadie de Corso Expresso ayer porque era una noche histórica y había que esperar para ver qué narices pasaba con Estados Unidos, un país que siempre sorprende, por lo malo (y conservador) que puede llegar a ser, pero también por las pequeñas revoluciones que de vez en cuando surgen, como cuando fueron los primeros en diseñar el capitalismo de estado (años 30, Roosevelt), en crear el sistema industrial para la clase media (años 50, Eisenhower), en derribar los muros del racismo y convertir la lucha civil en ideología (años 60, JFK y Johnson) y en demoler sin saberlo el capitalismo neoliberal (gracias, George W. Bush, sin ti no hubiera sido posible). Obama ha ganado con amplia mayoría (en azul los estados demócratas, en rojo, los republicanos), sin trampas (como aquel fariseo de JFK, que usó a la mafia irlandesa en los 50 para ser congresista y luego a la italiana para ser presidente), sin necesidad de hacer demagogia barata, con una campaña electoral ejemplar que es de manual, con internet en una mano y la ilusión de grandes cambios en la otra, con un equipo de campaña joven, atrevido y multiétnico. Básicamente y a grandes rasgos: ha hecho las cosas como debe. 

Sin embargo se topará con obstáculos que diluirán su ímpetu. La crisis económica y los planes de Bush hipotecarán su mandato y quizás el siguiente si sale reelegido; la guerra de Irak y la de Afganistán son agujeros financieros que lastrarán la economía americana; y finalmente, la ilusión ciudadana siempre tiene fecha de caducidad y además es muy rencorosa si se ve defraudada. Eso lo sabe bien Zapatero, que ha pasado de mirlo blanco a cuervo canoso en muy poco tiempo. Desde aquí le deseamos lo mejor, que pueda ser un nuevo Franklin D. Roosevelt y no otro fallido JFK, no otro Clinton sino un buen Thomas Jefferson que además ayude a Europa a salir de los atolladeros de los que ningún payaso bufón como Sarkozy nos sacará jamás. Del capullo enano de oscuro origen húngaro ya hablaremos otro día... Good luck, Obama. Por la cuenta que nos trae a todos. 

lunes, 3 de noviembre de 2008

Rembrandt vuelve a casa - El Prado

No hacen falta razones para ver algo pintado por Rembrandt, y mucho menos pueden detener a nadie los 28.80 euros que cuesta desde Salamanca el billete de ida y vuelta en bus. Mucho menos cuando el viejo holandés neurótico y genial llega con el paisaje y una dimensión social de su obra. Lo mejor en El Prado hasta el próximo 6 de enero de 2009, una exposición más grande en cantidad que la que pasó por las salas de la Biblioteca Nacional hace un par de años, cuando se analizaron las claves de este pintor fundamental que a fuerza de estudiar la luz y el color, el juego de sombras, parió el impresionismo avanzada casi a la vez por los cuadros finales de Velázquez. Creador fundamental, inigualable, uno de los grandes favoritos de Corso Expresso por sus obsesiones con la imagen propia y la del ser humano, por su capacidad para capturar espíritus, como si fuera capaz de robarle el alma a sus modelos. Se subtitula 'Pintor de historias', pero más bien debería llamársele pintor de almas, del alma holandesa, del alma de la burguesía más avanzada que existió, la que prefiguró toda una época en Europa. No hay excusas.

domingo, 2 de noviembre de 2008

¿Un Tacheles salmantino? ¿Sí, no, es broma?

No es el Tacheles berlinés, que ya nos gustaría a todos en Corso Expresso, porque entonces la vida salmantina sería mucho mejor y gratificante, pero puede ser el principio de otro tipo de experiencias a más largo plazo. Una empresa panadera local, antes de poner en marcha su nueva fábrica, la cedió a una veintena de artistas de la generación que vivió su infancia en los 70 o principios de los 80, con una nueva forma de ver la vida y el arte. Durante unas 8 horas cada cámara frigorífica, sala, pasillo, almacén o muelle de carga se convirtieron en museos para exponer pintura, escultura, audiovisuales o hacer performance. Es tan original para lo que es Salamanca que todos se preguntaron lo mismo: ¿y la próxima de estas, dónde? Pues de momento en ningún lado, pero el colectivo responsable de la idea, Pan And Eros, liderado por Paloma Pájaro (pintora salmantina, en la imagen), ya está en busca y captura de mecenas, colaboradores y el ansia de que algún polígono industrial de Salamanca se parezca, aunque sólo sea en el forro, al Mitte berlinés. Pero como bien decía José Ángel Sanz en su opinión del pasado sábado 1 de noviembre, "esto no es una carrera de 100 metros lisos, sino de 10.000", y eso referido a la cultura, así que vamos a ver si el caos interesante del sábado noche se puede convertir en el caos organizado creativo del Tacheles. Recemos a los dioses. 

viernes, 31 de octubre de 2008

Sara Baras, el jazz y Halloween


Son cosas que pasan. La misma noche de Halloween, en la que medio mundo finge ser yankee por unas horas y divertirse sin mirar a quién o a dónde, Sara Baras pasó como una locomotora por Salamanca, con su espectáculo 'Sabores', justo al mismo tiempo en el que Marc Copland, genial músico de jazz, le dio bien fuerte a las 88 teclas de marfil y sucedáneo en el Auditorio Fonseca. Flamenco y jazz, dos géneros tan únicos y contundentes como minoritarios, porque ya dijimos que la cultura de hoy se forja a partir de gustos y estilos minoritarios que gozan de una buena salud de hierro: porque cuando un gusto es mayoritario se hace blando, soso, pierde originalidad y fuerza porque se estandariza y ya no deja nada a la improvisación. Exactamente igual que Halloween, genial cuando era la fiesta de los muertos y los demonios de los irlandeses, cuando era una fiesta típicamente americana que sólo tenía sentido entre los millones de emigrantes ingleses e irlandeses de las ciudades de la Costa Este de EEUU. Pero al final, es lo de siempre: se puede morir de éxito. El jazz y el flamenco, como son de potentes minorías, sobrevivirán a todo. Por cierto, genial ambos, Sara y Marc, cada uno a lo suyo y con filigranas. 

jueves, 30 de octubre de 2008

Gervaise de la Rochelle - Memoria bastarda y republicana

Gervaise De la Rochelle se pasó media vida huyendo, con su diario perfectamente detallado de una vida de la que disfrutó entre botellas vacías, platos vacíos, regiones y ciudades vacías. Porque todo se lo bebió, se lo comió o de todas huyó perseguido por sus ideas. Y sin embargo, en la memoria de los que le hemos leído, en todos está la condición de que el Año 0 del mundo, o al menos a este lado de los montes Urales y del Mediterráneo, empezó el 4 de julio de 1776 y se confirmó el 14 de julio de 1789. Sin vuelta atrás, sin condiciones, sin vaguedades, sin tradiciones: catarsis absoluta para un mundo que se acostó feudal, cristiano y autárquico y se levantó republicano, desconfiado y universal. G.De la R. empezó a correr en 1923 en Italia, a pezuña de caballo del fascio italiano, y no paró hasta el verano de 1945, cuando por fin logró encontrar asilo en Inglaterra, desde donde escribió sus 'Crónicas Goliardas'. Una vida de republicano estricto, convencido y sin titubeos, de mente fuerte y no débil, marcada igual por la acidez de estómago y de espíritu, el humor y el convencimiento absoluto de que nada en la vida puede tomarse en serio (ni Dios, ni el hecho de existir, ni la familia, ni el amor, ni el odio) salvo la República, la forma de vida, el código moral y las virtudes humanas de los hijos de Roma que son la piedra base de lo que somos. Por eso, esperamos todos, y más aquí, la llegada de la III. Por él, por nosotros, porque 3000 años de historia nos respaldan, porque en Atenas y Roma hubo democracias antes que reyes y emperadores, no lo olviden nunca. 

Texto: Jacob de la Rochelle ('Memorias de un bastardo mentiroso', 1966)
PD: recuperado para Corso Expresso después de leer ciertos extractos de las memorias de la Reina. Manda narices las tragaderas de la ciudadanía con determinados parásito de medio pelo sin oficio ni beneficio. 

miércoles, 29 de octubre de 2008

La serenidad de Massagué


Pasó Massagué por Salamanca con su acento catalán, su serenidad de hombre de ciencia, su tranquilidad insultante al verle afirmar sin cortarse un pelo que "el cáncer será curable o crónico, y por lo tanto gestionable, en esta primera mitad de siglo". Es posible que Joan Massagué no sea totalmente consciente de lo que supone una afirmación así de alguien que lucha desde hace años contra la peste moderna, mucho más que el SIDA o los accidentes de tráfico o los problemas de corazón. O quizás sí, y precisamente vérselas con el mal más enigmático conocido por el hombre le da esa tranquilidad y fuerza interior para soltar bombas como esa. Sea como fuere, su paso dejó un poso de conocimiento e inteligencia que miles de artistas y creadores encumbrados en torres de marfil no tendrán jamás, por mucho espíritu bohemio o de autor que exhiban o promocionen. Ya lo decía el gran Sebastián Vicente: "Calla, haz lo tuyo y guarda silencio, y verás cómo llegan los mejores halagos, los que te dicen siempre los demás y no tú mismo". 

martes, 28 de octubre de 2008

La Casa Azul - Kavafis y Beatrix

Kavafis sigue andando bajo la lluvia, esperando el momento de encontrarse. Otro brochazo de un texto que se hace como un cuadro impresionista, que espera un vistazo general recogido por LC en algún futuro cercano. 

"Ojos verdes hundidos en un mar azul que lo inundaba todo. Su silueta oscura, de negro inmaculado, sin apenas imperfección que mellara la tiniebla que la envolvía, se recortaba contra la enésima tonalidad que bañaba la estancia, azul, azul magenta, azul electrificado, azul intenso y perfecto. Sus ojos, sus rasgos repletos de curvas, su pelo recogido en trenzas, el sueño aniñado y lejano, serio, sin sonrisa alguna, intenso, duro, como un puñal clavado entre las costillas para partir en dos el corazón de Kavafis, incapaz de moverse, de no hacer otra cosa que no fuera mirar, dejarse llevar, morir allí mismo un millón de veces y bañarse en ella. Dejó de respirar, de pensar, de ser, simplemente empezó a existir a partir de la imagen de Beatrix ante ella. No amaba, había muerto al verla".

lunes, 27 de octubre de 2008

Érase una vez la London Symphony, el CAEM y un tarado


Pasó como una exhalación la London Symphony Orchestra (LSO) por la orilla del Tormes, más concretamente por el CAEM, con el director Harding como jefe de escena y los dedos ágiles de Imogen Cooper, que llegó, tocó un concierto para piano de Mozart y salió escopetada como toda buena estrella que se precie. La temporada clásica tocó techo con las obras de Sibelius y Schumann que retumbaron desde la platea al anfiteatro, donde Corso Expresso acabó atornillado a la silla entre la indiferencia generalizada. Ya saben todos que el melómano clásico se divide en varios grupos: sociales (que sólo van para que les vean allí y suelen odiar la música), tradicionales (sólo escuchan eso y por lo tanto van como quien camina hacia la misa dominical), pedagógicos (que van porque quieren aprender, porque saben algo de música y llevan también a sus hijos, que acaban dormidos o dando tumbos por la butaca presos de un mortal aburrimiento), emocionales (la clásica les llega al alma, al corazón y les da el calor sensitivo del que les priva la humanidad) y finalmente "tarados", "freaks de la solfa" o directamente enfermos. Vamos a meternos en este último grupo, todos los del equipo, que de algún lado cojeamos: el arranque de la sección de cuerda es como un latigazo de gusto sobre la piel y la LSO sabe bien cómo darle placer a este último tipo de melómanos, tipos desmadejados social y espiritualmente que dan botes en su sitio del auditorio con determinados acordes y temas, que cambian de postura y a los que se les van las manos entre el silencio y el hieratismo de todos los que le rodean. Tengan compasión, son los mismos que dicen que "Beethoven es Dios" y matarían al que bostezase en su presencia en un concierto. Eso es porque realmente no saben de música. Claro que también son los mismos que luego acunan sus discos de los Rolling Stones... si es que todo se pega. 

domingo, 26 de octubre de 2008

Los Imprescindibles de Corso Expresso - Monty Python


Mucho más que un grupo de cómicos ingleses acunados entre los colegios de élite y Oxford-Cambridge. Mucho más que la esencia del espíritu inglés destilado en forma de humor. Mucho más que un grupo que entre finales de los años 60 y principios de los 80 marcaron un estilo de inteligencia, de crítica, de ver la vida. Mucho más que los padres de cintas clásicas como 'La vida de Brian', 'El sentido de la vida', 'Los caballeros de la tabla cuadrada' o la legendaria 'Monty Python's Fliying Circus' que convirtió la BBC en la cuna de la libertad de expresión total. John Cleese, Eric Idle, Terry Jones, Michael Palin, el americano Terry Gilliam y el fallecido Graham Chapman fueron los padres de una forma única de ver el mundo desde la perspectiva inglesa, que inventaron un nuevo adjetivo ("pyntonesque") y que crearon un mundo personal e inclasificable que ha alimentado a muchos otros grupos británicos, americanos y europeos. Guiños, frases hechas, giros, personajes o simplemente actitudes, todo eso son alimento de mentes que ansían algo más que el humor tozudo y grueso que suele destilarse en España, acostumbrada a la jarana pero no a la comedia inteligente.

Son uno de los grandes productos de Occidente, una de las razones para salvar a esta civilización cuando llegue el momento del juicio final: la crítica social se unía al absurdo, pero con ese distanciamiento y agudeza tan típicamente inglesa que fueron la mejor promoción posible para Gran Bretaña. Porque, como dijo un colaborador nuestro, "cuando vemos alguna película o recordamos algún sketch suyo nos hacemos un poco ingleses". Cualquier producto suyo es recomendable, y si el consumidor no lo entiende o directamente lo encuentra absurdo, entonces es que el reino pyntonesque no es de este mundo, y usted está demasiado atado a él. "Lo sentimos, pero puede que sólo sea para felices, dichosos y supremos iniciados", como dijo August de la Rochelle, hijo de Gervaise.

sábado, 25 de octubre de 2008

Sobre el negocio de los libros antiguos en Salamanca


Decenas de libros viejos, antiguos, de ediciones que ya no se encuentran, pero también mucha morralla. Eso es lo que habrá en Salamanca hasta finales de mes en la Plaza Mayor con la Feria del Libro Antiguo y de Ocasión, una de las mejores de España por la cantidad de joyas de papel que se pueden vender, pero también una ocasión inigualable de sacar al aire ese stock que jamás se vendió, allá por el 79, o antes incluso. Vivimos tiempos en los que algo, por el mero hecho de ser antiguo, es bueno. Una cosa es vender al lector adicto textos con más de dos siglos y subir el precio a gusto del poseedor, y otra muy diferente mezclar los garbanzos de calidad con otros podridos para poder llenar el puchero. Error, craso error, porque un aficionado nos ha contado cómo compró un pequeño libro de Ambrose Bierce con varios de sus relatos cortos: la edición era de bolsillo, del 89, de papel amarillento y letra diminuta, igual que el talento de su traductor.


La edición era horrible, mal expuesta, sin apenas sangrías, inconcebibles faltas de ortografía y errores gramáticales de órdago. Y aún así le gustó. Le costó 1,5 euros. No está mal, y a fin de cuentas no se puede pedir más por ese precio. Al lado había un tratado de medicina en latín, de 1772, que costaba un poco más: 4.500 euros, y porque su estado de conservación no era demasiado bueno. La pregunta crucial es que si la feria ya ha conseguido que la dejen estar en la Plaza Mayor, fundamental para que sobreviva comercialmente, ¿por qué narices los libreros siguen ofreciendo lo peor de cada casa editorial, la morralla que no pueden colocar entre incunables?, ¿es que no se dan cuenta de que van a terminar por echar atrás a la gente? "Pero claro, es que por un euro...". Respuesta fácil. Si tanto presumen los libreros de su buen gusto, que lo demuestren, porque después de tanto presionar al Ayuntamiento igual se desvanece el esfuerzo entre tanta tontería de banda municipal tocando pasodobles, tanta exposición barata de fotografía ameteur y tanto niño puñetero pidiendo el Don Mickey de 1988 (sí, había uno, para que vean cómo va el negocio).

El fiasco de un premio para la galería


Perdón por la tardanza. Ya saben los fieles que si un día fallamos, al siguiente damos el doble. Para empezar podríamos hablar de cómo cada día los premios de instituciones a personas se contagian más (y sin remedio) de la censura fascista de lo políticamente correcto, otra forma de cortarle las alas a la mente, sólo que al revés: si antes se hacía por el bien de la mayoría, ahora se hacer por el bien de las minorías y corporativismos absurdos. Los Premios Príncipe de Asturias son un ejemplo de cómo la opinión pública del momento pesa más que los méritos reales de la persona. Por ejemplo: se lo dan a Rafa Nadal, un pipiolo de 22 años recién cumplidos y que podría jugar hasta los 32 si le diera la gana: ¿por qué ahora y no dentro de diez años cuando sea un dios del tenis? Lo mismo a Ingrid Bethancourt: ¿por qué ahora que está libre y no tuvieron arrestos de dárselo cuando aún estaba en cautiverio, cuando ese gesto hubiera pesado infinitamente más y habría hecho más por la causa de la democracia en Colombia?, ¿por qué al equipo de basket de España por el Mundial y no a Ballesteros, a Nieto, a Raúl, a Puyol...?, ¿por qué todo está tan intoxicado de buenos pensamientos, el buen rollo que acaba por esterilizar todo? ¿Acaso no quieren en Asturias que sus premios sean como los Nobel? Pues vais mal, muy mal, porque en Suecia se premia el genio y el talento, no la cantidad de portadas, y los gestos se hacen de cara a la historia, no de cara a la galería... Vamos, que se lo dan a Corso Expresso y nadie movería un dedo para ir a recogerlo, como Jean Paul Sartre, que lo rechazó pero luego preguntó si podía quedarse con el dinero. Ah, la vieja hipocresía francesa...

jueves, 23 de octubre de 2008

Venancio Blanco y las "lenguas de serpiente"


En esta ocasión las letras las pone Corso Expresso, pero el espíritu lo pone una gran periodista harta de toparse con fenicios de la fama y la fortuna que nos ha pedido el favor. El escultor Venancio Blanco, uno de los grandes de la neofiguración de la posguerra, acudió a Salamanca para presentar 'Teoría y espacio en el taller del escultor Venancio Blanco', un ejercicio de onanismo literario perpetrado por dos cortesanos que anidaron hace tiempo en el taller del autor. Por un lado Nuria Urbano (de quien los periodistas, y mucho más nuestra cómplice, dijo que "cualquiera puede escribir un libro, y yo creo que esta tía tiene un poco de retraso"), una rubia mona que no dio pie con bola a la hora de hablar del artista, presente y al que no le dejaron decir ni mu hasta el final. Porque cuando uno trae a un artista, "hay que empezar por lo importante, por él, y no dejarle para el final" (AC dixit). Y para culminar, Gerardo Díaz, un asturiano con ínfulas de sacerdote que se mencionó a sí mismo en cinco ocasiones cuando en realidad tenía que hablar del pobre Blanco, que tenía la boca seca y no paró de beber agua, de mencionar al "expulsado" Paco Blanco (antiguo director de la Fundación Salamanca y que ni está ni se le espera, y más con Isabel presente) y de hacer divagaciones propias de quien ya está de vuelta de todo. El libro, además, se edita con DINERO PÚBLICO a un precio de 20 euros en una tirada limitad de 500 ejemplares.
Si a todo eso se suma que la escultura es el arte que más alejado ha quedado del gusto del público y de los medios de comunicación, entonces ya tenemos el pastel del despropósito servido. Venancio Blanco se merecía algo mejor, tener más tiempo la palabra y sobre todo no viajar acompañado de dos eunucos mandarines que le aislen del mundo. Las canas y la experiencia merecen algo más de respeto por parte de las instituciones, sobre todo de un hombre que podría haber contado mucho más si no fuera por los "lengua de serpiente" (como decía Tolkien) que le rodean. Que pena, oiga...

miércoles, 22 de octubre de 2008

Obama y las campanas de Aquisgrán


Parece ser que Barack Obama podría ser presidente de Estados Unidos. ¿Quién lo iba a decir? El mismo país que en los años 60 linchaba a los negros por mirar a una mujer blanca, que vendía drogas en los guettos negros para empujarles a la marginalidad absoluta, que se negaba a dejar que niños negros y blancos estudiaran juntos... El imperio americano, una vez más, da un giro sobre sus talones para que, como dijera El Gatopardo, "todo cambie para que todo siga igual". Ahora los negros tienen más dinero, se han aburguesado, igual que muchos latinos, mientras los blancos se hunden en su marasmo generacional y se niegan a mezclarse para crear una nueva estirpe de americanos mestizos que dieran más lustre al imperio. Puede que Obama sea presidente, o puede que como dicen los demócratas, el americano medio miente en las encuestas para no parecer racista. Quizás gane McCain, pero su avanzada edad, sus achaques de salud y su incapacidad para dejar de ser el mismo blanco conservador de toda la vida no auguran nada bueno. Mejor este hombre de sonrisa de anuncio; se parece a JFK, esperemos que dure lo suficiente para ilusionarnos a todos.


Así que mientras EEUU se psicoanaliza a sí misma y se planta con la perspectiva de elegir presidente a un negro, Europa se reúne a puerta cerrada para intentar salvar su sistema financiero y que los chinos, rusos e hindúes que han comprado deuda pública no se hagan con el control del continente. Decían los griegos que la mejor forma de despertar de una pesadilla real era la catarsis, el caos convertido en medicina; tras el abismo siempre se resurgía más claro, más sabio y con más fuerza. Puede que esta crisis sea lo que necesite Europa para ponerse en su sitio y recuperar lo que siempre fue suyo (o de China) y esos pequeños colonos con mala conciencia le quitaron en 1945. Ya queda menos, suponemos, para que en Aquisgrán vuelvan a redoblar las campanas de la capilla palatina. Aunque sea porque el diácono se ha vuelto loco.